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Las mieles
del Centenario
Aunque ésta no sea una sección deportiva, que
para eso existen periódicos especializados y emisiones de radio que nos
machacan a todas horas, este villano no puede por menos que felicitar al
Real Madrid ante su reciente triunfo en Europa. Aun no luciendo un juego
vistoso pero valiéndose de su veteranía en estas lides, más mal que
bien dirigidos porque el señor Del Bosque no es un buen entrenador por
mucho que él lo crea y alguno haya que lo diga, a trancas y barrancas y
merced a sus estrellas, que buenos dineros le costaron en su día y le
siguen costando, ha conseguido encaramarse al podium de Europa y hacer
que sus aficionados puedan cantar aquello de: "¡La Novena ya está
aquí!". Aunque al Presidente del Barça no le salgan las cuentas
porque no debió pasar de la Primaria.
Florentino Pérez, ese avispado hombre de negocios especialista en
constructoras, ha sabido edificar un club sobre las ruinas que le
dejaron los señores Mendoza y Lorenzo Sanz. Medios e influencias tenía
para ello, pero aún así no se le puede quitar ningún mérito.
No obstante, los madridistas se las prometían muy felices y soñaban
con la triple corona de la Copa, la Liga y la Champions League. Al
final, y que no es poco, han tenido que conformarse con ésta última,
ya que equipos avezados y más en forma, aunque tengan menos figuras,
como el Deportivo de la Coruña y el Valencia, les arrebataron los otros
dos títulos.
El Madrid, a la postre ha triunfado y ha salvado la honrilla de sus cien
años de existencia con un gran triunfo, pero es hora de que sus
dirigentes recapaciten y piensen que un segundo puesto en más de una
competiciones, para un club con tan enorme presupuesto y mayor historia
es toda una debacle. No pueden admitirse esas derrotas abultadas que ha
sufrido por parte de equipos modestos y en puestos de descenso. La
calidad debe imponerse a la furia y a los maletines y el equipo blanco
alardea de ella. Y la verdad es que sufre muchas carencias de la misma.
Hay jugadores dentro del conjunto que ya exigen la jubilación a marchas
forzadas. Hay lesionados que siguen jugando por el aquél de llenarse
los bolsillos y porque sus representantes se lo exigen para cobrar sus
comisiones. Y hay jóvenes en la cantera que están pidiendo el paso a
gritos y a los que ni el boludo de su Manager General ni el mismo
entrenador les hacen caso. El mismo Iker Casillas ha sido relegado por
exigencias económicas que no deportivas, truncándose así de momento
una carrera fulgurante. Y no es que el tal César sea mal portero.
Simplemente que el joven es mejor. De hecho, evitó genialmente el
empate cuando acababa el partido.
El francés Zidanne que en su Mundial brillara con luz propia, ya no es
el jugador que era y aunque la clase siempre quede y sepa hacer un
golazo, no se debe basar el juego de un equipo exclusivamente en su
calidad. Raúl, ese magnífico jugador que nunca se sabe dónde anda
pero que surge de la sombra para remachar una jugada con el tiralíneas
exquisito de su arte, está jugando a eso, a irlas viendo venir aunque
no sea poco. Y Figo, el portugués antaño triunfador, ha sufrido
demasiado castigo y está para el retiro. Y no hablemos de Hierro, que a
pesar de su valía y de estar siempre en la brecha, deja a veces alguna
por tapar y se le cuelan los contrarios.
El resto de la plantilla, obviando a Roberto Carlos, es de una
mediocridad absoluta. O sea, que son jugadores de Primera, pero eso en
el Real Madrid no basta. Un equipo que contó en sus filas con astros de
la talla de Di Stéfano y de Puskas no puede conformarse, como los
demás, que ya quisieran, con gente simplemente buena.
El centenario ya es historia e historia de triunfos del ayer. Pero no se
puede vivir de los recuerdos porque las nuevas generaciones los olvidan
rápidamente. Bien le dijeron en su día que las Copas de Europa que
guardaba eran en blanco y negro y no en color. Ahora ya las tiene en
Internet y en tecnología digital. Pero como las ciencias adelantan que
es una barbaridad, como decía don Hilarión, ha de estar atento a estar
presto a tenerlas en los formatos que se vayan imponiendo. Y para eso
tiene que hacer un barrido a fondo y limpiar la casa.
No se vive de lo que consiguió la Quinta del Buitre ni del recuerdo de
las santiaguinas. La vida sigue su curso y tiene que ponerse al día.
Hacer fichajes caros y de renombre como los que anuncian a bombo y
platillo puede estar muy bien y ser positivo, pero tienen que empezar
por desembarazarse de lo que ya está obsoleto.
Han luchado con ganas y han triunfado pero eso ya pertenece al día de
ayer. Las empresas y los proyectos se hacen con visos de futuro y no
parcheando los remiendos actuales. Así se escribe la historia y el
Madrid supongo que querrá continuar estando en ella.
Tiene, pues, que ponerse al día aunque sea amputando los miembros que
no ejercen sus funciones, por mucho que en su día bien lo hicieran. La
Gloria, como decía el esclavo de Quo Vadis, es totalmente perecedera y
aquí no valen eternos talismanes.
Enhorabuena por el triunfo merecido pero tendrán que mirar muy para
allá del horizonte. Con el nombre tan sólo no les basta; los goles se
marcan con los pies y no con la memoria en este caso. Pero hay que usar
la cabeza con suma frialdad y escoger lo bueno de lo malo. "Éste
es el camino, Florentino. Y si quiere estar donde se espera, de verdad,
afloje la cartera". Son ripios de una noche de primavera pero que
habrá que observar si quieren que el triunfo no se quede en el sueño
de éste mismo.
¡Felicidades por dejar el pabellón de España en lo más alto! Pero
atentos al mástil, que sufre de carcoma. Menos mal que era San Isidro y
los Madriles pudieron celebrar la fiesta totalmente. ¡Enhorabuena!
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