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Mantener la línea
No cabe duda de que la mejor forma de
adelgazar es comer poco. Y si no me creen, se lo preguntan a los
sobrevivientes de los campos de exterminio nazis.
Pero parece ser que, a partir del 1 de marzo de 2007, el no comer
también es la mejor manera de evadirse de la cárcel; y además con el
beneplácito del señor Ministro del Interior del Gobierno socialista.
El asesino terrorista Ignacio De Juana Chaos, de quien afirman unos
ovillejos que circulan por ahí que vive como en Palacio, que come
cuando le viene en gana y que en España organiza el caos, - buenas
rimas consonantes -, ha ganado por fin el pulso que le tenía echado al
señor Zapatero. Y eso que está muy débil tras su huelga de hambre. Si
llega a estar en mejor forma, le pega una paliza y nos da por el culo a
todos los españoles; cosa que en realidad es lo que ha hecho ya.
Roguemos porque no tenga el SIDA; pues si lo tiene, vamos aviados.
Voy a intentar ser lo más ecuánime que me sea posible: De Juana fue
condenado por cometer unos asesinatos, de acuerdo a un Código Penal
vigente entonces - desde los tiempos de Franco - y hoy en día ya
alterado, que concedía la remisión de la pena por distintos y
estúpidos motivos. Su deuda con la sociedad española estaba, pues,
pagada por muy barata que pensemos que le costó cada muerte. Ese
Código Penal pudo también corregirlo el Partido Popular durante sus
mandatos, pero no lo hizo; ahora, todo es lamentarse.
Ante su inminente puesta en libertad y ya que no se mostraba arrepentido
sino que festejaba con cava los crímenes de sus correligionarios, el
Partido Socialista optó por ejercer lo que pudiéramos llamar una
cacicada: Condenarle a una pena desproporcionada por escribir unos
artículos periodísticos. Con lo cual "don quien corresponda"
metió profundamente la pata, como de costumbre a lo largo de estos tres
últimos años. Mucho talante para algunas cosas y poco talento para la
mayoría...
Ante lo injusto de esta nueva condena, - no acorde con el
"delito" cometido, por mucho que nos duela reconocerlo ya que
gozó indebidamente de los beneficios de la antigua ley -, De Juana se
puso en huelga de hambre hasta que ha logrado su objetivo: Que le dejen
más o menos en libertad. Aunque mayor libertad que la que ha gozado
durante estos meses es ya casi imposible tenerla. Ha vivido a costa del
Estado, o sea, de nuestros impuestos; y ha gozado de una atención
médica que para sí quisiera el conserje de la finca donde vivo, el
cual tiene que esperar seis meses para que le operen de una hernia
discal. Ha gozado de un "picadero" confortable donde se podía
trajinar a su novia sin problemas. O, por lo menos, gozar de sus
mimitos; ya que, sin comer, la "cosa" no le funcionaría. O
igual le suministraban Viagra en esa alimentación que recibía por
sonda, para que no se aburriese. Y hasta ha salido en la primera página
de toda la Prensa mundial y en todas las televisiones. ¿Hay quién dé
más a cambio de menos?
Como cristiano, comprendo las razones humanitarias que han conducido al
señor Rubalcaba a concederle esa amnistía disfrazada: No podía
permitirse su muerte.
Entre otros motivos porque con ella se hubiese ido al traste el anhelado
deseo del Presidente del Gobierno de llegar a un acuerdo, por fin, con
ETA. Zapatero quiere pasar a la Historia con el sobrenombre de El
Pacificador; y crear un mártir no lo hubiese permitido.
Total, que ha sido una batalla entre un asesino y toda una Nación y ha
ganado aquél. ¡Viva la Madre Superiora!
Ya saben lo que tienen que hacer a partir de ahora todos los que estén
en prisión, ponerse en huelga de hambre. Conservarán la línea y más
tarde o más temprano les pondrán en libertad y, entonces, a cobrar del
paro.
¿Por qué se preocupan los jóvenes universitarios a los que llaman
mileuristas? Si no pueden emanciparse de sus padres, a delinquir se ha
dicho y a subsistir a costa del Erario. En la cárcel vivirían de
miedo, hasta les permitirían el vis a vis con la novia o con quien
quisieran.. Y cuando se hartaran de esa posada, se pondrían a dieta y
en cuatro días a la calle. ¿Para qué trabajar ni preocuparse,
entonces?
Me temo y muy mucho, porque no soy partidario del PP, - aunque por
primera vez haya aplaudido las palabras de Aceves sobre esta peregrina
decisión del Gobierno -, que el señor Zapatero acaba de jugarse a una
carta su reelección en los próximos comicios. Y que ha perdido.
¿Consentirán unos ciudadanos que trabajan como burros para mal llegar
a fin de mes que un criminal sea mejor tratado que ellos? ¿Volverán a
confiarle su voto? Desde luego, con el mío que no cuente.
Y ya sé lo que haré si me quedo sin empleo: A pasar hambre hasta que
me concedan una sustanciosa pensión; así perderé los quince quilos
que todavía me sobran.
Y mientras, "se estudia" qué pensión debe quedarle a la
viuda del guardia civil muerto por unos atracadores yendo vestido de
paisano. Como actuó en defensa de unos ciudadanos no llevando uniforme,
no saben si darle 1.400 € o solamente 800. ¡Qué vergüenza!
¡Hasta pronto!
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