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España sigue yendo
bien...
Y nosotros vamos y nos lo creemos. Los
Presupuestos Generales del Estado que va a presentar el Gobierno del
Partido Popular son eso: Para el populacho. Porque el menos entendedor
de materias económicas elevará el grito al cielo, como ya lo están
elevando los expertos de la oposición al ver cómo se esconden partidas
y se disfrazan otras. El caso es presentar resultados positivos para que
la Unión Europea no nos diga nada, pero para eso hay que enmascarar la
verdad. Se ve que el ministro Cristóbal Montoro es un verdadero artista
de la ingeniería económica, pero esta vez va a tener que hacer juegos
malabares con los números porque estos no cuadran ni a martillazos. El
objetivo parece ser crear empleo, pero eso se lo cuentas a cualquier
joven que presenta su curriculum vitae en una empresa y se parte de risa
por no llorar de pena. Sí, puede ser licenciado con 21 años, pero le
piden tres de experiencia y que, además, hable a la perfección
inglés. ¿Cuándo ha tenido tiempo de aprenderlo y de practicarlo
mientras estudiaba su carrera? ¿Y la experiencia dónde la ha adquirido
si acaba de salir de las aulas? Ya me contarán. Por otra parte, las
becas se han reducido y ya, o eres pobre de solemnidad, paupérrimo, o
si quieres estudiar hay que pasar por taquilla. Mientras, las
Universidades Privadas siguen haciendo su agosto. ¿Quién es el dueño
de ellas?, habrá que preguntarse. Y la respuesta es sencilla: O
multinacionales, como en el caso de Silvan y su magnífico C.E.E.S, la
Iglesia, como de costumbre, o grupos afines al Poder. Se me podrá
objetar que esta situación ya existía cuando gobernaban los
socialistas. Naturalmente. Pero es que bien sabido es que el clero
chaquetea de vil manera y un día canta el "Cara al sol" y
hace el saludo a la romana, cuando sacaba al viejo general bajo palio,
(¡debía de ser la Hostia!), y al otro entona "La
Internacional", si es preciso. Mis compañeros de estudios aseguran
que todos los días, lo primero que hacían en el colegio era cantar el
himno falangista. Yo, personalmente, en los escolapios no tuve que
hacerlo. Pues ahora cantarán el himno del P. P. y mañana "A las
barricadas", si se tercia. El caso es estar del lado del sol que
más caliente.
De momento, y volviendo a los Presupuestos, se incrementa la asignación
a Defensa, lo cual me parece estupendo ya que, si no, vamos a tener que
defender nuestras ciudades africanas con tirachinas, y se incrementa el
capítulo de Seguridad Ciudadana, (¡ya era hora, hombre!, que nuestros
policías tienen peores coches que los delincuentes y las patrulleras de
la Guardia Civil no pueden competir con las "voladoras" de los
contrabandistas), lo cual esperemos que redunde en que la gente pierda
el temor a salir a la calle. Y los gastos de Sanidad quedan en una
situación extraña al ser transferidos a las Comunidades Autónomas.
Tal vez así se reduzcan las famosas listas de espera, pero me da que se
van a complicar más aún las cosas. Cuantos más jefecillos hay por
medio, más dinero se queda por el camino. Lo curioso, y por eso decía
que no me cuadran las cuentas, es que en Justicia se mantiene el
presupuesto mientras el señor Fiscal General del Estado cobrará un 57%
más. Si no se contempla este aumento es porque se reduce de otros
sitios, lo cual significa que si ya la justicia era lenta de por sí,
ahora lo habrá de ser más, necesariamente. Que me lo expliquen. Y aún
explicándomelo, como debo ser tan bruto, no lo comprenderé. Porque no
puedes desnudar a un santo para vestir a otro y si quieres que ninguno
de los dos esté desnudo, ya se sabe quién va a pagar el pato: El
contribuyente, como de costumbre. Ya hay anunciados aumentos del I.B.I.
