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Y le tocó el
Gordo...
Pues sí, por esas cosas raras de la vida y
sin duda debido a que el Poder tiene sus ventajas y quizás permite
alterar el curso del tiempo y hasta fabricar milagros, el sábado
pasado, día de Santa Lucía, Patrona de los invidentes, el presidente
Bush tuvo "una visión" que se convirtió en realidad: Le
acababa de tocar la Lotería que más ansiaba y que en su caso poco
tenía que ver con los niños de San Ildefonso que la cantarán este
próximo lunes. Una operación policial llevado a cabo por militares
detenía al ominoso Sadam Husseim, el enemigo público número 1, (o 2,
porque por ahí anda suelto todavía Ben Laden).
- Soy el Presidente de Irak y me rindo. -. Cuentan que dijo el ex
dictador al oficial que le detuvo.
- Y el Presidente de los Estados Unidos le desea muy buenos días. -. Le
respondió el soldado.
La verdad es que el aspecto que presentaba Sadam no se correspondía con
el que todos conocíamos, pero según las muestras de ADN que le
tomaron, y que muy previsoramente le tomaron allí mismo comprobando su
saliva, resulta que sí era él. Lo ha dicho el Imperio y lo ha
corroborado la CIA, así que habrá que creerles como cuando aseguraron
que el Maine había sido volado por los españoles. Luego se ha
comprobado que no, pero eso no viene al caso. Son errores
circunstanciales que con pedir perdón más tarde quedan condonados.
Pues ya tienen al maldito a buen recaudo, pero no por eso cesan las
muertes ni la resistencia en el país ocupado. Y es que está claro que
aquel barbudo medio hambriento que encontraron escondido en ese zulo no
podía dirigir ni dar órdenes a quienes combaten a los invasores. Pero
da lo mismo. A Bush le ha tocado el mejor premio que ansiaba: Ha
conseguido recuperar su popularidad perdida y ha subido diez puntos en
la consideración de sus votantes. Seguramente ganará nuevamente las
próximas elecciones merced a este "éxito". Y eso era lo que
él ansiaba. Mientras, que las bolsas de cadáveres sigan llegando a
Estados Unidos no tiene mayor importancia. Ni que los heridos graves
sean enviados a un país europeo para tratar de remendarles. Es un
asunto baladí totalmente.
Lo que sí es en verdad importante es que el próximo miércoles es
Nochebuena y que las calles se han llenado de luces y que la gente se
sonríe cordialmente y se saludan unos a otros como no lo han hecho en
todo el año. Nadie recuerda ya a los ochenta muertos del pasado puente
o, lo que es más grave por ser días normales, a los más de treinta
del pasado fin de semana. Comeremos turrón, beberemos cava, cantaremos
villancicos y nos daremos besos tan contentos. No nos tocará tampoco
este año la Lotería, pero eso ya es sabido y seguiremos soñando en el
año que viene. Siempre habrá días mejores...
¡Leñe! Ya me estoy poniendo melodramático como cada año en estas
fechas. No les amargaré las Fiestas, no tengo tan mala sombra como para
hacerlo.
¡Felices Pascuas! Y se las deseo de todo corazón, sinceramente. Que el
2004 es año bisiesto y ya dice el refrán que esos años suelen ser
siniestros... Así que disfruten mientras puedan, que lo tienen bien
ganado por soportarme semana tras semana. ¡Si yo quisiera contarles
cosas divertidas, pero cada vez que veo en la televisión la cara del
Otegui ése se me quema la sangre y me ataca el pesimismo!
Lo lamento.
A
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