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Locura
colectiva
El terrible suceso
acaecido el pasado lunes día 16 de abril en la Universidad de
Virginia, y en el que resultaron muertas treinta y dos personas,
ha sido denominado por los Medios de Comunicación como masacre.
Personalmente, me atrevería a tildarlo de locura colectiva ya
que una sociedad en la que se producen hechos como éste, (y que
no es la primera vez ni será la última), demuestra claramente
que está gravemente enferma.
¿Pérdida de los valores morales, desprecio por las vidas
ajenas, envidias por tener una peor calidad de vida - aunque no
parece en este caso -, violencia por discriminación racial - el
asesino era un joven surcoreano de 18 años -, enajenación
mental transitoria..?
Desde luego que cualquiera de estos motivos podría alegarse y
posiblemente uno de ellos sería válido; pero el que sí
resultaría ser cierto, sin duda alguna, es que una Nación que
en su Carta Magna viene más o menos a afirmar que un hombre
equivale a un voto y a un arma está simple y llanamente loca. Y
lo peor es que su locura y sus costumbres le son impuestas al
mundo entero por la fuerza, su poderío económico o mediante la
propaganda. Porque, nos guste o no, los Estados Unidos de
Norteamérica son el equivalente al Imperio Romano, al Chino, al
Tártaro, al Otomano, al Español, al Británico y al Francés;
pero con más poder incluso que todos ellos juntos, ya que
tienen en sus manos una tecnología de la que aquellos
carecieron y que podría llegar a destruir el planeta.
Francamente, me sonrío cuando algún amigo - sobre todo, una
muy querida amiga sudamericana - me dice: - Pero bien que os
sacaron las castañas del fuego a los europeos en las dos Guerra
Mundiales del siglo XX...
Si sacar las castañas del fuego significa sacrificar unos miles
de hombres - aunque fueran muchos - con el fin de conseguir ser
los magnates del Universo, poco precio me parece el que pagaron.
Y, además, nadie se lo pidió. El mismo Churchill no era muy
partidario de una intervención directa, sino tan sólo de su
ayuda material; y uno de los mejores políticos que han
existido, Charles De Gaulle, era totalmente opuesto a la misma.
Es muy comprensible que un país que se creó manteniendo una
guerra constante contra los legítimos dueños del amplio
territorio, hasta exterminarlos casi en su totalidad, propagase
el derecho de todos sus ciudadanos a portar armas; pero que en
la actualidad exista un arsenal "familiar" de
doscientos millones de armas es incomprensible.
¡Y qué armas..! Porque a treinta y dos personas no se las
asesina en un minuto con una simple pistola; hay que utilizar
una poderosa arma automática que, por lo escuchado, se venden
fácilmente en una tienda a cualquiera tan sólo con la
presentación de sus documentos. E, incluso, por Internet.
Un revólver es un arma de defensa personal, un subfusil casi un
arma de destrucción masiva viendo lo ocurrido en Virginia.
¿Para qué fueron entonces a buscarlas a Irak, si ya disponían
de ellas en casa?
Cualquiera que me lea puede sacar en conclusión que les tengo
tirria o envidia. Pues no. Acaso, sí, un poco de lástima.
Porque una nación que necesita demostrarse cada día a sí
misma y a las demás que es la más poderosa es que ya comienza
a dejar de serlo. Eso ha sucedido siempre en la Historia y buen
ejemplo de ello es el de nuestro Felipe IV, que cuanto más
grande era el rey más pequeño era su Imperio.
¡Hasta pronto!
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