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Las
"chorradas" de Trillo
El ministro de Defensa
español nos tiene acostumbrados a soltar frases fuera
de tono y paridas en los sitios y momentos más
inconvenientes. Desde el célebre "¡Manda
huevos" de hace años, cuando presidía el
Congreso de los Diputados hasta el "Con fuerte
Levante...", cuando explicaba la operación de
reconquista del islote de Perejil, pasando por un "¡Viva
la Virgen!" cuando ejercía de costalero en un paso
de Semana Santa. Pero lo que acaba de decir al término
de una cena con militantes de su partido raya ya en lo
inverosímil: "Si yo hubiera sido ministro de
Defensa hace ocho años, habría conquistado El Perejil
en aquel instante". Y añadió que con esa
postura se habrían salvaguardado los intereses de los
pescadores españoles.
Todos sabemos, no sigamos la política del avestruz, que
el enemigo natural de España es Marruecos y que los
soberanos de ese país llevan años a ver si pueden
meternos un dedo en el ojo e incordiando lo más posible
en su justa o injusta, según criterios, reivindicación
de las plazas de soberanía que mantenemos en su
territorio. Primero nos atacaron en Ifni, más tarde
organizaron la Marcha Verde para privarnos del Sahara
Español y ahora, si por ellos fuera, no cejarían hasta
que les devolviésemos Córdoba y Sevilla, amén de
Granada claro está. Pero lo que se sale de contexto es
que un ministro de un Gobierno que está intentando
restablecer una relaciones cordiales con Marruecos se
sienta convertido de pronto en un nuevo Santiago
Matamoros o en el Capitán Trueno o el Guerrero del
Antifaz. ¡Hala, a masacrar moritos se ha dicho! La
diplomacia tiene otros caminos y estos comentarios tras
tomar unas copas de vino es más conveniente
guardárselos para su coleto y expresarlos mientras se
duerme "la mona".
Está visto y comprobado que la política internacional
del Partido Popular ha sido, y lo peor es que lo sigue
siendo, ponernos a malas con todo quisqui, ya sean
nuestros vecinos del Norte o los del Sur. ¡Con lo bien
considerada que estaba nuestra nación en Europa y cómo
han sabido salir discutiendo con quienes en suma son
nuestros conciudadanos de la Unión Europea! Lo de
Marruecos, repito que es diferente y que seguramente
haya mucha gente que comparta esa opinión de
prevención e incluso de hostilidad hacia un país que
no ha hecho más que incordiarnos desde siempre y que no
ceja en su empeño de invadirnos a diario con una
inmigración ilegal que además, normalmente, no viene a
trabajar como la de otros sitios sino a ganarse la vida
como sea, fraudulentamente la mayor parte de las veces.
Pero de ahí a mostrarles de forma abierta una actitud
bélica es pasarse tres pueblos.
Veremos ahora si las explicaciones de la ministra de
Exteriores calman los recelos del Gobierno de Rabat,
pero la metedura de pata ya está hecha. Es diferente
que mi vecino no me caiga simpático y no le salude a
que me dedique a tirarle piedras cada vez que me cruce
con él en la escalera por más que él se dedique a
depositarme sus basuras en mi trozo de rellano. Un día
se nos inflarán a ambos las narices y saldremos a
bofetada limpia. Y entonces no creo que el Presidente de
la Comunidad venga a separarnos y a poner orden. Y si lo
hace, peor para nosotros; porque hará desembarcar sus
marines en ambas costas y se quedará él a vivir en
nuestras casas.
Es curioso que estos mandamases que ni siquiera han
hecho el servicio militar tengan ese espíritu tan
belicoso. Ni Bush ni Aznar prestaron servicios de armas
a la Patria pero bien que les gusta dedicarse a declarar
guerras. Me recuerdan al Capitán Araña, que embarcaba
a todo el mundo pero él se quedaba en tierra.
Trillo ha puesto ya varias veces su cargo a disposición
del Presidente pero éste siempre ha considerado que no
era el momento oportuno. Considerará Aznar que habrá
que esperar a ver aparecer las tropas marroquíes en las
costas andaluzas para ello.
Lo dicho, que siga con sus vítores a la Madre de Dios
que lo mismo un día amanecemos como el Rosario de la
Aurora...
A
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