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Mi portero sabe un
huevo
Ya indiqué hace días que el conserje de mi
edificio, con quien me une una buena amistad, es un hombre que, ignoro
por qué motivos, si es que escucha mucho la radio y lee muchos
periódicos o simplemente habla con la gente y se fija bien en lo que
oye, entiende de política más que un ministro. Es la idiotez, muy
generalizada, de muchos que piensan que porque una persona ocupe un
trabajo de inferior categoría a la que ellos tienen ya son tontos e
ignorantes. Eso lo sé por mí mismo y lo sufro en mis propias carnes. Y
sabido es que muchas veces sabe más de obras el capataz que las
construye que el arquitecto que las diseña.
El caso es que esta mañana me ha dicho que, a este paso, y por no
querer el señor Zapatero admitir que ETA se ha introducido en el
Parlamento Vasco subrepticiamente, nos puede arrastrar hasta a una
guerra. Le he respondido que creía que exageraba, pero tal vez no lo
haga tanto. Ya sé que escuchar mucho la COPE, lo mismo que ser adicto a
la Cadena SER, puede hacer que cualquiera disparate; pero acaso lleve
parte de razón en lo que afirma.
Desde luego, entre el señor Aceves que no acaba de encajar la derrota
después de un año y Zapatero que es incapaz de digerirla, no nos
están llevando por buen camino y esto puede terminar como el Rosario de
la Aurora; pero confiemos en que no sea así.
Los votantes del Partido Comunista del País Vasco tienen todos los
derechos a votar a quien quieran, siempre que no voten contra aquello
que les ha concedido tal oportunidad de hacerlo que no es otra cosa que
la Constitución Española. Si vas a permitir que el enemigo entre en
casa, más valdría haberle cerrado la puerta antes de abrirle.
Eso, por una parte, y el tema de los matrimonios entre homosexuales,
concediéndoles todos los plenos e idénticos derechos que a un
matrimonio normal de hombre y mujer, creo que pueden ser la tumba
electoral de un Zapatero al cual le viene grande el cargo y está claro
que no estaba preparado para asumirlo. ¿Qué el llamado voto rosa puede
producirle mucho apoyo? Menos del que él piensa y seguro que le quita
el de muchos que en su día le votamos, convencidos de que había que
dar un golpe de timón a la política continuista de Aznar. Pero
diferente es girar a barlovento que dar la vuelta en redondo.
Progresismo... Sí. Pero antes de avanzar por esos caminos había otras
muchas cosas que hacer y no se han hecho. Mejorar la Sanidad, por
ejemplo; edificar la vivienda protegida que habían prometido y que han
resuelto proyectando unos ridículos habitáculos para los jóvenes en
los cuales no tendrán ni sitio para moverse; promover el pleno empleo
creando los puestos de trabajo necesarios, etc. Y legalizar la
situación de muchos emigrantes, (a los que el Partido Popular les
permitió la entrada de cualquier manera, todo sea dicho), con casi la
sola presentación de un billete de autobús que acredite que en tal
fecha se encontraban en España. Comenzar la casa por los cimientos y no
por el tejado, como se dice vulgarmente.
Una vez conseguidos todos esos objetivos, seguramente la mayoría del
pueblo hubiese admitido otros cambios que solamente afectan a un
colectivo minoritario; pero sin haber querido ni podido resolverlos,
difícil veo que queramos continuar dándole nuestro apoyo. Por supuesto
que si el célebre 14 - M yo hubiese sabido esto, mi voto no habría ido
a las urnas socialistas. Es seguro que tampoco lo hubiera hecho a las
del PP y me hubiera limitado a votar a otros partidos o a no ejercer mi
derecho constitucional; pero al menos no me sentiría responsable en
parte de lo que está sucediendo. De esta forma, sí que me lo siento
porque gracias a mi aportación y a la de otros millones de engañados,
el PSOE, (o unos cuantos de sus miembros, mejor dicho), están tirando
los muebles por la ventana.
Y digo unos cuantos porque en mi interior pienso que el mismo Felipe
González, aunque en público no discrepe, en privado debe estar
echándose las manos a la cabeza al ver las incongruencias que están
haciendo sus sucesores.
Señor Zapatero, una cosa es tener buen talante y muy diferente es tener
talento. Usted parece que de lo primero tiene mucho, pero carece
probablemente de lo segundo.
A mí se me cayó el alma a los pies cuando vi las fotos del Ministro de
Justicia dejándose besar por Pedro Zerolo, sinceramente. Tanto presumir
del ancestral y clásico machismo español y ahora resulta que no
existía y que todos estábamos dentro del armario...
Está visto y comprobado que aquí cuando no viene alguien a jodernos,
llega otro a pretender darnos por culo. Pues vayan eligiendo, que dicen
que vivimos en un país libre... Por lo menos para poner 1, X ó 2 en
las quinielas, como se decía en la época de Franco.
A
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