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El
"negro" Chávez
El triunfo del presidente Chávez en el
referéndum celebrado en Venezuela en el día de ayer ha sido, al
parecer, sorprendente para medio mundo que esperaba su derrota
basándose en la idea de que en aquel país reina una extremada pobreza
causada por el tal individuo. También sus devaneos con el dictador
cubano Fidel Castro avalaban esa creencia, al creer ver en ellos una
inclinación hacia un régimen comunista.
A mí, Chávez no me cae ni bien ni mal. A España llega muy poca
información sobre lo que en esos países ocurre realmente y la que
llega es de boca de los venezolanos residentes aquí, normalmente clase
media pudiente ya que la inmigración de esa nación no es como la de
otras circundantes o próximas como Ecuador, Perú o Colombia que viene
a trabajar en lo que sea. Venezuela es mucho más rica que todas sus
hermanas de Sudamérica y, generalmente, los que llegan son gentes con
estudios y más o menos dinero con ansias de mejor formación o a
instalar sus propios negocios.
El hecho de que no sienta una especial predilección por él, ni tampoco
motive mis recelos, me convierte en este caso en un juez bastante
imparcial por lo que he dicho.
Chávez fue un golpista y por tal medio llegó al poder. Pero después
ha sido revalidado en las urnas nada menos que ocho veces por los
"desarrapados" a los que dice que defiende. E incluso,
instituyó él mismo la Norma de poder ser destituido a mitad de su
mandato mediante referéndum popular lo cual ya es algo extraño en
quien podría ser considerado como un dictador. Bien cierto es que ha
congelado el cambio de moneda para evitar la evasión de bolívares al
extranjero, coartando una libertad democrática; pero es que los
ciudadanos ricos de ese país se dedicaban a evadir capitales a Estados
Unidos y a Europa en cuanto tenían ocasión de ello. Igual que sucedió
en España durante la agonía del franquismo y en la época de Suárez
ante el temor de "que venían los rojos".
Muchas veces me han comentado diferentes personas que allí no se creaba
trabajo, que la vida era muy cara y que no veían futuro mientras
gobernase el cantarín "negro". Pero la verdad también es que
ha intentado defender a sus compatriotas de la influencia económica
yanqui y que si no había ni se creaba trabajo se debía sin duda mucho
en parte a esa fuga de dinero que practicaban los opositores al
chavismo. Si el empresario no invierte en su país sino que prefiere
desviar sus riquezas a otros lugares, malamente va a prosperar una
nación.
Con estas razones y varias más a favor o en contra de cuanto digo que
se podrían exponer, el hecho es que las urnas han hablado y esos
desarrapados le han vuelto a otorgar su confianza. Los resultados del
referéndum han sido limpios, a juicio de los observadores
internacionales, por mucho que la oposición pueda decir todo lo
contrario. Lo que habrá que esperar es a ver si esa misma oposición
que ahora se lamenta no tarda en rebelarse contra la mayoría y tenemos
un nuevo "circo" chileno y otro nuevo mártir como Allende. De
momento, el dinero lo tienen ellos y las Fuerzas Armadas pueden estar a
su favor. Recemos porque reine la cordura y no se les ocurra a los
banqueros de Venezuela hacer como Juan March hizo en 1936 en nuestro
país: Fomentar y sufragar un golpe de Estado que dio lugar a la Guerra
Civil Española.
Repasando la Historia, podríamos sacar a colación los versos del
Cantar del Mío Cid:
¡Dios, qué buen vasallo si tuviera buen señor! Y es que,
efectivamente, con las Monarquías reinantes en España, desde Felipe II
y con la honrosa excepción de Carlos III, la Madre Patria lo que ha
hecho es ignorar y esquilmar a sus amadas hijas, dejándolas en
situaciones que motivaron sus respectivas Guerras de Independencia y
sumiéndolas en los males que ahora sufren. Una actuación sensata por
parte nuestra hubiera permitido la existencia de una Confederación de
Naciones Hispanas, como es el caso de Inglaterra con sus antiguas
colonias. Pero no supimos ni quisimos actuar bien y son ahora esos
pueblos, y nosotros, quienes pagan las consecuencias.
Aguardemos que la sangre no llegue al río...
A
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