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¿Es que fui
para ti sólo...?
¿Es que fui para ti sólo un muñeco
de aquellos que nos gustan y compramos
y en un triste rincón, cual pensamientos,
los dejamos después abandonados?
Que mi alma es divina y no se compra
ni con oro ni besos... ¡La regalo!
Por lo mismo, no puede quedar sola
cual si fuese un muñeco de vil trapo.
Que es imagen de Dios, piénsalo a fondo.
Que un día ha de llegar ante su escaño
y sufrir o gozar de Sus tesoros...
¡Y esos no, no los compras con abrazos!
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