Todos ganaron...

Ya escribió en su Revista el Director de TIEMPO, don Jesús Rivasés, que yo era muy inteligente cuando le anticipé con motivo de la célebre huelga del 20-J que no perdería nadie. O que ganarían todos, que viene a ser igual. Luego no me publicaron el artículo sobre el timo del pariente nigeriano, pero da lo mismo. Hace poco han descubierto a los timadores en Madrid y los han "enchiquerao" después de estafar a bastantes personas que no habían sido advertidas; pero eso, a un periodista no le interesa. Lo importante era firmar ellos un reportaje y no un intruso.
Bueno... Pelillos a la mar y vamos a lo actual. Otra vez se ha repetido la historia. Ni en las elecciones de Madrid ni en las catalanas ha habido, según los protagonistas, ni vencedores ni vencidos. Todos han ganado algo. Y es que el que no se consuela es porque no quiere, claro. Si uno es bajito, seguro que siempre hay otro que lo es más. Y si desmesuradamente alto, habrá otro más gigantesco. Y así en todos los órdenes de la vida. Nunca falta un roto para un descosido, dice el refrán y parece ser cierto.
Los socialistas han perdido muchos escaños, como CiU, pero han sacado tres veces más que el PP, (ya lo ha dicho Zapatero), y más votos que los nacionalistas aunque menos escaños por una absurda fórmula electoral. Los de CiU se dejan varios diputados pero superan por enésima vez a "los españolistas". Y los populares suben, así que de perlas para ellos. ¿Curioso, verdad? Es como el anuncio de la ONCE, que le dice al perdedor: "Ha contribuido a una gran labor". Sí, pero los millones se los ha llevado otro.
Yo, dándole vueltas al tema, llego a una conclusión de una claridad meridiana: Todos han ganado porque, de una manera u otra, siguen en el machito y llevándoselo crudo, que es lo que les importa. Y al ciudadano se le dan explicaciones dentro de cuatro años y que ruede la bola.
El caso peregrino en estas elecciones catalanas no es otro que ahora quien tiene la clave del poder, del acceso a la Generalitat, es un partido que, con la Constitución en la mano, no debería ser legal ya que, según la Carta Magna, España es un Reino, una Monarquía Constitucional. Y mira que a mí me cae particularmente simpático el hecho de que sean republicanos, pero parece absurdo llamarse Ezquerra Republicana y ser legal en un estado monárquico; aunque, como hay democracia, es comprensible que se permita tener las ideas que se quiera, mientras no se pongan bombas como hacen otros cafres.
Desde luego, esos sí que han ganado y no los demás. De ellos es ya la llave del reino de los cielos, (y perdonen, como ven lo escribo en minúsculas para no ser irreverente), y a ver en manos de quién la ponen ahora. Del mejor postor, seguramente. Y harán bien, que a ellos poca tajada les ha correspondido estos años.
Mientras, Aznar seguirá haciéndose el antipático ante Catalunya para fomentar el independentismo, El PSOE jugará la carta ambigua del progresismo e Izquierda Unida pintará las cosas de color verde, como allí, para seguir sin comerse ni una rosca.
Dicen que la política crea extraños compañeros de cama. Pacten con quien pacten los republicanos, va a ser un matrimonio un tanto extraño y muy propenso a un rápido divorcio. Y si no se casan no habrá quien gobierne. Para que luego hablemos de otras bodas que en verdad sólo interesan a los contrayentes...
Desde luego, los catalanes tienen "seny" y la cosa en verdad que manda huevos, como ya dijera el señor Trillo. Habrá que recordar la Historia. Y para ello, nada mejor que la colección de DVDs que reparte gratuitamente la mencionada Revista TIEMPO desde el lunes pasado. A pesar de no llevarme bien con ellos, les aconsejo que la compren. Es buena, bonita y aun barata. Y esas tres bes, en estos tiempos son raras de encontrar en parte alguna, salvo en Extremo Oriente. Ya saben, las de los tres burros: Bush, Blair y Berlusconi ...

 

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