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Marbella
Va a hacer pronto dos años, exactamente el 18
de agosto de 2003, escribí un artículo titulado Marfea,
http://es.geocities.com/feb1946/art0100.htm dedicado a la bella
localidad malagueña que había sido escenario de diferentes escándalos
políticos y sobre todo económicos. Que entre unos y otros se lo
habían llevado crudo, entendámonos. Hubo dos párrafos que entonces
escribí y que ahora quiero resaltar:
...por culpa de unos cuantos políticos desalmados y ladrones que
durante años han estado haciendo lo que les ha dado la gana con los
dineros del contribuyente, saltándose la normativa inmobiliaria a la
torera. O, más bien dicho, transformándola a su antojo para llenarse
el bolsillo.
Y
Ahora la Justicia dirá la última palabra y tal vez les condene;
pero, mientras, se han cargado el prestigio de un pueblo y han tirado su
nombre por los suelos.
¿Hasta cuándo se permitirán estas cosas? Me temo que por siempre. Eso
si es que no viene otro y roba más todavía...
Pues se ve que ese otro ya ha venido suponiendo que es que no estuviese
por aquel entonces. La trama de blanqueo de dinero negro organizada a
través de mafias extranjeras, encubierta por Entidades Bancarias, por
profesionales del Derecho y hasta por unos cuantos Notarios del Ilustre,
que no sé que puede tener de ilustre después de esto, Colegio de donde
sea, (imagino que de Málaga), ha ido siendo perpetrada en la época de
Jesús Gil, de Julián Muñoz y de sus sucesores en la Alcaldía
marbellí. Y todo ello al amparo de unas leyes permisivas con el que
roba a mansalva y con el beneplácito o delante de la mirada desviada de
los partidos políticos.
Porque aquí se han mojado todos; en especial, posiblemente, el PP pero
nadie queda libre de culpa. Pienso que no se va a tirar de la manta lo
suficiente para que el polvo no manche los impecables ternos de ciertos
al parecer impolutos personajes, pero que aquí se ha pringado todo
perro quisqui eso lo tiene el ciudadano español medio muy claro. Sí,
ése ciudadano que como decía entonces apenas si cobra mil euros
mensuales de sueldo y tiene que vivir, comer y pagar su hipoteca con
ellos.
¿Por qué oso decir eso sin la menor vacilación, acusando a quienes
seguramente nunca estarán envueltos en el procedimiento? Pues porque la
gente de dinero se conoce toda unos a otros, al igual que los pobres
también sabemos donde nos aprieta el zapato a cada uno. Y ocupando
cargos políticos en los que uno se codea con banqueros, sabe más o
menos, pero más bien a ciencia cierta, de dónde salen los dineros que
luego alguno percibe bajo cuerda. Ahora nos dirá el señor Acebes,
quejándose una vez más como una plañidera del vuelco electoral que
supuso la tragedia del 11 - M, que han sido los socialistas los que han
sacado los trapos sucios a relucir en venganza de otras suciedades que
se les descubrieron a ellos. Y seguramente lleve razón en parte; por
eso es por lo que afirmo que es difícil que la trama se descubra en su
totalidad y se limitarán a meter en la cárcel a varios abogados
sudamericanos y a algún español; posiblemente cesen a algún Notario y
es muy seguro que salpique a algún alto cargo del Municipio. Pero
mientras, el dinero produciendo intereses en los paraísos fiscales
donde se encuentra para beneficiar la jubilación de los implicados y no
privarles de nada mientras se hallen en presidio o cesantes.
Hace muchos años, siendo yo joven, a Eleuterio Sánchez, El Lute, se le
condenó por robar cuatro gallinas y se le tildó de enemigo público.
Se le puso morado a palos tras sus intentos de evasión y al final
consiguió convertirse en abogado ya que dicen que la letra con sangre
entra. Estos leguleyos de ahora han elegido el mismo camino pero al
contrario. Han preferido estudiar la carrera sin verter sangre y luego
se han beneficiado de las Letras, a saber quién las firmaba, y al final
se han quedado con el gallinero completo. Porque que la cosa tiene
huevos es cosa bien manifiesta.
- Yo llegué a la política para enriquecerme, dijo no hace mucho
un afamado prócer. Y se quedó tan tranquilo.
Honradamente, creo que las gallinas de Eleuterio tenían menos huevos
que todo esto...
A
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