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Cosas que pasan...
Echémosle un vistazo a los sucesos ocurridos
esta semana; así, en general, sin hacer demasiado hincapié en ninguna
de ellas. Estamos en unos días muy calurosos y hay que tratar de no
complicarse demasiado la vida.
1º.- España dijo adiós a la Eurocopa de Portugal de manera discreta y
sin hacer tanto el ridículo como los italianos que también, junto con
Alemania, ya han hecho las maletas y han abandonado el campeonato. Al
fin y al cabo, los españoles ganamos un partido, empatamos otro y
perdimos el tercero, pero no éramos favoritos. Los italianos, que
siempre salen como tales, han empatado dos y cuando ganaron el tercero
se enteraron de que la alianza nórdica les dejaba fuera de combate. Y
los alemanes, más de lo mismo. Dijo una vez el gran Alfredo Di Stéfano
que un campeonato, ya fuera mundial o europeo, era algo donde la final
la jugaban Alemania y otro. Parece ser que eso fue en otros tiempos. Dos
empates y una derrota le dejan en peor lugar todavía que a España.
Total, que los jugadores que más dinero ganan en este deporte se han
quedado viéndolas venir. Habrá que recurrir a los aficionados y es que
ya decía el torero El Guerra, creo que fue él, "más
cornás da el hambre". Está visto que con un Ferrari en la
puerta no se juega bien ni a las canicas.
2º.- El seleccionador español, que no debía haberlo sido, firmó una
renovación de contrato días antes de comenzar el Torneo. Cuando
suspendió, como él dice, la Reválida, afirmó que no pensaba dimitir
porque irse era de cobardes. Y dejar un sueldo de 600.000 € anuales de
idiotas, apoyo yo. Pero parece que, ante la avalancha de los medios y de
la opinión pública, el sentido común, (que es el menos común de los
sentidos, ya saben), le han animado a irse aunque nunca sabremos a
ciencia cierta en qué condiciones. Seguro que a cobrar el paro no. Al
menos ha demostrado si no sabiduría futbolera sí un poco de honradez.
Eso es bueno y algún político tendría que aprender de su conducta,
como el que ahora viene.
3º.- Se comienzan en Madrid unas obras en el Metro bastante importantes
y que obligan a suspender el servicio en dos líneas de la Red. Para
ello hay que prestar el servicio con unos autobuses que se anuncian a
bombo y platillo; la gente no se entera bien y surgen las protestas.
Además, el número de vehículos disponibles es menor del que se
requiere. Entonces salta el gerente de la Empresa Municipal de
Transportes y dice que la culpa no es suya sino del público que no se
entera, que ni ve ni oye ni entiende. No le faltó más que agarrar un
látigo e irse a las estaciones a flagelar a los ignorantes; que son,
casualmente, quienes le pagan el sueldo con sus impuestos. Naturalmente,
la oposición exigió su inmediato cese pero él se ha limitado a pedir
disculpas. Todo vale.
Demasiadas obras ha decidido el alcalde Ruiz Gallardón y sin contar con
nadie más que con los votos obtenidos. Yo estaría por afirmar que los
votantes del PP son los que menos toman el Metro o cualquier otro
transporte público ya que suelen disponer de sus vehículos de lujo;
pero de todo habrá, supongo, que también hay ricos que se desplazan a
sitios donde no pueden estacionar y optan por codearse con la plebe.
4º.- El amor... ¡Maravilloso sentimiento siempre idealizado por los
poetas! Antes, los enamorados le prometían a su amada la Luna con tal
de obtener sus favores. Ahora se juegan la vida cruzando una autopista
en plena noche. Y viene un automóvil y la pierden de repente, a los 17
años. La bella que contemplaba la hazaña de su galán le ve
despanzurrado por no haber sabido retenerle o haberse prestado antes a
sus deseos. Luego dirán que este país no es machista; pero habría que
examinar quienes lo son más, si ellos que hacen el idiota por
jugársela o ellas que se vuelven locas por esas machadas.
5º.- Se presenta una Ley sobre la violencia de género y el mismo
Tribunal Superior de Justicia tiene que decir que no es constitucional,
que no puede tildarse de falta lo que haga una mujer y de delito esto
mismo si lo comete un hombre. Pero ése es tema para diez artículos al
menos.
Y 6º.- Que ya se va haciendo largo esto y en mi rincón no hay aire
acondicionado. Los diputados y senadores de Ezquerra Republicana de
Catalunya se lanzan a dirigir sus interpelaciones a los ministros en
catalán, hermoso idioma por otra parte, en unas Cámaras donde el
Reglamento dice que el idioma oficial es el castellano. Se les llama al
orden e insisten en su intento. Se les recuerda que la Constitución
Española afirma que no hay más que un único idioma oficial y siguen
haciendo caso omiso...
Si todo es muy bonito, pero no me dirán que no se merecen el título de
toca pelotas...
En fin, son cosas que pasan. La semana que viene les hablaré de otro
interfecto, que ése sí que no tiene desperdicio. Les dejo con la
intriga... Pero les anticipo que luce una nariz muy borbónica.
A
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