¡Ay, móvil de
mis pecados,
miles de secretos tienes!
Sin la clave estás cerrado
y con la clave te enciendes.
Marco el número de un ligue,
después de buscar el nombre.
Presuroso toca el timbre
y con su voz me responde.
Si me contesta halagüeña
es que se encuentra ella sola.
Si me responde muy seria
es que hay moros en la costa.
Lo malo es cuando está apagado.
Es que ya no le interesas.
Lo mejor en ese caso
es olvidarte de ella.
Pues si insistes nuevamente
y sigues dando la lata,
es fácil que lo descuelgue
y te mande a freír ratas.
Así que antes que suceda,
borra el número maldito,
busca otra vez en la agenda
y encuentra otro numerito.
Cuando una moza decide
no proseguir con la cosa,
es mejor ir y decirle:
A otra cosa, mariposa.
Porque el móvil, ya lo he dicho,
es un chisme traicionero.
Es mucho peor que un bicho,
más malo que un avispero.
Luego viene la factura
y te la cobran por Banco.
O eres golfo y caradura
o encima pagas los cuartos.
Es que es maldito el invento,
porque parece sencillo.
Pero al final es un cuento
que te vacía el bolsillo.
Así que hoy lo he dejado
olvidado en el enchufe.
Hoy no gasto un solo pavo
y mi cartera no sufre.
¡Maldito el que lo inventó!
¡En qué hora tal idea!
Lo tranquilo que estoy yo
hoy, sin observar las teclas.
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A ver si la
batería
se rompe ya de una vez.
Reponerla es tontería
cuando se vive tan bien
no teniendo a quien llamar
y sin recibir mensajes.¡Menuda tranquilidad
que nadie pueda llamarte!
Porque si la llamada es tan
necesaria e importante,
verás cómo de verdad
consiguen localizarte.
Y si pueden esperar
es dinero que se ahorran.
Tiro pues el celular
y a darme la gran vidorra.
Dirán que estoy anticuado
y que las modas no sigo.
Es que estoy ya mosqueado
de pagar tanto recibo.
De que me vigilen siempre,
de que llamen a deshoras.
No me dejan que me acueste,
no me dejan ni que coma.
Es un invento asqueroso,
lo digo como lo siento.
¡Quién sería el tío piojoso
que realizó tal invento!
Te quitó la intimidad.
No puedes contar un cuento
porque escuchan donde estás...
¡Y se quedó tan contento!
Pues yo dispuesto no estoy
a vivir en tal zozobra.
Así que a partir de hoy
para mí que está de sobra.
Que lo utilicen el resto.
De hacerlo, digo, son libres,
El menda no está dispuesto
a que su vida vigilen.
Esta tarde, por supuesto
que lo tiro a la basura.
Es que no quiero ni verlo
tan siquiera ni en pintura.
¡Adiós, mi móvil querido!
De veras que lo lamento
pero es que tan sólo has sido
para mí más que un tormento.
Fuiste en su día un antojo
y yo te traté con mimo.
Hoy que veré tus despojos...
¡No sabes cuánto te estimo! |