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Los medios
"democráticos"
No voy a descubrir la pólvora si les indico
que el Estado de Derecho en el cual vivimos y al que tranquilamente
denominamos como una democracia tiene en verdad poco de tal
calificativo. Afortunadamente, ya han pasado los tiempos en que fue una
"democracia controlada" o "vigilada" por los eternos
poderes fácticos; pero sigue estando mediatizada, nunca mejor dicho, y
dirigida por los distintos Medios de Comunicación.
No hay más que hacer un poco de "zapping" a la hora de los
diversos telediarios para comprobarlo: Lo que a unas cadenas les parece
blanco para otras es negro, aplicando el viejo refrán de "nada
es verdad ni es mentira...".
En los periódicos y revistas sucede más de lo mismo. Todo ello, claro
está, dependiendo de qué pie "cojeen" los editores y los
dueños de cada cadena televisiva.
Pero si hablamos del mundillo de las emisoras de radio, sinceramente,
parece que unas hablan de un país y otras de una galaxia distinta. Y me
estoy ciñendo únicamente a lo que se oye, se ve y se lee en Madrid;
donde resido. No quiero ni pensar en lo que sucederá en esas
Comunidades Autónomas llamadas ya "países". Allí será la
debacle.
Reconozco que hay algunos periodistas radiofónicos menos tendenciosos
que otros; por ello, y considerando que Iñaki Gabilondo es un hombre
totalmente íntegro, me acostumbré a escuchar la Cadena SER por las
mañanas. Cuando fue sustituido por el locutor catalán Carles Francino,
y ya que por las noches me gusta escuchar el programa deportivo El
Larguero, inconscientemente no cambio el dial durante toda la semana.
Todo es cuestión de saber interpretar y de no creerme que Zapatero sea
el mejor gobernante que hemos tenido en siglos, como parecen afirmar en
esa emisora. Y tampoco que Rajoy es el más torpe de los políticos,
aunque pueda serlo tanto como el otro.
Pero debo confesar también que los domingos por la mañana me siento
inmensamente masoquista y escucho, en AM, Radio Intercontinental de
Madrid, "la radio libre" según ellos y el presentador del
programa que comienza a las ocho y media de la mañana: Eduardo García
Serrano.
Este caballero, (culto donde los haya, de eso no hay duda), me trae por
la calle de la Amargura porque no acierto a adivinar en qué Partido
milita o con cuál simpatiza más: Si en Falange Española o en el
Partido Nazi directamente. Y, sin embargo, alardea de ser demócrata.
Con la salvedad de que a aquel oyente que comete la estupidez de llamar
a su programa y no comparte totalmente sus ideas le pone rápidamente
fuera de antena; unas veces en seco y otras haciendo gala de su buen
hablar y de sus amplios conocimientos. Pero permitiéndose llamarles
bobos una vez ya no pueden responderle. No comprendo cómo alguno de
estos comunicantes no le han puesto todavía una querella por insultos o
se ha plantado en la misma puerta de la emisora para partirle la cara.
La única razón que se me ocurre es que, y se lo digo sinceramente,
cuando le escucho reír socarronamente con ese agradable timbre de
barítono que posee me parece recordar a aquellos oficiales de las S. S.
de los campos de exterminio alemanes durante la II Guerra Mundial.
Conocí "la Inter" hace años e incluso tuve un buen amigo en
esa emisora: Miguel Ángel Soriano. Por aquella época, casi la mejor
figura de la plantilla e intervine muy a menudo en sus programas
nocturnos. Y supe la historia de dicha entidad, que fue fundada por
Ramón Suñer, el "cuñadísimo" de Franco. Sabiendo quien fue
el fundador y tras mantener unas conversaciones con la entonces, y creo
que todavía, directora de Programación me fue fácil identificar la
ideología por la que se guiaban. El único "rebelde", ya que
llevaba una vida un tanto licenciosa, era mi amigo Soriano. Debe ser por
lo que ya no trabaja allí. O quizás haya fallecido; no lo sé, porque
le perdí la pista y no he vuelto a saber nada de él.
Ya el mismo nombre de la emisora indica su espíritu megalómano: Radio
Intercontinental. Cuando su poder de emisión raramente llega apenas a
Toledo. Todo ello muy acorde con aquello de las "rutas
imperiales" del franquismo.
El programa del señor García Serrano se titula SENCILLAMENTE RADIO.
Y afirma que sus oyentes podrán expresar libremente sus opiniones sobre
el tema que él, en un Editorial normalmente magnífico hablando desde
el punto de vista periodístico y literario, proponga.
Pues... ¡SENCILLAMENTE MENTIRA! O pasas bajo las horcas caudinas de don
Eduardo o te quedas con la palabra en la boca y encima tildado
despectivamente y sin derecho a réplica, cuestión fundamental y
elemental del más primitivo Periodismo.
Así que de "radio libre y democrática", nada de nada.
Solamente les diré que algunos de los que llaman se despiden diciendo,
alto y claro: - ¡Arriba España! No viva, sino arriba. Con eso,
ya pueden irse haciendo idea.
¿Democracia? Ya saben: "... todo es según el color del cristal
con que se mira".
¡Hasta pronto!
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