Con dos palmos de narices

Así, y de esta triste manera, se han quedado muchos cientos de miles, por no decir millones, de madrileños cuando el COI ha decretado que las Olimpiadas de 2012 sean celebradas en Londres y no en nuestro querido y entrañable "foro". Y todo porque nuestros queridos políticos han sabido mantenernos hasta el último instante en la creencia de que nuestra oferta era la mejor comparada con las de las demás ciudades candidatas. Y posiblemente lo fuera, no voy a negarlo. Pero que el fracaso estaba cantado de antemano estaba más que visto a pesar de esas vanas ilusiones que han querido y sabido crear.
Hace meses, cuando el incendio del edificio Windsor, ya avisé y escribí que adiós a los Juegos Olímpicos. De veras que es molesto ser profeta, y encima de mal agüero, en tu tierra; pero es que mi perspectiva era claramente meridiana. ¿Ciudad en la cual se provoca un incendio de esas características y cuyas causas todavía no se han aclarado? Dato negativo al canto.
Hace muy pocos días, a las puertas mismas de lo que sería el futuro Estadio Olímpico, hace explosión un coche bomba... Más puntos en contra todavía. España no es un país considerado seguro; y Madrid, como capital del mismo, todavía menos.
Esta mañana mismo, y antes de conocer el resultado total, me decía una compañera de trabajo: - Pues en Londres ha atentado varias veces el IRA....
Sí, naturalmente. Exactamente no sé cuántas, pero creo que en no más de dos ocasiones.
Y ante esos atentados de los rebeldes irlandeses, (que tienen bastantes más motivos para serlo que nuestros terroristas vascos), la respuesta del Ejército Británico ha sido clara y contundente y los presos irlandeses se pudren en las cárceles mientras que los de ETA se dan en ellas la gran vida y salen a los pocos años en libertad por beneficios penitenciarios. Gran Bretaña sabe perfectamente que se encuentra en estado de guerra con el IRA mientras que aquí continuamos pensando que la kaleborroka no es más que una gamberrada juvenil y que ETA ya dejará de actuar cuando se dialogue con ella.
Esto al margen, había cinco ciudades en litigio; de las cuales, tres están mucho mejor consideradas que Madrid. Nueva York no parecía enemigo difícil y en efecto no lo ha sido. A Moscú no habría ni que haberlo tenido en cuenta. Rusia todavía no se ha consolidado como democracia. Pero estaban las otras dos, París y Londres...
Para mí, París era la favorita. Es "la Ciudad de la Luz", cada año recibe 45 millones de visitantes y siempre se ha distinguido por su grata acogida a los mismos. Aparte está la leyenda de "la grandeur de la France".
Pero al ser eliminada Nueva York, estaba claro que el voto anglosajón se decantaría hacia sus hermanos de sangre. Todo esto no nos lo explicaron nuestros enviados a Singapur. ¿Para qué? Si sonaba la flauta, así se apuntaban el mérito; y, si no, como así ha sido, con echarle la culpa a los intereses creados era suficiente.
Personalmente, me alegra que no nos hayan concedido los Juegos aunque me duela por lo que pueda entrañar de desprecio hacia mi patria chica. Pero como entiendo de sobra que todos estos nombramientos se mueven a base de dinero y en virtud de los beneficios que se piensan obtener, lo comprendo perfectamente.
¿Y el por qué de mi alegría ante tan decepcionante noticia? Pues tengo sobradas razones para ello y puedo explicarlas en pocas palabras:
Sin duda, las obras que se iban a hacer, y que se harán para otra ocasión, para dicho evento iban a crear muchos puestos de trabajo; sobre todo en el sector de la construcción, motor al fin y al cabo de la economía de nuestra nación. Pero el coste de esas obras iba a dispararse porque, e ignoro, (es un decir), los motivos, colocar un ladrillo aquí cuesta diez veces más que en cualquier otra parte. Si el coste intrínseco son 10 euros, a nosotros nos cuesta ponerlo más de 100. ¿La diferencia? Como dicen los humoristas Cruz Y Raya: - ¡A la saca!
Como para muestra sirve un botón, quiero recordarles qué ocurrió con los Mundiales de Fútbol y con la Expo de Sevilla. Se frotaban las manos pensando en los beneficios y las pérdidas fueron cuantiosas. Solamente, al parecer, Barcelona ganó dinero con sus Olimpiadas. Pero es que el "seny" catalán es diferente y aunque opino que los políticos de allí son tan golfos como los del resto de España, quizás sepan hacer las trampas mejor y sin que se noten tanto o tienen un gran arte para disimular.
Total... A esperar otros cuatro u ocho años, si es que para entonces nos cae esa breva.
Miren, por una parte, a mí me es mejor. Espero que para esa época, si es que vivo, esté ya jubilado y tenga más tiempo de ver la televisión. Y además, creo que para entonces será ya digital y las imágenes serán más perfectas.
El que no se consuela es porque no quiere; eso está visto...

 

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