Depender del capricho de la gente...

  Depender del capricho de la gente,
que te quiera comprar o, con mal fario,
no te compre y que afecte a tu salario,
tiene miga en verdad y es deprimente.

Con las horas perdidas tontamente
en un bobo quehacer, mas necesario
para poder comer, todo un armario
pudiera yo llenar, seguramente.

¡Quién pudiera vivir cual funcionario!
Sueldo fijo y jornada que consiente,
por tener suave y cómodo el horario,

vivir de la manera conveniente,
cada cual a su gusto. Estrafalario
el uno y serio aquél que es más prudente.

 

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