|
Ha
hablado el pueblo
Y ya se sabe que vox
pópuli, vox Dei, que recoge el dicho. Había muchos
titulares posibles para este artículo. Desde La
fuerza de la razón, pasando por El que la hace
la paga que me decía un lector amigo, hasta llegar
a En el día de hoy... o a El día después.
Todos me parecían muy a propósito para lo sucedido en
las urnas este 14 de Marzo, pero mi hijo que es
periodista y mucho más inteligente que yo me ha dicho
esas palabras y se las he plagiado, que para eso le
pagué la carrera. Derechos de paterfamilias al
canto, como en los mejores tiempos del derrotado
aznarismo.
Porque ayer no perdió en España el Partido Popular; si
acaso ganó, (y mucho, tres millones de votos), el PSOE.
Pero el gran derrotado no ha sido otro que José María
Aznar, el presidente de las grandes mentiras y los
grandes fraudes a la ciudadanía. El mismo que nos
embarcó en una guerra no deseada, que se retrató con
Bush y con Blair y que en estos últimos cuatro años se
ha creído que era el gran dictador. Y eso no es más
que el título de una película de Charles Chaplin, a
cuyo personaje Charlot ya he dicho varias veces
se asemejaba Aznar, pero sin llegarle ni a la suela de
los zapatos. El caso es que hoy, en la fotografía que
publica el diario El País me recuerda más al doctor
Cíus, aquel sabio de El planeta de los simios...
A un pueblo no se le puede engañar mil veces como él
ha pretendido. Llega un punto que la gota rebosa el vaso
y la paciencia se derrama. Y Aznar ha abusado de nuestra
paciencia, como decía Cicerón a Catilina, hasta que ha
sabido agotarla. Primero fue con lo del Prestige,
aunque eso ya es chapapote pasado; luego, lo del avión
siniestrado con tanto militar a bordo y, ya por último,
aliarse junto con el ex alcohólico texano para ayudarle
en su invasión de Irak.
Estaba claro que el fanatismo islamita nos estaba
esperando y la desgracia es que 200 muertos hayan tenido
que ser el detonante que ha arrastrado a los indecisos a
las urnas. Si hubiera sido una acción de ETA la cosa
habría sido igual de bárbara pero ya nos tienen
acostumbrados. Al saberse que el ataque provenía a
causa de nuestra participación en la contienda, ha
clamado al cielo. Hace un año, un millón de personas
salió a las calles madrileñas a oponerse a la guerra.
El viernes 12 fueron más de dos millones, once en toda
España, los que clamaron contra la matanza. Y el
domingo 14 casi once millones de españoles han decidido
dar su apoyo a su contrincante político a fin de que
tanto Aznar como su partido dejaran de mentirles. Y es
que no pueden cometerse más errores en tan breve
espacio de tiempo:
Es cierto que en principio todos creímos que el
atentado era obra del salvajismo etarra, no vamos a
negarlo. Luego, ya los expertos comenzaron a avisar del
que no era el modus operandi de esos canallas, que ellos
son más "cortitos" y no llegan a ese grado de
perfeccionismo. Después fue la insistencia del ministro
del Interior en ignorar el propio desmentido del
malnacido de Otegui, haciendo caso omiso de una cinta
grabada con versículos del Corán. Y para rematar la
faena, la orden que dio la ministra de Exteriores a
todos los embajadores de que informaran que
efectivamente había sido ETA la causante y el informar
a los corresponsales extranjeros que así era, cosa que
no se había producido nunca antes. Hasta que el mismo
Centro Nacional de Inteligencia exigió que se dejara de
mentir e hizo saltar el corcho de la botella de cava
porque no aguantaba más.
¿Resultado? Zapatero presidente, como decía el slogan
electoral. Una victoria que ni el más optimista
militante del PSOE soñaba, por mucho que él diga ahora
que sí. Está claro, al pueblo no se le puede mentir
tanto. Que lo tenga muy en cuenta el ya flamante
vencedor porque ahora vamos a exigirle que cumpla con
sus promesas. Lo primero, a finales de junio, los
soldados a casa. Y después ya veremos, porque este
humilde villano ya se casó una vez y no piensa volver a
hacerlo con nadie.
Esto es lo bueno que tiene la democracia: Si te hartas
de un tipo, a los cuatro años vas y le quitas. Durante
la Dictadura no podíamos hacerlo pero ahora es factible
como ya se ha comprobado.
A
portada |