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Cosas malas y cosas
buenas
Es lógico que siempre ocurran sucesos que nos
disgustan y otros que nos agradan. Esta semana voy a tratar sobre
algunos de los que a mí me atañen.
Me disgusta que España no haya ganado la Eurocopa habiendo empatado con
quien a la postre ha sido campeón. Y todo porque dos tiros dieron en el
palo, ya ven. Si entran, ¡ya estaba!, hubiéramos pasado a la fase
siguiente y seguro que nos hubieran eliminado en ella, pero ya no daba
lo mismo. Nos ha quedado ese resquemor, aunque más les ha quedado a
nuestros hermanos lusos a quienes, estando en su tierra y con todo a su
favor, les han dejado con la miel en los labios. Y a Figo, excelente
jugador aunque sea de mi odiado Real Madrid, con una bufanda azulgrana
en el cuello. Si el que lo hizo era culé, es una cabronada y si es de
otro equipo es que se trataba de un imbécil de tomo y lomo.
Me fastidia la carnavalada del Día del Orgullo Gay. Personalmente,
respeto a los homosexuales pero no sé a qué viene esa algarada. Si es
por divertimento, vale; cualquier motivo para sonreír es bueno. Si es
por reivindicar algo, también podríamos celebrar los heterosexuales
nuestro día. ¿Se imaginan a un fulano desfilando en una carroza y
luciendo en la frente el número de señoras a las que se ha
beneficiado? Mira que si es el 666, que dicen que es el número del
Diablo... Nos ponemos a hacer comparaciones con los rabos y estamos un
mes entero.
O viceversa, una espléndida mujer presumiendo de los mozuelos a los que
privó de su virginidad. Y de los no tan mozuelos con los que se
refociló. Ella podría triplicar el citado número muy a gusto, ya que
es bien sabida la mayor capacidad sexual de la mujer cuando se deja de
zarandajas. Sería, pues, una diablesa...
Que una pareja tenga que estar formada obligatoriamente por un hombre y
una mujer pertenece al pasado, cada cual puede optar por la opción
sexual que más prefiera, pero lo mismo que un señor, salvo muchos
bocazas que existen, no va contando los polvos que echa tampoco observo
pertinente que los gays sí lo hagan.
Me da grima de pensar en lo del matrimonio entre dos personas del mismo
sexo. Dos homosexuales, hombres o mujeres, da lo mismo, que convivan
durante años como pareja, debieran tener los mismos derechos fiscales,
de pensiones y de herencias que los matrimonios llamados
"normales". Eso tenía que ser Ley hace ya muchos años; pero
de ahí a contraer nupcias va un abismo. La misma etimología de la
palabra matrimonio lo prohíbe. Que firmen un contrato, como una
Comunidad de Bienes. De esa manera, a la desaparición de uno de ellos,
el "viudo" o "viuda" tendrá los mismos derechos que
los viudos tradicionales. ¿No han pagado los mismos impuestos como cada
quisqui? Pues tienen idénticos derechos. De ahí a adoptar niños,
mejor me callo. Reconozco mi ignorancia en Derecho. ¿Una persona
soltera o viuda puede obtener en adopción a una criatura? Si es así,
lo acepto en beneficio de los niños. Si no, que es lo que tengo
entendido, tampoco a los homosexuales.
Que la gente se maten unos a otros, principalmente unos a otras, sin el
menor desparpajo. Y, sobre todo, sin el menor castigo o si acaso con uno
leve.
Que Hacienda nos sangre de la forma que lo hace y luego, cuando vas a un
médico especialista te den seis meses de lista de espera. Si te mueres
mientras, solucionado el problema.
La gente que intenta tomar el Metro y en su afán de entrar no permite
salir a los que desean hacerlo. Hace días me llevé a dos por delante,
uno con cada hombro. Me pareció oír ruido de caída pero no me volví
a mirarlos, para que vayan aprendiendo.
Que cuando le diriges una carta al Director de una Revista no tenga ni
la corrección de contestarla.
Que me sigan pagando el mismo sueldo que en julio de 2001, sin tener en
cuenta lo cara que se ha puesto la vida con el euro.
Y cosas que me agradan... Pues, sinceramente, aparte de ver la cara de
mi nieta, que es preciosa, que hayan nombrado a Luis Aragonés nuevo
seleccionador nacional de fútbol. Bien merecido lo tenía.
Que, a pesar de mis quejas, tenga un trabajo aunque sea mal pagado, cosa
que no todos tienen. Yo ganaré poco pero otros no cobran nada mientras
los hay que se lo llevan crudo.
¿Más cosas? Pocas, pocas... Exceptuando el que me lean ustedes, que
ésa es mi mayor satisfacción, de veras.
Un abrazo y muchas gracias por hacerlo.
A
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