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¡Vaya un fantoche!
Este villano que se permite el lujo de opinar
sobre las cosas más variadas de la vida cotidiana, como ustedes saben
también hace sus pinitos escribiendo poesías. Por eso me ha resultado
muy sencillo encontrarle la rima consonante que cuadra con el nombre y
figura de don Jesús Pedroche: La de "fantoche".
¡Vaya un pinta!, que diría una castiza madrileña. Preside
temporalmente la Asamblea de Madrid, es cargo electo por el PP para el
ayuntamiento y llega el tío y da la nota despidiendo a una secretaria
por el horrendo pecado de quedarse embarazada estando separada
legítimamente de su antiguo marido.
Le he visto en fotografías y en la televisión y según creo se
encuentra soltero. Tiene el sujeto en cuestión una cara de meapilas que
no puede con ella y a saber si mañana no resulta que "sale del
armario" como tantos otros que nos tenían engañados, entre
ellos el célebre actor que hizo El pájaro espino y que también ha
resultado ser un buen pájaro, con lindas plumas además aunque no de
las de escribir sino de las otras, de ésas que ahora alardean muchos
cuando más bien deberían callarse y mantenerse en silencio que
estarían más guapitos. ¡Pobrecitas mujeres! Como dice el anuncio
televisivo, "todos los hombres guapos o están casados o son
gays". Y va a resultar que es cierto. Así que prefiero seguir
siendo feo, porque ni una cosa ni la otra.
Dice el fantoche, digo el señor Pedroche, que no es cierto que haya
despedido a la secretaria por ese motivo sino por otros laborales. Y tan
cierto debe ser que se ve obligado a presentar su dimisión antes de que
le dimitan. Lo dicho... ¡Vaya un nota!
En Nigeria lapidan a las mujeres que cometen adulterio, según la ley
que allí rige porque no es así, y tienen relaciones sexuales estando
divorciadas. Luego corren correos electrónicos solicitando nuestras
firmas para salvarlas de la muerte, lo cual me parece de lo más
caritativo y correcto. Pero poco caso hacemos de lo que a otras féminas
les ocurre en parecidas circunstancias en nuestro país y en otros tan
"adelantados" como el nuestro. Cierto que no se las lapida,
pero se las pone en la puta calle como si hubieran cometido un horrendo
crimen.
¿Se puede pecar por amor? Quisiera que algún teólogo de esos sabios
me lo explicara ya que, sinceramente, yo estoy firmemente convencido de
que no. Si Dios creó tal sentimiento entre los seres humanos,
necesariamente tiene que ser la cosa más hermosa del mundo y por ello
no puede entrañar pecado.
¿Quién demonios se ha creído que es ese interfecto para erigirse en
mejor juez que el Sumo Hacedor? ¿No dijo el mismo Jesucristo que quien
estuviese libre de pecado arrojase la primera piedra contra la mujer
adúltera? Pues llega este impresentable y se pasa por el forro de sus
caprichos, porque de los otros pocos debe tener, y expulsa a una
correcta funcionaria por haber vivido un romance. O tal vez porque haya
tenido consecuencias y éstas vayan a verse dentro de pocos meses.
Cuando digo que vivimos en una sociedad de hipócritas es que no me
equivoco ni un solo pelo de los pocos que me quedan. Mientras no te
pillen con las manos en la masa, puedes robar todo lo que quieras y en
tanto no vean cómo hundes el puñal en la espalda de tu amigo no te
llamarán asesino. Puedes participar en orgías depravantes pero no te
quedes preñado, porque entonces la has cagado. ¡Mal lo llevamos así,
de veras! Y que luego venga Su Santidad a hablarnos del amor entre
hermanos... ¡No! No lo acepto. Yo no puedo ni quiero considerarme ni
hermano ni familiar ni siquiera perteneciente a la misma especie que ese
petimetre, educado sin duda en una moral sectaria de religiosos de lo
más aborrecible, a los cuales no voy ni a mencionar para no
publicitarles.
Lo malo del caso es que el Pedroche encontrará trabajo dentro de poco
en cualquier cargo de su partido, que no le va a dejar en el paro, en
tanto que a la futura madre no la acogerán en ningún sitio.
¿Y luego me hablan de justicia social y cristiana del Partido Popular?
Pues que venga Dios y lo vea por Sí mismo. ¡Eso, que venga y que haga
Justicia! Yo me limitaré a darle un trozo de papel de fumar al fantoche
para que se la coja cuando vaya al baño, no sea que se manche. Porque
debe tener las manos bien manchadas de mierda. Igual que las tendrán
sus oponentes del PSOE, Eduardo Tamayo y María Teresa Sáez, que se han
vendido al oro del mejor postor y han jugado con los votos de los
ciudadanos.
Pero de esto ya hablaremos próximamente.
A
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