"Lobo"

Esta semana he visto la película que lleva dicho título, basada en la historia del joven "topo" que los Servicios de la lucha antiterrorista infiltraron en la cúpula de ETA allá por los años 70. La verdad es que, como casi siempre, me ha parecido mejor la publicidad que se le ha prestado desde los medios de comunicación que el film en sí mismo. Pero ya sabemos que eso son cosas del dichoso marketing...
Al final del relato se comenta como si aquél hubiera sido el definitivo golpe a la organización asesina y con él se la hubiera desarticulado para siempre. Por desgracia, y a pesar de que los métodos utilizados que se mencionan no son en absoluto de mi agrado, ya vemos que no fue así. ETA sigue existiendo y dejando constancia de su presencia en la España democrática después de veintiséis años.
El viernes pasado, día 3, cinco pequeños artefactos hicieron explosión en las salidas de Madrid; y el mismo día de la Constitución fueron siete las ciudades donde la metralla terrorista dejó su impronta. Pequeñas explosiones, sí; se ve que la dinamita ya no les sobra a esos bandidos. Pero la poca que les queda les sirve para hacerse presentes y recordarnos a todos que aún siguen dispuestos a perturbar el orden y la paz ciudadana. Así que la aventura de Lobo no se puede dar por conclusa a pesar de que en su día tuviera éxito.
Unos días antes, Herri Batasuna había solicitado su vuelta a la legalidad. Todos los estamentos vascos abogaban porque la negociación era posible y el señor Carod Rovira nos estaba dando una imagen de benevolencia y respeto hacia las instituciones democráticas que nos estaban dejando maravillados, al margen de pequeñas meteduras de pata como la solicitud de que unas selecciones deportivas pudieran competir en el panorama mundial utilizando su propio nombre y diferenciadas de las correspondientes españolas. La polémica sobre la denominación del idioma valenciano también parecía haber quedado zanjada con el reconocimiento del catalán como único, a pesar de la opinión de los propios valencianos. Todo de color de rosa y repleto de "buen talante", el lema del actual presidente del Gobierno. Y en esto que llegan los etarras y vuelven a las andadas...
Por supuesto que ninguno de los atentados se ha producido en Cataluña, de lo cual me alegro por supuesto, cumpliéndose el pacto que en su día hiciera el político separatista de Ezquerra Republicana con los facinerosos del Norte. Ahora es cuando este individuo debería explicar a la sociedad española qué es lo que acordó y con qué fines, a espaldas del President de la Generalitat. ¿O no tan a las espaldas? Ahora es cuando el Gobierno español actual debe darse cuenta de que, con PP o sin PP, con PSOE y sin PSOE, lo único que buscan los separatistas, sean de la "nacionalidad" que sean, es eso: El separatismo y la independencia, cueste lo que cueste y caiga quien caiga; a costa de lo que sea.
Afortunadamente, las Fuerzas de Orden Público saben cómo hay que combatir a estos canallas; pero parece que los políticos siguen ignorándolo. La sola presencia en la escena política de personajes como el tal Carod así lo revelan. Cuando días antes le vi en un programa de televisión junto al Presidente de la Junta de Extremadura, pensé para mí mismo: - Éste se le come vivo. ¡Con lo que es Rodríguez Ibarra..!
Pero no, ¡qué va! Tan amigos que salieron sin una palabra más alta que otra. El mal llamado Carod Rovira, porque su verdadero primer apellido no es otro que Pérez, hijo de un guardia civil, (y esto no sólo lo dicen los informadores de extrema derecha sino que está constatado), se puso su mejor y más elegante piel de cordero y salió indemne del lobo que todos dicen que es el extremeño. Lo mismo es que se dejó los dientes en la sala de maquillaje...
Con Lobo o sin Lobo, ZP va a tener que dejarse de flirtear tanto con los nacionalismos y tomar de una vez al toro por los cuernos. Se negocia con quienes dejan las armas no con los que las siguen sosteniendo en la mano. Y a gente como ese aragonés convertido en catalán como por arte de magia se le llama al orden una vez y a la siguiente se le mete en la cárcel para que deje de dar la lata y de firmar pactos inconfesables.
Señor Zapatero: El pueblo le dio el poder en marzo para que lo ejerciese dignamente y sin ambigüedades. A ver si al final vamos a tener que volver a votar a Aznar para que las cosas mejoren.
Como siempre repito, es lo bueno que tiene la Democracia: Si no te gusta lo que hay, votas lo contrario. Pero eso jamás lo comprenderán los asesinos de ETA, desgraciadamente, ni algunos otros que sin empuñar pistolas son peores que ellos.

 

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