Me enfrento a mi Destino...

  Me enfrento a mi Destino, aquí en Granada,
sabiendo de antemano cual tarea
me aguarda y que es difícil la pelea;
quizás, para al final, no lograr nada.

Mas poco lograré si, envenenada,
mi mente se rebela y devanea
con mis miedos de ayer. ¡Maldita sea,
con bríos triunfaré de esta jornada!

Que las penas detrás ya se han quedado,
que el futuro y la gloria están delante,
que el esfuerzo es vital y se me ha dado

la suerte de encontrar, como un diamante,
el tesoro cuantioso de un amigo
que regala su tiempo y es mi abrigo.

Sin miedo y sin temor, ¡vamos al tajo!
Veremos si realizo mi trabajo.
Y ya que al Tajo digo, al Genil miro
mientras brota en mis labios un suspiro.

 

A poema anterior                               A Menú                      A poema siguiente

 
Hosted by www.Geocities.ws

1