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¡Vaya leches!
Y después decían que era buena... Pues el
asunto de Parmalat la ha tenido bien mala. Ni se sabe los millones de
euros que han desaparecido fraudulentamente. Ahora aparecen cien
"empresas fantasma" en varios paraísos fiscales y todavía el
responsable de la empresa dice que nunca tuvo intención de defraudar a
nadie. Sería que tenía intención de entregárselo a unas monjitas,
como obra de caridad. Como el viejo chiste: - ¿Son ustedes las
hermanitas de los pobres? No. Somos las amiguitas de los ricos.
Y eso, en Italia. Que en España también se cuecen habas. Cinco días
de empleo y sueldo ha sido la condena para el Policía Nacional que
golpeó salvajemente a una joven durante la manifestación contra la
guerra de hace meses. Y eso que las cámaras le pillaron con la mano en
la masa y se aprecia perfectamente, a pesar de la visera que le cubre el
rostro, la cara de mala leche del individuo cuando atiza con su
"defensa" en el hombro de la chica. ¿Defensa? Cómo serán
las armas ofensivas entonces...
Este villano se pregunta: Si ese tremendo estacazo, realizado con total
alevosía y a conciencia y con desprecio de sexo, a una mujer que iba
simplemente a reclamarle ayuda para una compañera, se lo pega un
manifestante a uno de los policías, ¿cuál y cómo hubiese sido la
condena? Dejando aparte el tema de resistencia a la Autoridad y la
paliza que le hubieran propinado los demás agentes, ¿cuántos años de
cárcel le hubieran caído al atacante? ¿Para qué hacer hipótesis que
no van a tener respuesta?
Ignoro cuál es exactamente el sueldo de un policía antidisturbios;
pongamos que mil euros mensuales. Eso significa que, teniendo en cuenta
aquello del prorrateo de las pagas extraordinarias y demás gabelas, por
unos 200 euritos el muchacho sale de rositas. A ese precio es barato
librarse de cualquier enemigo, contrincante o persona a la que le
tengamos rabia, dejándola lisiada. Claro, que dicen que en Colombia por
500 matan a quien quieras, con lo cual estamos casi en precio con un
país tan "pacífico" y, sobre todo, tan desarrollado.
Lo que me ha gustado ha sido el plan del extremeño Rodríguez Ibarra...
Bastante más que el ya conocido de Ibarreche: Partido político que no
obtenga el 5% de votos EN TODA ESPAÑA, que no tenga representación en
el Congreso de los Diputados. Que se vaya al Senado, que también forma
parte de las Cortes pero no influye a la hora de formar Gobierno. Me
dirán mis lectores catalanes, vascos o gallegos que por qué y me
llamarán lo que quieran. Pues se lo explico, para que no se enfaden.
¿Imaginan que todos los votantes de cualquier partido de ultraderecha,
(o de ultraizquierda, me da lo mismo), se empadronasen en La Rioja,
pongamos por ejemplo, en casas de familiares, amigos o conocidos?
Obtendrían los votos suficientes en aquella demarcación como para
tener representación parlamentaria y poder poner contra las cuerdas a
un partido que necesitase de su apoyo a cambio de todo lo que desearan.
Pues es idéntico. Un escaño no tiene por qué valer más en una
Autonomía que en otra ni ser más fácil o difícil conseguirlo. Si
todos los españoles tenemos los mismos derechos, tiene poca gracia que
por un detalle demográfico el de unos valga más que el de los otros.
Lo que yo digo, es que tiene mala leche la cosa... Lo peor es que, a
este paso, se nos va a agriar la nuestra y ya veremos lo que pasa. Luego
saldrá Aznar llorando y ya nos explicará el por qué. Aunque comprendo
que también puede tener su corazoncito y por ello también es justo que
pueda verter unas lágrimas. Las mismas que las amas de casa pasado
mediados de mes cuando ven lo que les queda del sueldo, ¡no te
fastidia! Eso sí que es una leche...
A
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