Soy
como el triste muñeco
que, pendiente de unos hilos,
hace reír a las gentes,
como si fuesen niños...
- ¡Es hermoso! - todos dicen.
- ¡Qué gestos tan divertidos!
Y soy feliz mientras ríen
e, ingenuo,... ¡también me río!
Mas cuando cesa la danza,
cuando el público se ha ido,
quedo en un rincón postrado...
¡como el muñeco de circo!
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