(Impuesto sobre Bienes Inmuebles) y sobre otras actividades. Pero a la
corta, donde nos la clavarán bien clavada es en los precios de los
artículos denominados como de lujo. El alcohol, el tabaco, los
automóviles... En eso nos pareceremos al resto de Europa, donde fumar
es carísimo y beberse una copa no digamos. Pero es que nosotros ni
ganamos los mismos sueldos que los trabajadores de esos países
privilegiados ni gozamos de las prestaciones de que ellos gozan. Querer
equiparar los precios de los artículos cuando los salarios no están
equiparados es, burdamente, un engaño. Y comparar la Sanidad de países
como Francia o Suecia con la española suena a chiste de Mortadelo y
Filemón. Dígale usted a un sueco que tardan mes y medio en darle cita
con un especialista y se acordará de su santa madre y exigirá la
dimisión del ministro correspondiente. Aquí, no. Hacemos lo primero,
pero después soportamos con paciencia. ¡Y qué remedio! En hacerme una
exploración auditiva tardaron más de un mes, cuando emplearon cinco
minutos en efectuármela y no había nadie esperando. Ante mi queja por
escrito, recibí, transcurridos tres meses, una carta del Director del
Hospital en cuestión indicándome que "debido al gran número de
pacientes...". ¡Vaya usted a paseo, señor mío! Si la
recepcionista del Centro no sabía ni dónde se encontraba dicha
sección y en ella se hallaban tres enfermeras hablando de sus cosas
cuando yo llegué. Mala organización, eso es todo. Y despilfarro en
unos sitios del dinero del Erario Público mientras en otros carecen de
medios de vital importancia. Todo ello es claro síntoma de una mala
gestión. Y si el encargado de nombrar los gestores es el Gobierno,
pues... la conclusión es diáfana.
Fácil lo van a tener los socialistas en las próximas elecciones. Si,
como afirman los de ahora, se va a sanear la Economía, se la van a
encontrar en buen estado. Así podrán funcionar maravillosamente hasta
que ellos mismos comiencen a llevárselo y volvamos a las andadas.
Porque que ahora mismo se lo están llevando crudo no creo que lo dude
nadie. Solamente que con guante blanco y no tan a las claras como
hicieron los acólitos de Felipe González. Y de que la posibilidad de
victoria del PSOE es nítida, no creo que lo duden ni los más
acérrimos "populares". La gente ya está harta de que le
tomen el pelo y aquello de que más vale lo malo conocido que lo bueno
por conocer hace tiempo que se terminó. Eran otros tiempos, en los que
el pueblo, si votaba, (que no hace tanto que eso es posible), lo hacía
visceralmente. A la derecha los que eran de derechas y a la izquierda
los que eran de izquierdas. Hoy en día se vota con la mano sopesando la
cartera, que ya estamos hartos de que no nos llegue el salario a fin de
mes, mientras observamos cómo proliferan los automóviles de lujo y los
escándalos financieros. Uno de los últimos, el protagonizado por unos
cargos del Partido Popular en el Ayuntamiento de Madrid, que hasta han
hecho dinero con los muertos. Y al ser requeridos a juicio por ello y
pedírseles una fuerte fianza mientras se les procesa, va el señor
Alcalde y quiere pagar la misma con una partida sacada de las arcas
municipales. Al parecer, esta partida ya estaba prevista para tales
circunstancias; luego será que el mismo edil tenía miedo de que se le
reclamase algo y fue listo y se curó en salud creándola. Flaco favor
le hace con estas actitudes al candidato a sucederle. O será por
fastidiar al Partido que le va a quitar del puesto. ¡Habráse visto
mala leche y ganas de pagar mal los favores que le han venido otorgando!
Porque como alcalde ha sido una nulidad y si se ha mantenido en el cargo
ha sido solamente por pertenecer a ese grupo político.
España sigue yendo bien, ya he dicho. Debe ser para algunos que no les
importa lo que cuesta llenar el carro de la compra. O que, como se la
regalan, es que ni se enteran de lo que vale nada.
Señor Zapatero, de verdad que así se las ponían a Felipe II y decía
que le hacían trampa. Si con estos rivales no es usted capaz de ganar
las elecciones, tanto las próximas municipales y autonómicas como,
más tarde, las generales, retírese usted de la política que estará
mejor en su casita y más cómodo porque no necesitará ir al
"asesor de imagen", antiguamente llamado peluquero, a que le
ponga guapo todos los días para salir en los papeles. ¡Lo tiene usted
a huevo, amigo!
A
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