Un beso tras de otro habré de darte
cuando te estreche en mis brazos, vida mía.
Fíjate si puedo ser tan tonto
que tuve un sueño, quizá una pesadilla.
Soñé que te alejabas de mi lado,
soñé no sé por qué que no querías
ya nada más conmigo y sentí miedo.
¿Tú ves que sólo digo tonterías?
Más hoy me he despertado y estás cerca,
como siempre has de estarlo tú, mi niña.
Son cosas que me corren por la mente.
Parecen ser verdad y son mentira.
Son las taras dejadas por las copas,
los amargos recuerdos de una vida
que resultó fatal, pero a tu lado
otra vida, dichoso, me ilumina.
Poema anterior
Menú Poema
siguiente
|