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El ministrillo
"¡Y manda
huevos...!". Ésas fueron las palabras del entonces Presidente
del Consejo de los Diputados y hoy ministro de Defensa ante la
interlocución y las quejas de un diputado de la oposición del Grupo
Mixto. ¡Qué más da! Fuese quien fuera a quien le dirigiera esas
palabras creyendo que los micrófonos estaban cerrados, eso ya nos da
idea del talante y de la forma de ser del señor Trillo; ése, el
ministrillo. El ministrillo que no supo si los aviones
estadounidenses habían repostado o no sobre territorio español, siendo
como eran portadores de bombas atómicas. Es que se la trajo al pairo,
porque eso se hace todos los años sobre la Castellana, cuando el
desfile, aseguró. Luego salió un alto cargo militar y lo desmintió.
Esos aviones que hacen tal maniobra de exhibición van descargados y,
además, la fingen. O sea, que hacen el paripé porque en verdad sí es
peligrosa aunque los aparatos no lleven armamento. ¡Cuánto más cuando
lo llevan!
Ahora, con sesenta y dos ataúdes sobre la pista de la base aérea de
Torrejón, a pleno sol y contemplando las lágrimas de la reina doña
Sofía, el ministrillo también habrá dado vivas a la Madre de
Dios, como lo hacía cuando era costalero en Sevilla. O vivas a la madre
que le parió, que me da lo mismo. El caso es que se habrá quedado muy
a gusto siendo el culpable de la muerte de sesenta y dos hombres de
bien, valientes y aguerridos, que fueron a representar a España y a
cumplir con su deber como su honor se lo impuso.
Honor... Esa palabra no debe venir en el diccionario particular de
Trillo, porque si figurara en él ya habría dimitido. ¡Qué
vergüenza! Enviar a nuestros hombres a la muerte, que hay que ver los
mensajes que enviaron a sus familias al ver el avión. "¡Este
avión es una mierda y da miedo sólo de verlo! Ese mensaje llegó a
una familia española que hoy llora la muerte del oficial que lo envió.
¡Como tratan a nuestros hombres, Dios! Luego nos quejamos de que se
oiga ruido de sables en los cuartos de banderas. Gracias a que los
militares españoles son hombres que han hecho profesión de la
dignidad, además de su entrega a la defensa de la Constitución. Si no,
no tendrían dónde esconderse esos ladrones que bien vuelan en aparatos
modernos y revisados a conciencia mientras meten a sus subordinados en
verdaderas cajas de la muerte. Luego, unas lágrimas, una medalla, una
pensión y continúa la comedia.
Hay quien asegura que, a pesar de todo, Trillo sí ha presentado su
dimisión y que ésta duerme en el cajón de alguien superior a él,
esperando que amainen los ánimos. Si es cierto, al menos demostraría
sangre torera. Cosa que no demuestra aquél que está haciendo cábalas
de si ganó o perdió en las elecciones del 25-M.
Pues perdió usted, señor Aznar, que lo sepa, que los estudios ya
realizados así lo demuestran. El Partido Socialista fue el más votado,
aunque el PP conservara la alcaldía de Madrid y recuperara la Comunidad
Balear. Pero está claro que los socialistas han logrado muchos más
votos que ustedes. Parecía que lo del Prestige, el chapapote y
la guerra de Irak no les habían pasado una factura demasiado cara, pero
sí se la han pasado.
Los vivas a la Virgen que gritaba Trillo los podría muy bien dar Aznar
ahora porque la tragedia del avión ocurriese el mismo domingo por la
noche, una vez cerradas las urnas. Si llega a ocurrir el sábado, peor
parados hubiesen salido en las elecciones cuando la opinión pública de
los indecisos hubiese recapacitado. ¡Si bien dicen que todos los tontos
tienen suerte encima..!
Suerte a costa de que mueran sesenta y dos valientes en el instante en
que el destino lo quiso y no cuando las circunstancias le fueran
adversas al Gobierno... Es triste, pero triste como la vida misma a
veces. Una paradoja: Unos mueren a tiempo para que otros sigan chupando
del bote.
Y dos policías más asesinados en Navarra... Ésa es la respuesta de
ETA a haberles excluido de los comicios. Está visto y comprobado que no
pararán si no se les para. ¿Y cuándo será eso?
No, señor Aznar, por mucho que usted lo asegure y diga que la
oposición va en pelotas y usted vestido, España no va nada bien. Y si
no, ¡coño!, baje usted al mercado y consulte a quienes hacemos la
compra. Claro que hay miedo a los socialistas y a lo que hicieron, pero
ustedes, con su actitud prepotente, nos están metiendo mucho más
canguelo. Y si no, con un oponente de no demasiados recursos, a ver si
aprueba el año que viene, que lo veo complicado.
¡Gloria a nuestros muertos!, como dice el himno legionario.
Descansen en paz y que su sacrificio sirva de algo. Por ejemplo, para
sacarle los colores a más de un golfo de los que tanto abundan y medran
a costa ajena. La cara se les tenía que caer de vergüenza. Y si no,
arrancársela a hostia viva hasta que devuelvan las comisiones que
cobraron por contratar esa castaña de avión y matar a esos héroes.
A
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