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El plan de
Ibarreche
Sí, así, con che, cuarta letra del alfabeto
español, y no con esa tx que se ha sacado de la manga no sé quién. Yo
tuve de joven un amigo vasco y le llamábamos Pachi, no Patxi que es
como le conocen ahora. Y aunque los idiomas evolucionen, como todo en
esta vida, los barbarismos, provengan de donde provengan, son
inadmisibles.
Pues parece que el mencionado señor Ibarreche, Presidente de la
Comunidad Autónoma Vasca, (que no lehendakari que es otro
pateamiento del Diccionario), tiene un plan y como, con esa cara
avinagrada y de pocos amigos que le caracteriza, ha debido tener pocos
en su existencia, ha corrido a contarlo a los cuatro vientos, sin el
menor recato, para que todos lo sepamos.
Este humilde villano ha tenido no uno sino varios planes en sus 57
años, pero se ha cuidado muy mucho de que fueran conocidos solamente
por la individua interesada y él mismo. No ha ido dándole cuartos al
pregonero para que lo difundiese, porque las cosas sexuales e íntimas
son privadas. Y con dos que se enteren, o tres si es que ya ha existido
"menage" a la francesa, basta y sobra. Ha asistido a la cita,
ha intentado cumplir como mejor ha sabido y con las fuerzas que Dios y
la Naturaleza le han prestado y, después, aquí Paz y después Gloria.
Y nadie se ha enterado salvo una vez y le costó muy caro.
Pues Ibarreche no. Él tiene que alardear para que todos lo sepan. ¿Y
si luego pega "gatillazo", que es lo más probable
porque no le veo yo mucha pinta de macho ibérico que digamos, qué
ocurrirá? Pues que tendrá que envainársela y salir pitando con el
rabillo entre las piernas y más corrido que una mona.
¡Ah! Me indican que el plan a que se refiere no es de objetivo sexual
sino político e independentista. Pues no estoy nada de acuerdo en ello,
porque bien que quiere jodernos a todos y si eso no es demostración de
una libido exacerbada que me lo explique algún sexólogo.
La vigente Constitución Española de 1978 reconoció, cosa con la que
no estoy muy conforme, la existencia de unas nacionalidades históricas
dentro de nuestra Nación. ¿Históricas por qué, por existir
anteriormente a la unidad conseguida por los Reyes Católicos? Por esa
misma razón deberíamos devolver toda Andalucía, Murcia, Valencia,
Extremadura y parte de Castilla, e incluso Zaragoza, a los árabes, que
nacieron y murieron en esos territorios durante 800 años. Si los vascos
se consideran una raza singular, ya me contarán si les ponemos un
turbante y una chilaba a gran parte de los ciudadanos de las regiones
que he nombrado: Moros hasta la médula, que bien lo saben nuestras
sufridas mujeres por el atávico comportamiento machista de los varones.
Que cada provincia o comarca tenga sus características propias eso es
una maravilla y una riqueza cultural. No digo ya de sus idiomas. ¡Pues
no debe ser poco hermoso leer los versos de Rosalía de Castro en un
exquisito gallego! O las obras de tantos autores catalanes y al
valenciano Blasco Ibáñez en su lengua vernácula! Lo que lamento es no
conocerlas para poder hacerlo, igual que me es imposible leer a Dante o
a Shakespeare y a Byron sin traductores de por medio. ¿Imaginan un
castizo piropo madrileño, "¡prenda!", proferido por
un germano o un yanqui? Pues que como que no suena lo mismo que dicho
por un chulapo de Lavapiés, digo yo. Que las danzas y músicas de cada
lugar son un tesoro, ¿quién lo duda? Pero hasta aquí llegaron las
aguas.
Ibarreche es tonto. Y los iluminados que le siguen y apoyan tanto más.
Pero unos tontos muy ladinos que desean ser independientes pero seguir
estando asociados con el Estado Español para no perder ninguna de las
prebendas que les otorga pertenecer a la Comunidad Europea.
¡Qué jodíos! Si ya decía yo que el plan era de índole sexual, no
nos engañemos.
Otro día les hablo del artículo 155 de la Constitución, que parece
que aplicarlo asusta a nuestros gobernantes cuando es totalmente
legítimo hacerlo. Les ruego que vayan leyéndoselo y así a nadie le
pilla de sorpresa. Gracias.
A
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