El Peñón y Asunción

Ya saben que se cumplen en estos días los 300 años de ocupación inglesa de una minúscula porción del territorio español, el famoso Peñón de Gibraltar que tantos quebraderos de cabeza ha dado a España no ya por su disputa con los británicos como porque desde allí comenzó la invasión musulmana y costó 800 años arrojarles de nuestro país. Pues parece que a estos va a costar otros tantos expulsarle de la Roca o camino van de ello. Y todo merced a un tratado absurdo y la posterior ocupación de la plaza por la fuerza de las armas.
Cuando era niño, se estudiaba en la escuela que España limitaba al norte con el Mar Cantábrico y con Francia; al este con el Mar Mediterráneo; al oeste con Portugal y el Océano Atlántico. Y al sur, "con la vergüenza".
Aquella era una idea trasnochada, ultra nacionalista y propia de un régimen totalitario. Varias veces los muchachos de Falange amenazaron con reconquistarlo a costa de su sangre, pero siempre fueron cánticos de sirena y baladronadas.
Algo nos hizo pensar que, al desaparecer la Dictadura, Inglaterra nos lo devolvería... Pero, ¡qué va! Ni con monarquías absolutistas ni con repúblicas ni con dictaduras ni con una monarquía parlamentaria tienen los hijos de la pérfida Albión intención de hacer tal cosa. Poco importa el régimen que impere en España, ellos van a lo suyo. Y lo suyo es mantenerse firmen en una base que en su día era estratégica pero ya no lo es tanto. Los medios militares modernos restan importancia al Peñón cuando desde un portaaviones puede controlarse el paso del Estrecho. Mas ellos tienen asentada allí una colonia que se dedica más que nada al contrabando y al trapicheo y ya me contarán el interés que pueden tener en perder ese privilegio. Son súbditos británicos y gozan de todos los beneficios que ello aporta; y a la vez tienen una mano de obra barata conseguida en el territorio circundante. El caso es que hablan andaluz pero también dominan el inglés cuando les interesa. Es decir, saben jugar a dos barajas.
Por otra parte, esos mismos trabajadores españoles tampoco desean que se altere la situación porque allí les dan el trabajo que en sus pueblo no tienen. Cada vez que se ha cerrado la verja, los perjudicados no han sido otros que ellos que se han encontrado sin empleo.
En la actualidad, formando parte ambos países de la Comunidad Europea y de la OTAN y habiendo participado nuestro Ejército junto a "las ratas del desierto" ingleses en diferentes guerras, opino que el hecho de la ocupación no supone aquella "vergüenza" de antaño sino una incongruencia.
Se me podrá objetar que tanto Ceuta como Melilla se encuentran en idénticas condiciones y les contestaré que ni mucho menos. Primero, porque cuando fueron ocupadas, hace bastantes más años, el Reino de Marruecos no existía como tal y sólo habitaban aquellos territorios unas tribus dispersas que guerreaban entre sí. Inglaterra arrebató el Peñón a un estado soberano y se mantiene ahora en él siendo aliados. Marruecos, por el momento, no puede decir lo mismo. Existirán unos tratados comerciales pero no una alianza militar y una relación de ciudadanos europeos. El caso es que apuesto lo que quieran a que nosotros devolvemos nuestras posesiones a los marroquíes dentro de un tiempo, mientras la Unión Jack no será jamás arriada de la Roca. Y si no, al tiempo. Nos lo devolverán cuando las ranas críen pelo.
El festejo de ese tercer Centenario no es ya que sea una desfachatez ni un insulto, es que es una tomadura de pelo. Nosotros celebramos el 2 de mayo y otras efemérides de nuestras victorias contra los franceses, como reconocimiento al espíritu de lucha ante el invasor; pero nunca, que yo sepa, el éxito obtenido en San Quintín ni en Pavía. Y tuvieron más mérito nuestras victorias en Flandes que la conseguida por lo ingleses ante una guarnición desguarnecida.
Cierto que se festejó el V Centenario de Melilla, pero volvemos a lo mismo: España y Marruecos no son aliados sino más bien todo lo contrario y por mucho que Mohamed VI llame tío a nuestro monarca debe ser un lazo familiar que se ha sacado de la manga para quedar bien. En cambio, una inglesa sí fue esposa de Alfonso XIII y sí existen esos lazos familiares. Pero nunca se ha escuchado que se traten de primos, ni tan siquiera lejanos.
Y Asunción... No, no se trata de la que echaba vino al porrón sino de la capital de Paraguay. El sobrecogedor incendio ocurrido en unos grandes almacenes y el cierre de las salidas, para que los clientes no se fueran sin pagar ni los curiosos entrasen a saquear, ha ocasionado más de cuatrocientos muertos. Desde luego que nadie se ha ido sin pagar, como no haya sido con su vida...
La fatal decisión de bloquear las puertas parece que fue tomada por el hijo del dueño. Y no hay más que ver su imagen para darse cuenta de que se trata, sin duda, de un verdadero cerdo. Y que me disculpen los pobres animales que se crían en Jabugo...
Ya ven, así son las cosas, cada cual defiende lo que cree que es suyo y no le importa lo más mínimo el resto de la gente.
Desde aquí tengo un "recuerdo" para la soldado estadounidense Lynndia England, célebre por las fotografías en las que se la vio arrastrando a un prisionero de guerra como a un perro. Está embarazada de siete meses. A ver cómo le explica algún día a su hijo lo que hizo. La justicia militar podrá perdonarlo; pero la Divina seguro que no por mucho que se arrepienta. Y eso que dicen que Dios es ampliamente misericordioso...

 

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