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Visto, leído y
escuchado
No hay duda de que la vida pasa por delante de
uno y uno ve y opina sobre aquello que va viendo pasar ante sus narices.
Lees un periódico y dice una cosa diferente a la que lees en otro;
escuchas una emisora de radio y su parecer es totalmente opuesto a la
que más cercana se encuentra en el dial. Con la televisión ocurre tres
cuartos de lo mismo, así que ya no sabes de qué te puedes fiar ni a
qué carta quedarte.
Y luego, lo que uno ve por la calle... En la mañana de este miércoles
19 he pasado por delante de la Embajada de Ecuador en Madrid y he visto
la larga cola de gente que espera a que le proporcionen un certificado
de buenos antecedentes penales para que su situación en España pueda
convertirse en legal. ¿Tantos ecuatorianos están residiendo en España
de manera no lícita? Pues así parece. Y si su mano de obra era
necesaria para el bienestar y el crecimiento del país, ¿por qué no se
les dio en su día la legalidad que ahora pretenden? Son cosas que no se
explican por mucho que quieran explicárnoslas, pero el caso es que
suceden. Y suceden con el gobierno del PSOE y han sucedido con el del
PP, así que no me vengan con mandangas; que estos no hacen más que
recoger la herencia que los otros les dejaron. Lo que sí puedo afirmar,
y de hecho lo proclamo, es que si dicen que los españoles explotamos a
los extranjeros en su trabajo, (lo cual puede ser cierto), mucho más
les explotan sus mismos compatriotas. En un restaurante al cual voy a
ofrecer mi producto, la cocinera y la camarera me compran una miaja
mientras el dueño se gasta el dinero a espuertas en lo mismo. Y a veces
tengo que dejarles fiado a ellas por él no les ha pagado todavía. Y
los tres son colombianos. Luego, ¿quién es el explotador, el español
que les fía o el paisano que les paga más tarde de lo debido?
Cambiemos de tema. Leo en el periódico METRO, uno gratuito de la
mañana, el artículo de un buen periodista, en el cual coincide
plenamente conmigo en que la Justicia está loca y que si al etarra De
Juana le dejan en libertad es de locos y si se le condena por opinar y
publicar artículos se le está condenando por escribir a más de lo que
le condenaron por sus crímenes. También leo que los obispos piensan
ahora que el uso del condón puede ser correcto para prevenir
enfermedades... Cuando nos han estado multitud de años diciendo que era
pecado, que el sexo solamente era legítimo para la procreación, cuando
durante siglos se ha negado a la mujer el derecho a tener orgasmos
porque eso era de "guarras" y de mujeres de mala vida y ellas
solamente tenían que cumplir con "el débito conyugal" para
tener hijos; ahora van y cambian de parecer. Lo dicho, cosa de locos...
Si yo, hombre casado y amante de las mujeres a pesar de ello, no opino
sobre temas de la Iglesia, ¿qué derecho tienen estos señores que
hicieron voto de castidad a opinar cómo y cuándo puede una persona
beneficiarse del sexo? Que cada cual hable de lo suyo, pienso. Si yo no
opino sobre lo de un Dios Uno y Trino porque no entiendo del caso,
¿quiénes son ellos para opinar sobre si las mujeres deben o no
experimentar placer en la coyunda o si ésta debe hacerse con o sin
preservativo? Como personas tienen todo el derecho legítimo a expresar
sus ideas, lo mismo que hacemos todos. Como sacerdotes y obispos,
ninguno. Es terreno vedado para ellos y que, es de suponer, desconocen
por mucho que les cuenten en el confesionario. Salvo que ese voto de
castidad lo hayan incumplido, claro... ¡Cuidado! Que de repente han
dado marcha atrás y ya no lo consideran correcto. Han cambiado de
opinión como las veletas giran con el viento. Y por eso dan marcha
atrás; lo mismo que muchos españolitos a los que tampoco les gusta el
uso de ese artilugio. ¿En qué quedamos entonces? Lo que anteayer
parecía malo, ayer les pareció bueno y hoy, de nuevo, vuelve a estar
estigmatizado.
También leo que al señor Bush se le ha ocurrido que los iraníes
están convirtiéndose en un peligro con sus conocimientos de la
energía atómica, que ellos dicen quieren emplear para fines
energéticos, y ya les tiene en su punto de mira. No ha acabado todavía
una guerra y ya quiere empezar otra... Habrá visto la película de
ALEJANDRO y se sentirá un nuevo conquistador del mundo. Por cierto, les
recomiendo que la vean. Por 4 euros en el top manta y en una buena
copia. En el cine es mucho más caro.
Y por último, un trabajador se lía a navajazos con sus compañeros
porque presentía que iban a despedirle... ¿A qué extremos nos ha
llevado esta loca sociedad en la cual el estar sin trabajo y sin
ingresos te obliga a convertirte en paria? Pues ya lo ven bien claro.
Pero, mientras, el rey pide disculpas por no sé qué a los marroquíes.
Y el PP se cabrea porque se dice que lo de Perejil fue una pasada.
No entiendo bien que recuperar un trozo de territorio español, aunque
sea un islote donde sólo pastan cabras, sea pasarse en nada. ¿Qué la
forma fue demasiado violenta? Tal vez. Pero quizás intentaron demostrar
a alguno lo que podía pasarle si pretendía ir tan lejos. En fin, que
hay cosas que uno no entiende pero seguiremos sin entenderlas. Pax
vobiscum. Que ya le obligan a uno a expresarse hasta en latín a ver si
de una vez nos enteramos...
A
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