Observando los delfines 

Parece ser bien cierto que el delfín es el mamífero más inteligente después del hombre, incluso superior a los primates. Y es mágico verles desenvolverse en su medio natural, realizando piruetas que parecen imposibles en busca del alimento y para diversión de grandes y pequeños que les observan como embobados mientras contemplan sus saltos prodigiosos. Es todo un espectáculo que inunda el alma de alegría.

Pero no se refiere este Villano en sus líneas a esa clase de seres sino a otros más gordos y con piernas. Con barbas los unos y con gafas otros; y alguno calvo. Pesan menos en kilos que el delfín pero resultan más pesados; mas no por ello dejan de divertirnos con sus malabarismos y sus estratagemas. A los que me refiero no buscan la recompensa de un pequeño bocado después de su trabajo sino el enorme mordisco nada menos que a la poltrona del Poder. Amigos de risas entre ellos, no saben bien lo que hacen reír a aquél que les observa y ve cómo se dan de puñaladas por la espalda en tanto que parecen abrazarse. Me refiero, claro, está, a los delfines del señor Aznar.

La definitiva retirada de éste, “al parecer”, de la contienda política al término de su mandato electoral ha hecho salir a la palestra a quienes pueden y quieren sucederle en tan brillante cargo. Quedan todavía años, pero la lucha por la sucesión ya ha comenzado. E insisto que es de lo más divertido.

No en vano la orgásmica del Poder es superior a cualquier otra ambición. Aquellos que han ha sido colaboradores del gran hombre y han trabajado juntos a sus órdenes ahora van a disputarse el sillón dorado de la Presidencia con uñas y dientes. No cabe duda de que alguno se desmarcará y, calculando sus posibilidades, preferirá subirse en el carro de aquél que pueda pensar que va a ser el ganador, para así continuar rodando en el rotachollo. Pero el fulgor del cargo es lo suficientemente intenso como para intentar alcanzarlo personalmente pese a quien pese. Van a hacer filigranas y encaje de bolillos, ya verán ustedes, para ganarse la benevolencia del actual Presidente y que éste les nombre sus herederos.

De momento ya se ha subido a la rueda un joven al cual nadie conocía más que por sus apellidos: Adolfo Suárez Illana. Reconozco que ignoro totalmente los méritos que pueda personalmente tener, pero si le vienen de herencia deben ser bastantes. No en vano su padre fue el artífice de la democracia española, a pesar de lo “atado y bien atado”. Pero no creo que a los militantes que forman el Partido Popular y que han dedicado sus esfuerzos a conseguir los éxitos obtenidos les haga mucha gracia que un mozalbete, por muy preparado que se encuentre (JASP), se haga el carné y a los cinco minutos sea nombrado miembro de la Ejecutiva. Más bien parece un acto de caciquismo o de dictadura personal, lo que es realmente, del señor Aznar. Si bien el Partido Popular fue creado por don Manuel Fraga, no hay duda de que quien lo ha llevado a las cotas de triunfo actuales ha sido José María Aznar; y esto, queramos o no, le ha endiosado. De ahí el peloteo de los delfines, riéndole las gracias y los chistes. Un cómico espectáculo el que brindaron a todos los que lo siguieron por Televisión, que fuimos la mayoría porque tuvimos que tragárnoslo quisiéramos o no quisiéramos.

Pero sea el que fuere el agraciado (a mí me agradaría Mayor Oreja), no cabe duda de que lo va a tener sencillo con el opositor del Partido Socialista que va a tener enfrente. El señor Zapatero nos ha salido muy viajero y, para ser noticia y poder chupar cámara una miaja, se nos ha ido al México lindo y querido, a ver si el señor Fox hace honor a su apellido y le enseña un poco a ser astuto porque si no, entre el rodillo del PP y las zarpas de González, va a ser presa fácil por mucho Nicolás Redondo que aparte de su camino. Tanto que, desde esta página lo vaticino: Si el delfín de don José María no tiene mucha consistencia, tendremos a Felipe al frente de las urnas. El viejo zorro, ése sí que no necesita ponerse el apellido en inglés, no va a dejar escapar la oportunidad de volver a la Moncloa. La púrpura pesa mucho pero debe ser una carga que se lleva con agrado.

Y de eso son conscientes los llamados “populares” y no estimo que por muy alto que sea el destino a que aspira Aznar se deje arrebatar el poder sin pelearlo.

Total, que puede ser que nuevamente viéramos una contienda entre ambos líderes, aunque el sevillano en principio quiera rehuirla.

Y a todo esto, mal ha empezado el año. Se nos han ido gentes de valer y de prosapia, todos ellos ligados con los libros y el teatro. ¡Qué raro es este 2002 de mis pecados! Se está muriendo gente que antes nunca se moría...

 

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