Un triunfo de la democracia

Esto de la política, los políticos y las elecciones y la valoración de los resultados, de verdad que es que suenan a guasa y no hay Dios que les entienda. Ahora resulta que en las elecciones del 25 de mayo no ha perdido nadie y que han ganado todos. Desde luego que eso, en un buen sistema contable no puede darse nunca porque ya es sabido que todo lo que entra, sale. Si alguien recibe es porque alguien lo da y o hay pérdidas o hay ganancias. Pero ambas cosas a la vez es totalmente imposible. Pues en política se conoce que se pasan los principios de la Economía y de la Contabilidad por donde más les apetece. Si se pierden votos, resulta que se ha ganado un escaño y si se pierde un escaño alegan que han ganado votos. Si es que esto de los escaños es como lo del cántaro, que de tanto ir del coro al caño y del caño al coro, al final es un trabalenguas y puede resultar un improperio.
Ya dije la semana pasada que Ruiz Gallardón era para mí el mejor alcaldable de Madrid, que si no le ofrecía mi voto simplemente era por el temor muy fundado de que deje de ser alcalde antes de tiempo para acometer mayores empresas. De la ex-ministra Aguirre, sinceramente opiné que era una negada y sigo pensando lo mismo. Pero parece que la astucia y la inteligencia de Aznar al llevarlos a los dos juntos de la manita le ha hecho conseguir ser la más votada de todos los candidatos, aunque no le permita gobernar por aquello de los pactos postelectorales.
Lo que está claro es que el PSOE ha subido y que la guerra y el Prestige sí le han pasado factura al Gobierno; pero no tan cara como se esperaba hace un mes, cuando el 98% de los españoles estaban en contra de la maldita guerra y de quien nos había conducido a ella. Se ve que todavía se recuerdan los desmanes económicos de los socialistas y la gente ha preferido confiar una vez más en la derecha pese a todo porque, además, lo cierto es que no lo han hecho tan mal sino francamente bien en muchos aspectos. Han creado riqueza, puestos de trabajo y han reducido el paro, a la par que casi han acabado con el terrorismo al ilegalizar a Batasuna y prohibir a los terroristas tomar parte en las votaciones. El tiempo dirá si el pueblo ha elegido correctamente pero, en verdad, superar una cifra de participación del 70% es un gran logro de la Democracia que es de lo que se trata. Luego, nos podrá gustar más o menos quien gobierne, pero el mero hecho de poderle poner y quitar mediante un voto ya es relevante y para felicitar a todos los españoles que no hace tantos años no podíamos ni soñar con tales cosas. Y todo sin el menor disturbio. Parecía que íbamos a votar como el que va a una fiesta, alegres y contentos. Y, efectivamente, así era: Acudíamos a la fiesta de la Libertad, que durante tantos años nos estuvo negada.
Éste ha sido el comienzo de la gran batalla que se avecina. En octubre habrá más elecciones en las Comunidades en las que ahora no se han celebrado y ya sí que se perfilarán bien los contrincantes para las generales del año que viene.
¿Quién será el candidato que denomine Aznar para enfrentarse a Rodríguez Zapatero? De eso depende mucho el resultado. Antes de ayer se hablaba de tres posibilidades. Hoy ya se manejan varios nombres más, entre ellos el que les indicaba: El nuevo alcalde de Madrid. El éxito obtenido por este joven político le sitúan en la "poole position" para enfrentarse al socialismo. Experiencia de gobierno no le falta, carisma personal tampoco y es joven como su oponente. Así que estoy por apostar a favor suyo en contra de los viejos barones que pueden haberse quemado durante su etapa de mando. Pero sea quien sea al final el elegido, no hay duda, repito, que hemos dado una vez más ejemplo a muchos otros de cómo debe comportarse una nación y sus ciudadanos. Efectivamente, ha sido un gran triunfo de la Democracia. ¡Que siga!

 

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