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¡Qué leche la de
Ibarreche!
Con razón pedí yo la semana pasada que
ojalá no sucediera ninguna catástrofe más que la del tsunami en el
Océano Índico. Les juro que hasta crucé los dedos mientras tecleaba
esas palabras, cosa harto difícil de hacer cuando uno está
escribiendo. Pero ocurrieron a pesar de todo. Primero, la de la
votación en el Parlamento Vasco aprobando con ayuda de Batasuna, el
brazo político de ETA, un grupo que debiera estar, y de hecho lo está,
ilegalizado, el plan del señor Ibarreche. Y segundo, y más trágico
aunque para los españoles sea más lejano, el incendio de una discoteca
en Buenos Aires con un saldo apabullante de muertos, en su mayoría
jóvenes que estaban disfrutando anticipadamente de la Nochevieja. Y
todo por la graciosa broma de un estúpido y por culpa de un
desaprensivo que cerró las puertas de emergencia para que no se le
colara la gente sin pagar. ¡Así es el capitalismo, señores! Por unos
cuantos pesos se pierden más de cien vidas humanas...
Lo del lehendakari vasco, sinceramente no tiene nombre y esto sí que
nos afecta a todos los españoles de cerca y plenamente. En su día
prometió que no se valdría de los votos de los etarras pero al cabo lo
ha hecho, admitiendo la hipoteca que estos le han impuesto de concederle
sólo la mitad de sus votos, los justos y necesarios para que su plan
saliese adelante, dejándole bien claro que le tienen asido por donde
más duele.
Mucho se ha escrito estos días y más se ha comentado en las emisoras
de radio y de televisión sobre dicho plan y a la vista está que es una
idea claramente secesionista. Y para colmo y remate, la otra noche y en
una rueda de Prensa, Ibarreche afirmó que "a ver si había que
resolver el asunto a tortas", que lo que el Parlamento Vasco ha
aprobado no lo puede contradecir el Congreso Español.
Pues bien, este caballero que solamente es un tonto útil en manos de la
banda terrorista, (él y otros cuantos más), ha de saber que el
Parlamento de una Comunidad Autonómica no puede aprobar algo que vaya
en contra de la Constitución Española y que para evitar esa barbaridad
justamente existe un artículo de la misma que lo previene. El 551 si no
me equivoco; y si no es ése, es el 555, que ahora mismo no tengo a mano
el texto legal. Cuando una Comunidad no es digna por su comportamiento
de controlar y administrar las competencias que le han sido otorgadas
por las Cortes Españolas, se le retiran y punto concluido. ¿Quiere
tortas el señor Ibarreche, ya que con las mismas amenaza al resto de
los españoles? Pues lo mismo puede ser que las tenga pero que se las
lleve todas él en sus mismos carrillos y hasta en el DNI vasco ése que
propugna.
Los acuerdos de esa importancia no se logran por mayoría sino por
consenso entre las diferentes fuerzas políticas, como ocurrió en el
caso de nuestra vigente Carta Magna. Y en este caso no ha existido tal,
lo cual significa que muchos ciudadanos vascos no están de acuerdo con
ese plan y quieren seguir siendo españoles. Si se permite que tal
desaguisado se lleve a cabo, al otro día habrá muchos que tengan que
huir del País Vasco para que no les maten y eso no debe ni puede
consentirlo España entera.
Ahora se discute si se debe llevar el tema al Tribunal Constitucional o
si se debe debatir en el Congreso. ¿No sería más lógico que primero
se permitiera que los mismos vascos se manifestasen en referéndum y si
la victoria de la idea secesionista no era aplastante darle carpetazo
aplicando la Constitución y el artículo al que anteriormente me
refería? Y si es cierto que la idea prospera, acudir entonces a otra
consulta al resto del pueblo español entero y que fuera éste quien se
pronunciara. Si se decide que se les conceda la independencia, pues
allá ellos con sus problemas a partir de entonces; y si no, pues ya
sabe el señor Ibarreche que todo pueblo que ha alcanzado la
independencia secesionándose de la nación de la que formaba parte ha
tenido que pasar normalmente por una guerra de Independencia. Que repase
la Historia Moderna, para no perdernos en la Antigua y lo verá: Los
Estados Unidos, Texas, Croacia, etc... Dialogando se entiende la gente y
sobran los ejércitos; pero cuando uno de los dos bandos opta por hacer
su santa voluntad y desea imponerla al resto solamente está buscando
camorra y puede encontrarla. ZP podrá tener muy buen talante pero está
claro que el resto de los españoles no tenemos por qué compartirlo;
así que estese al loro, señor lehendakari, que lo mismo las cañas se
le vuelven lanzas.
Que los Reyes Magos hayan sido generosos con ustedes. A Ibarreche le
habrán traído carbón supongo. Y a los canallas de Otegui y de Josu
Ternera les debían haber traído hace ya tiempo otra cosa más pesada:
Hierro en los barrotes de una cárcel.
A ver si a algunos políticos les han traído huevos, que parece que las
gallinas están poco ponedoras últimamente y hay pocos, cuando tanto
alardeamos de que nos sobran.
A
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