La Musa se ha marchado de mi vera...

  La Musa se ha marchado de mi vera
en este cuchitril encajonado;
parezco como un pájaro enjaulado,
como ratón cautivo en ratonera.

La plata hay que ganarla, de manera
que echemos los prejuicios a otro lado.
Ayer fui quien mandó, hoy soy mandado...
El caso es que atiborre la cartera.

La tripa hay que llenar, eso es preciso,
pues si no la llenaras es la muerte.
De llenarla hay mil formas, yo lo aviso:

¡Cómprenme los cupones de la suerte!
Mas la gente es muy terca y no hace caso.
Después que no se quejen del fracaso.

La Musa retornó cual caprichosa
mujer que juega a amar y a ser celosa.

 

A Menú                      A poema siguiente

 
Hosted by www.Geocities.ws

1