En este mundo traidor...

... nada es verdad ni es mentira. Todo es según el color del cristal con que se mira.
Así dice el afamado refrán y así es si así os parece. Ve uno el debate entre Bush y su oponente a las presidenciales de noviembre en Estados Unidos y no sabe a qué carta quedarse. Si gana el presidente actual, el que no fue a la guerra nunca, malo. Y si ganase el otro, el héroe de la Guerra del Golfo, quizás fuese peor porque éste tiene experiencia militar y ya, metidos en harina, sabría cómo hacer para triunfar en la que actualmente se hallan enfrascados. Y el resultado no podría ser otro que más muertes porque es más difícil que un ex militar se retire del campo de batalla que no un texano inconsciente y mentiroso. El caso es que aquello se ha convertido en un nuevo Vietnam y que cada día que pasa los atentados con coches bomba, los secuestros y los bombardeos con víctimas civiles van en aumento. Cada día llegan más féretros a su país de origen y a la opinión pública norteamericana eso le gusta cada vez menos. Y los niños iraquíes son masacrados cuando van a recoger comida que les ofrecen los marines, a la vez que se aprovechan los viernes, día de acudir a rezar a las mezquitas, para cometer salvajes atentados a las puertas de las mismas. Atentados que, por otra parte, también podrían ser considerados como hechos patrióticos, dependiendo de eso, del color con que se mire.
Hace unas semanas, en una cadena de televisión española emitieron la vida de Napoleón, el Gran Corso, emperador de los franceses. En ella, cuando habla de la rebelión en Madrid del 2 de mayo de 1808 y de la resistencia del pueblo español a la presencia de sus tropas, habla de "esos bárbaros y salvajes asesinos". Nosotros, sin embargo, siempre les hemos contemplado como los héroes de la Guerra de la Independencia. Fíjense como cambia la denominación según el prisma desde el cual lo observes. Pues lo mismo sucede en Irak según mueran unos u otros. El caso es que Sadam Husseim les tenía bien sujetos y ahora están en plena guerra civil y a la vez en otra contra el invasor extranjero. Y todo por la mentira del señor Bush de que existían armas de destrucción masiva; mentira que ya está demostrada. ¿Pero a ver cómo se saca ahora de allí al ejército con un mínimo de dignidad y dejando la zona en pleno caos? Pues de ninguna manera. Así que el que venga, sea quien fuere, tendrá que continuar con la matanza.
Otra manera de ver cuán diferentes pueden ser las cosas dependiendo desde donde se observen es leer o escuchar los diversos Medios de Comunicación españoles. Usted lee un periódico y resulta que lo que dice que es blanco otro lo considera que es negro. Pone la televisión en las cadenas estatales y todo va de maravilla; cambia a una privada, Canal 7 por ejemplo, y resulta que el que puso las bombas del 11 - M casi no fue otro que Rodríguez Zapatero para triunfar en las elecciones. En todas se habla del gran éxito obtenido por las Fuerzas del Orden, en especial de la Guardia Civil, en el reciente golpe asestado a ETA y, si se analiza bien, el éxito debiera atribuirse a la Policía francesa. Claro que ahí surge la discrepancia: ¿Por qué ahora, con el PSOE, sí y antes, con el PP, no? Y ya surgen los comentarios sobre qué habrá ofrecido a cambio ZP al Presidente de la república gala. Simplemente, haberse retratado con él y con el de Alemania y no con Bush y su acólito Tony Blair en las Azores. Haber vuelto la cara hacia Europa, de la cual formamos parte, en vez de haber querido realizar el sueño americano como quiso Aznar. ¿Es eso tan raro entonces? Pues no sé por qué hay que buscarle tres pies al gato, ésa es la única explicación. Que después haya concesiones de tipo comercial no lo dudo, pero también las hubo y siempre las habrá hacia un aliado. La cuestión es saber elegir quién debe ser nuestro compañero de viaje, si la grandeur de la France o la actitud tozuda, patrañera y engañosa de un paleto de Texas.
Por otra parte, la verdad es que el Gobierno de Zapatero hasta ahora ha hecho bien poquito o ha hecho lo más fácil que podía: Retirar las tropas de Irak para enviar otras a Afganistán, ésas sí bajo mandato de la ONU, y legalizar el matrimonio de los homosexuales ganándose de paso dos millones de votos para próximos comicios. O eso es lo que ellos deben pensar, porque mucho me temo que si esos homosexuales son de clase pudiente a quien van a votar ahora que ya lo tienen conseguido será nuevamente al PP. Ese tema ha traído cola en la Prensa y en las tertulias políticas en estos días. Y de repente se hace una encuesta y resulta que a los ciudadanos españoles lo que de verdad les interesa es tener un puesto de trabajo estable, una vivienda digna y asequible y una correcta seguridad ciudadana. Vamos, que los gays se la traen al fresco. Y en esos temas citados, poco ha hecho hasta ahora el nuevo presidente. Así que ya hay bastante gente que se pregunta el para qué del cambio cuando los populares lo hicieron bastante bien en algunos aspectos.
Recuerdo la petición de los jóvenes a ZP el día de su investidura: - ¡No nos falles!
Pues me parece que está fallando más que una escopeta de feria; aunque, eso sí, con buen "talante". Otros opinarán que no y harán bueno el título de este artículo. Eso es lo grande que tiene la democracia, que si vemos que nos ha fallado dentro de cuatro años se le quita y aquí Paz y después Gloria. Que, por cierto, son dos colombianas inmigrantes de tantas, a las cuales conozco. Pero es que éstas están riquísimas.

 

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