Ni el Tato...

Eso es lo que afirmó Mariano Rajoy, presidente del Partido Popular, sobre la asistencia a la Cumbre Iberoamericana, "que no había estado ni el Tato", refiriéndose a que los personajes que habían acudido a dicha reunión eran irrelevantes.
¡Mira que habré escuchado esta frase a lo largo de mi vida..! Pero nunca me había detenido a analizar su significado y por más que lo he buscado en Enciclopedias, libros de frases célebres y dichos populares, pasando por los buscadores de Internet, no lo he encontrado exactamente. Por una parte, El Tato era el apodo de un torero, y sigue siéndolo puesto que la dinastía continúa, pero no sé qué tiene que ver con su presencia en un acto o no; tal vez es que era tan sumamente malo o tenía tanto miedo que ni iba a ponerse delante del toro. Por otra, según la versión que considero más acertada, tato es un calificativo cariñoso de padre, como papá, muy similar al "dudy" de los americanos, si es que está así bien escrito. Con ello, puede referirse familiarmente a que no había asistido ni su padre. ¿El padre de quién?, me pregunto, ¿el del señor Rajoy o el de quienes sí estuvieron en dicha Cumbre?
Si algún amable lector puede sacarme de mi crasa ignorancia le quedaré eternamente agradecido, de veras.
Sea como fuere, no cabe duda de que es una enorme falta de respeto, porque no sé si el Tato estaría o no pero el que sí estuvo fue el Rey de España; y considerar que nuestro rey es una persona sin importancia es un menosprecio impropio de un partido de derechas y que se considera monárquico. Está visto y comprobado que no saben asumir que perdieron las elecciones hace ocho meses y siguen desbarrando. En vez de hacer oposición, leal o no, lo que están haciendo es una deposición; vamos que, como vulgarmente se dice, la están cagando.
La Comisión que investiga los sucesos del 11 - M está sacando a la luz fallos y errores de los jefes de la Guardia Civil y de la Policía; del Ministerio del Interior, en suma. Pero eso no es lo más grave porque esos errores van a seguir cometiéndose con un gobierno u otro; lo malo, verdaderamente, y es de lo que no quiere percatarse el PP, es de que las elecciones las perdió no por el atentado en sí sino porque el entonces ministro de Interior mintió a todos los españoles, dirigiendo las miradas hacia ETA y obviando la conexión islámica. ¿Quién de los manifestantes de aquella noche triste pudo pensar que los terroristas de Al Qaeda eran los culpables de la matanza? Ninguno. Todos los gritos de odio y las peticiones de justicia iban dirigidos a los bárbaros asesinos del norte; nadie caviló que el golpe estaba demasiado perfectamente organizado como para ser obra de ellos. Si en aquel momento, con dos millones de personas abarrotando las calles de Madrid y de las demás capitales, con los andenes de las estaciones del Metro repletos de personas que exhibían su dolor por los muertos, los locos que luego se inmolaron en Leganés plantan unas cuantas cargas explosivas en medio de la multitud lo de Hiroshima hubiera sido casi una broma. Y para aquel momento ya se tenían pistas más que suficientes para pensar que los etarras no tenían nada que ver en el asunto.
Sin aquella mentira, dejando a un lado el barbarismo, seguramente no estaría hoy Rodríguez Zapatero en La Moncloa. Las encuestas le daban una igualdad mayor que la que en principio se suponía. pero la verdad es que todavía no había llegado la hora del Partido Socialista. Salvo la madre de ZP nadie creía que fuera a obtener el triunfo, ni él mismo. Pero como dicen que antes se agarra a un mentiroso que a un cojo y que la mentira tiene las patas cortas ya vieron lo sucedido.
Pues ellos, los del PP, quieren seguir sin verlo y todo es desacreditar los actos de sus rivales, estén peor o mejor realizados. ¿Que hay una reunión de Jefes de Estado encabezada por don Juan Carlos? Pues a quitarle importancia. ¿Que Zapatero se hace amigo de alemanes y franceses pero no le llama Bush? A eso sí se la dan y mucha.
Mientras, veintitantos cadáveres tienen que ser exhumados para comprobar mediante el ADN las identidades de los muertos en el accidente del avión ruso. Eso "solamente" fue un error humano, motivado por no sé qué prisas; lo demás sí es importante, que haya ido el Tato a la Cumbre o haya dejado de ir.
Los socialistas se están metiendo en un berenjenal con los partidos nacionalistas del cual va a costarles salir, pero los populares es difícil que salgan del barrizal en el que ya están sumergidos hasta los corvejones. Poco tiempo le fío al señor Rajoy como presidente de su partido si sigue caminando por esos andurriales, se lo aseguro...

 

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