La ganga y la mena

El día de la Epifanía se produjo una noticia singular que no pudo por menos que llamarme la atención al igual que, supongo, a muchos millones de españoles aunque todos estuviéramos pendientes del Sorteo de la Lotería del Niño.
Ese día se celebra la llamada Pascua Militar, tradición que data desde hace más de doscientos años y durante la cual el Jefe Supremo de los Ejércitos Españoles, actualmente Su Majestad Don Juan Carlos I, se dirige a los Altos Mandos Militares en un patriótico discurso, rememorando hazañas de nuestras tropas, gestas gloriosas de nuestros soldados, etc... En definitiva, un simbólico acto castrense destinado a rememorar el sacrificio de tantos héroes como han surgido de nuestros ejércitos.
En provincias suele ser otro Alto Mando quien representa la figura del Monarca y exhorta con parecidas palabras al valor y al esfuerzo a nuestros militares. Pero este año se ha producido un hecho realmente curioso: En Sevilla, el Teniente General José Mena Aguado parece haberse excedido en su arenga según afirman la Prensa y los Partidos Políticos. Afirmó rotundamente que el Artículo VIII de la vigente Constitución Española indica exactamente que las Fuerzas Armadas tienen como fin principal de su existencia la defensa de la Constitución y de la integridad del territorio patrio. Y continuó diciendo que estas Fuerzas Armadas veían "con preocupación" el asunto del llamado Estatut Catalán. Lo mismo que lo ven cantidad de españoles que no pertenecen ni al estamento militar ni a Partidos de derechas, por cierto.
Las declaraciones del Teniente General pueden ser tomadas como uno quiera. Desde ser consideradas como una amenaza hasta limitarse a tomarlas simplemente como la lectura de uno de los Artículos de nuestra Carta Magna. Unos podrán opinar que es golpismo puro, al más rancio estilo de los militares del siglo XIX y primeras décadas del XX, o solamente como un recordatorio de para qué sirve y existe nuestro Ejército.
Recordando mis tiempos de estudiante, he buscado qué era aquello de la ganga y la mena. La ganga es el residuo inservible de un mineral; la mena, la parte utilizable. Pero ganga también tiene otros significados, como pueden ser cosas baratas, oportunidades y hasta quiere decir timo. Y este humilde villano se ha puesto a reflexionar...
Ignoro totalmente la intención con la que este militar de alta graduación y muy próximo a pasar a la reserva dijo esas palabras, si fueron una advertencia o solamente un recordatorio. Si fue lo primero, se pasó de lo lindo y no se lo permito; si de lo segundo se trata, la verdad es que no viene mal de vez en cuando refrescar la memoria a algunos.
Desconozco por completo si ha incumplido la disciplina militar, seguramente se haya extralimitado en su discurso y por lo tanto deba ser destituido de su cargo; cosa que, al fin y al cabo, poco le importará porque le quedaban dos meses en activo. Es muy probable que deba ser sancionado, aunque no me parece demasiado lógico que por recitar, aunque sea demasiado vehementemente, un Artículo de la Constitución le arresten a uno mientras otros andan libres después de quemar banderas españolas y cagarse en la mismísima Constitución y limpiarse el culo con ella.
En definitiva, ni estoy a favor ni en contra del Teniente General Mena. Es de imaginar que se trata de un individuo inteligente y que sabía lo que decía y a lo que se arriesgaba al hacerlo. Pero para mis cortas entendederas que si ha dicho lo que ha dicho es porque alguien le ha dado motivo.
He mencionado antes lo de "ganga" igual a "timo". ¿Y qué mayor timo que el que están pegando los secesionistas catalanes por un lado y los separatistas vascos por el otro a todos los demás españoles? Y todo ello porque nadie les ha parado los pies a tiempo aplicando otro Artículo de la Constitución; aquél que habla de que si una Comunidad Autónoma no es capaz de controlar las transferencias que el Gobierno Central le ha concedido legalmente, éste está en su también legal derecho de quitárselas y disolver esos Parlamentos revoltosos.
Y eso era lo que tenía que haber hecho hace ya bastante tiempo el señor Rodríguez Zapatero; dejarse de tanto talante y poner las cosas en su sitio. Es seguro que con una actitud firme y decidida por su parte nuestros militares no pensarían en cosas obsoletas, propias de hace siglos. Integrados como están en la OTAN y en las fuerzas de las Naciones Unidas, a ningún soldado cabal y en su sano juicio se le ocurriría actualmente dar un golpe de Estado que estaría de antemano condenado al fracaso más estrepitoso ante la opinión internacional.
No es mi intención defender al señor Mena, no estoy conforme con que un militar al que le paga el Estado saque los pies del tiesto; lucharía con todas mis fuerzas contra alguien que quisiera volver a repetir la macabra y desgraciada historia de 1936. Pero sí creo que, como ciudadano, este Teniente General tiene todo el derecho del mundo a expresar su opinión aunque otros opinen que debiera habérsela guardado. Prefiero que me digan claramente lo que puede suceder a no que, de repente, suceda lo que el 17 de julio de va a hacer 70 años. Y si ocurre, que Dios no lo quiera, el señor ZP habrá tenido gran parte de culpa en ello. No se puede jugar una partida de naipes con quien sabemos que nos va a timar en cuanto le demos el menor resquicio. Pongan ustedes el nombre que deseen a esos tramposos jugadores. Todos los conocemos de sobra...

 

A portada

Hosted by www.Geocities.ws

1