Un buen Amigo

¡Menos mal que desde entre la ignorancia, la barbarie secular y el fariseísmo de una Iglesia que se autodenomina católica que, por si alguien lo ignora, significa entre otras acepciones UNIVERSAL, surgen a veces voces inteligentes y responsables que saben defender el mensaje que Jesucristo quiso dejar al mundo: "Amaos los unos a los otros, como Yo os he amado"! Así lo ha manifestado el Arzobispo de Sevilla, Monseñor Carlos Amigo Vallejo, que ha manifestado públicamente y en relación con la excomunión de Rosa, la niña guatemalteca de 9 años que ha abortado después de ser violada, que "la máxima ley de la Iglesia debe ser la misericordia". Yo no sé si esto ayudará en algo al prelado franciscano en su carrera al cardenalato; más bien me temo lo contrario, porque se ha permitido ir en contra del Derecho Canónico que impone la citada pena de excomunión a todos aquellos que se vean involucrados en un aborto terapéutico, aleguen las motivaciones que aleguen, según expresó el Vicario General de la Archidiócesis de Managua tajantemente. Pero como hay cosas que claman al Cielo, y nunca mejor dicho, Monseñor Amigo ha sabido romper una lanza en defensa de los derechos de la niña y en contra de una tradición arcaica de una intransigencia digna de los mejores tiempos de la Inquisición, cuando se quemaba vivo o en efigie, dependiendo si se le capturaba o no, a todo aquél que disintiera de las rígidas Normas de la Santa Madre Iglesia, que de madre debía tener bien poco ya que se ocupaba de ajusticiar a sus hijos. Aunque para ello los entregase al brazo secular, como se decía por aquel entonces.
El caso es que Carlos Amigo ha dado la cara y ha puesto las cosas en su sitio. No sería extraño que se la rompieran y que se quedara sin el capelo cardenalicio en injusta represalia. Ya sabemos que Don Quijote dijo: "Con la Iglesia hemos topado, amigo Sancho". Y cuando Cervantes escribió estas palabras es que conocía a fondo cómo las gastaban las autoridades eclesiásticas de entonces; más o menos como las de ahora pero con fogatas incluidas en aquellos Autos de Fe tan estrambóticos y que dieron lugar a que media cristiandad protestase junto con Martín Lutero.
El caso es que yo no he leído nada estos días de que el Vaticano opinara al respecto. Solamente lo del Vicario citado, sudamericano como la niña cuestionada. Y es que bien dicen que no hay peor cuña que la de la misma madera. Nadie trata peor a los de una etnia, raza o país que sus mismos paisanos. Después se habla mucho de que los españoles nos hemos vuelto xenófobos ante la ola creciente de inmigración que nos ha invadido y de que nos aprovechamos de los pobrecitos "sin papeles" que vienen a buscarse la vida. Pero da la casualidad de que quienes en verdad les sacan el jugo a base de exprimirles proporcionándoles trabajos miserables y sueldos de hambre, a la vez que les esquilman cobrándoles alquileres de lujo por una somera cama en un cuchitril, son otras personas más afortunadas, más avispadas o más sinvergüenzas que llegaron antes que ellos y que, en vez de ayudar al compatriota, procuran abusar de él.
En el barrio donde yo vivo, generalmente de casas grandes y ya antiguas, personas sudamericanas que alquilaron en su momento una vivienda a su propietario español las están convirtiendo en verdaderos rediles donde amontonan en condiciones poco menos que infrahumanas a sus paisanos, cobrándoles 20.000 pesetas por un hueco en una litera, dentro de una habitación de 12 metros cuadrados donde duermen cuatro personas. En una vivienda de la que me han hablado, habitan unas veinte personas, procedentes todas ellas de los más diversos países de Latinoamérica, principalmente ecuatorianos, argentinos y colombianos. La arrendataria del piso, una mujer ecuatoriana, ingresa, por tanto, 400.000 pesetas mientras ella pagará de renta poco más de 100.000, si es que acaso llega. Un negocio redondo, a base de carne humana, sin la menor conmiseración y sin tener en cuenta que provienen de su mismo continente. Y éste es sólo un ejemplo, el más cercano a mí y que yo conozco. Habría que ver en las zonas agrícolas de El Ejido y de Huelva lo que sucede, que supongo que será lo mismo.
Como es natural, ese inmigrante explotado en sus necesidades más vitales tiene que buscar trabajo y lo busca de lo que sea. Y se conforma con los cuatro cuartos que le den porque necesita pagar su subsistencia. Ahí ya sí entra en juego la picaresca española de siempre, que paga menores salarios a cambio de mayor jornada al emigrante, perjudicando al trabajador español que no acepta ser víctima de un timo, porque se considera un ciudadano con derechos y no una mera víctima de la explotación. Se inspiran los recelos, se aviva la xenofobia y ya nació el racismo. ¿Quienes son los culpables de tal hecho? Pues sigamos la cadena hasta su origen y veremos quiénes son las que la inician: Los mismos inmigrantes con mejor fortuna que tratan a sus hermanos más desfavorecidos casi con ánimo cainita.
A todo esto, durante la semana no he parado de recibir correos de amigos lectores enviándome alegatos contra la guerra que se prepara, poniendo a parir a Bush y tratando de pelota y de sumiso a Aznar. Todos ellos me pedían que los remitiera a mi vez a mis corresponsales. Yo no he querido hacerlo porque estoy esperando a ver cómo se desarrollan los acontecimientos. Ahora resulta que el pueblo turco, que había obtenido un buen dinero de Norteamérica para servir de plataforma para la invasión, se niega a aceptar tal papel en contra de lo que admitían sus dirigentes. Será que habrá supuesto que el dinero se lo iban a repartir estos y que el pueblo no iba a ver un solo dólar, como ya viene siendo habitual en todas las ayudas que envían las O. N. G. de turno, que aportan los recursos entregados por las buenas gentes, de los cuales no llega a sus verdaderos destinatarios ni la décima parte. El resto se queda en el camino, en el bolsillo de los funcionarios y de los políticos.
Corrupción... Éste es el quinto jinete del Apocalipsis que les faltó por mencionar tanto a San Juan como a Blasco Ibáñez. Puede ser debido a que en aquellos tiempos no existía, aunque mucho lo dudo; porque los publicanos y los mercaderes romanos eran hartamente conocidos por su codicia. Pero ahora, con más medios de comunicación, se les ve más y mejor el plumero. Como se les ve a Francia y a Alemania, que se niegan a entrar en la guerra, que ponen toda clase de "peros", pese a que ya tienen dispuestas sus fuerzas de choque para el conflicto aunque no lo manifiesten a las claras. Si es que ya dije que la mocita que no se da a valer y se entrega al pretendiente por las buenas corre el riesgo de quedarse compuesta y sin novio. En cambio, la que se hace de rogar y encandila a su galán suele obtener mejores beneficios y, al final, acaba por casarse.
Como la primera va a terminar el señor Aznar: Sin virgo y con escasas gotas de petróleo. Se ha abierto de piernas antes de tiempo y no sería raro hasta que le preñasen. En cambio, los que han sido listos y se han negado a consumar el acto antes de tiempo van a llegar al tálamo vestidos de blanco y pasando por el ara con todos los honores. Y al pueblo llano español, mientras, que le vayan dando. Si ya estamos acostumbrados...
¡Menos mal que contamos con Monseñor Amigo que nos levanta la moral de vez en cuando con sus manifestaciones! Si no, de verdad que íbamos de cráneo, porque aquí ya no se nos levanta nada.

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