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Las cosas que nos
preocupan
Hace unos días recibí la carta de un amable
lector en la que afirmaba que difería de alguno de mis puntos de vista
en cuanto a los asuntos que preocupan realmente a los españoles y que
no llevaba razón cuando decía que el gobierno de Rodríguez Zapatero
ya había tenido tiempo más que de sobra en seis meses de demostrar sus
intenciones y de que era capaz de gobernar el país. No "El
País", diario que ya gobierna ampliamente, sino el Estado
Español, España. En particular, insistía en el tema de los
matrimonios entre homosexuales y en la retirada de las tropas de Irak,
asuntos sobre los cuales opiné en su momento que al ciudadano medio le
traía al viento aunque agradeciese que nuestros soldados estuviesen en
casa.
Como es de suponer, contesté agradecido a mi interlocutor y no sé si
le convencí o no con mi largo aserto, porque el caso es que hasta estas
fechas no me ha respondido. Pero para muestra de lo que afirmé en mi
artículo y en mi respuesta basta un botón:
La semana pasada recibí una comunicación del INEM de que me personara
en sus oficinas para ver una oferta de trabajo existente. Ignoro si
saben que, a raíz del accidente que sufrí en abril en el que me
fracturé un hombro, fui despedido de la empresa en la que trabajaba,
"por no ser necesarios mis servicios". Cuando he acudido y he
comprobado que esta oferta era idéntica a la que me hicieron hace un
mes y a cuya entrevista asistí, diciéndome que "ya me
avisarían", he puesto el grito en el cielo y he telefoneado al
ofertante para que me explicara cómo era posible que se duplicaran las
ofertas. Me ha comenzado a decir que el puesto estaba cubierto, que se
trataría de un error de la Oficina de Empleo, etc., y con las mismas le
he pasado el teléfono a la funcionaria para que se enterase. Por
supuesto que no se van a tomar medidas contra él, pero merecía que se
tomasen. Cada cual puede emplear a quien más le agrade pero jugar con
un Organismo Oficial y con un desempleado, de ninguna manera es
aceptable.
Los matrimonios gays... Como aseguré a mi comunicante, no les importan
a nadie más que a ellos, a los contrayentes. Y estos, al final, van a
ser sólo cuatro gatos. Y los que adopten niños menos porque si no hay
niños para adoptarlos las parejas convencionales, ¿cómo va a haberlos
para que lo hagan las que no lo son? De igual forma, repito lo que le
aseguré en mi respuesta: Estoy totalmente de acuerdo con que los socios
de estas uniones de derecho gocen de las mismas prebendas a la hora de
herencias, pensiones, subrogaciones y demás circunstancias que se
puedan dar entre un hombre y una mujer. Son ciudadanos de idéntico
rango, según la Constitución, y tienen que contar con idénticos
derechos e idénticas obligaciones. El hecho de que con tantos
escritores y Académicos como existen en España no se haya hallado una
palabra más al uso para definir esa unión sí puede molestarme porque
demuestra falta de ingenio. El resto, no.
Guerra en Irak, terrorismo islámico, elecciones en Estados Unidos,
encarecimiento del petróleo, Constitución Europea, si entra Turquía
en la Comunidad Europea... Claro que son temas que interesan a
cualquiera pero que no le quitan el sueño. Lo que desvela al más
pintado es si va a llegar a fin de mes con el salario de asco que cobra;
cómo van a poder independizarse sus hijos si las viviendas cuestan el
sueldo de toda una vida; si van a poder salir a la calle sin temor de
ser atropellados por cualquier maleante... Vamos, como decía la
canción "Libertad sin ira", tener la fiesta en paz
aunque en vez de perniles se coman garbanzos; pero que al menos estos
estén seguros. El resto, ¿de verdad creen ustedes que le importa mucho
a alguien? Sí, a los que ofrecen esos empleos como el que me ofrecían:
12 horas diarias por 811 € al mes, con día y medio de descanso a la
semana. Eso es poner la miel en la boca del asno, porque asno hay que
ser para aceptarlo sin pegarle dos tiros a quien te asegura que te hace
un favor, y luego retirársela. A esos desalmados sí pueden
preocuparles todos esos acontecimientos porque no saben si les van a
privatizar sus millones ganados en inversiones fraudulentas. Porque con
un sueldo de 1.500, que no hay tanta gente que los gane, no se compra un
piso medianamente digno y ellos los tienen a decenas y vacíos. Para
especular más todavía.
¿Eso y cosas similares las está corrigiendo el gobierno socialista?
Pues de verdad que yo no lo veo y como yo muchos millones de españoles.
Habrá que poner una óptica y hacerse de oro, oigan, porque debemos
estar todos miopes.
A
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