Capítulo 1

El Ryu Tsui Sen

                 Yahiko aun estaba conmocionado por la decisión de Kenshin, por la cual se prestaba a enseñarle al joven kendoka parte de su estilo supremo, el Hitten Mitsurugi. La sorpresa que llenó el corazón del chico, no fue tal para Sanosuke, quien sabía que Kenshin acabaría buscando un sustituto para defender a los suyos. Mientras tanto, el hombre de capa negra seguía asesinando en Kioto, burlando a la seguridad local, imparable, temible...

 

                COCINA DEL DOJO KAMIYA

 

                Kenshin y Kaoru estaban preparando algo para comer más tarde. Kaoru estaba muy seria, a pesar de los continuos gestos de tranquilidad del samurai.

 

                KAORU: ¿Donde está Sanosuke?

                KENSHIN: Salió temprano. Imagino que volverá para comer.

                KAORU: ...........¿Cómo puedes estar tan tranquilo? No se qué te pasa estos días...

                KENSHIN: ¿A qué te refieres?

                KAORU: De pronto decides enseñar un estilo como el Hitten Mitsurugi a Yahiko, cuando tú mismo has dicho en un montón de ocasiones que no quieres combatir, porque nunca se sabe a ciencia cierta si estás defendiendo a quien debes...

                KENSHIN: Hace unos días que llevo pensando... Kaoru... En estos años, he estado viviendo aquí, porque he querido protegeros. A pesar de ello, si yo no estuviera los problemas no vendrían de esta manera...

                KAORU: No empieces con eso otra vez...

                KENSHIN: No, no... déjame acabar. A pesar de que ese pensamiento me atormentó hace tiempo, finalmente comprendí que debía quedarme para defenderos no solo de los problemas que me concernieran directamente a mí, sino también de aquellos ajenos a mi culpa. Quería defenderos de todo lo que quisiera cambiar vuestras vidas para mal.

                KAORU: ......

                KENSHIN: Cuando llegué a esa conclusión, pensé: ¿y si realmente me fuera y no volviese?

                KAORU: Kenshin...

                KENSHIN: Lo que quiero decir es que si me hubiese ido para siempre habría sido lo mismo que morir y muchos problemas de los que hemos tenido han venido por su cuenta, poniendo en peligro nuestras vidas, y... solo pensar en no poder ayudaros... por eso creo que necesito alguien a quien enseñar mi arte... alguien que pueda aprender bien este estilo para poder defenderos por mí, porque no se hasta cuando estaré con vosotros.

                KAORU: Pero Kenshin, tú no eres ningún viejo, y tienes mucha vida por delante.

                KENSHIN: Con gente del nivel de Saito o Aoshi, no lo creo.

                KAORU: Pero ellos no quieren matarte...

                KENSHIN: Bueno, Saito sí ^^’ un poco...

                KAORU : Jijiji.

                KENSHIN: Quiero decir que igual que ellos hay muchos guerreros hoy en día que pueden venir en cualquier momento e intentar quitaros la vida, y quiero estar aquí de alguna manera, y si puedo hacerlo transmitiendo mis conocimientos a otra persona, así lo haré.

               

                Yahiko entró en la sala, con la mirada baja y los puños apretados. Se paró y levantó la mirada, la que cambió acompañada por una sonrisa que inocente asomaba para saludar a Kenshin.

 

                YAHIKO: Estoy dispuesto a que me entrenes...

                KENSHIN: Lo sé... y yo estoy dispuesto a enseñarte.

 

                SALA DE ENTRENAMIENTO DEL DOJO KAMIYA

 

                Yahiko estaba de pie, con su espada de madera. Al lado Kenshin estaba agachado, descalzándose. Kenshin cogió una espada de madera y se quedó mirándola un rato.

 

                KENSHIN: Jijiji, ¡¡que poco pesa!!

 

                Kenshin dio un salto hacia arriba, haciendo que su ropa se doblase de una forma extraña debido a la fuerza del salto, cuando estuvo a varios metros del suelo, se tiró hacia abajo con la espada por encima de su cabeza, y rasgó el aire a la vez que caía con la espada, en un movimiento rápido. Al caer, la espada de madera se partió por el impacto contra el suelo. Kenshin se quedó quieto y la ropa siguió temblando un poco, hasta que finalmente cesó el movimiento. Yahiko se quedó perplejo ante la facilidad con la que el pelirrojo conseguía realizar movimientos de máxima dificultad.

 

                YAHIKO: ¿Cómo... cómo haces eso?

                KENSHIN: ¿El qué? ¿Romper la espada? ^^’

                YAHIKO: TODO!!! ¿Has visto la altura a la que has saltado?

                KENSHIN: No se... cuando estoy arriba normalmente solo pienso en lo que voy a hacer al caer.

                YAHIKO: (con cara de enfado) ¡¡¡Casi te das contra el techo!!!

                KENSHIN: ¿Ah, si? Vaya, eso habría dolido...

                YAHIKO: (con una cara de más enfado aun) KEEEEEENSHIIIIIIIIINNNNNN.........

                KENSHIN: Si quieres, puedo enseñarte algo de esta técnica. Se llama Ryu Tsui Sen. Es bastante simple, pero requiere bastante habilidad para no perder el equilibrio en el aire. Puedes hacerte mucho daño...

                YAHIKO: ¿Pero cómo...?

                KENSHIN: Mírame bien...

 

                Kenshin se colocó en una posición similar al batto, con la diferencia de que la posición de sus pies era algo distinta, adaptada para saltar.

 

                KENSHIN: Desde esta posición puedes despreocuparte luego del movimiento para sacar la espada. Resulta mucho más fácil, pero también más previsible. La energía para el salto la tienes que conseguir de un solo impulso hacia arriba. Mira...

 

                Kenshin bajó algo más la cadera, flexionando un poco las rodillas, y saltó... después de unos segundos, cayó...

 

                YAHIKO: ...... eso es imposible...

                KENSHIN: Deberías practicar el salto antes de enseñarte la técnica al completo...

                YAHIKO: Pero... pero...

                KENSHIN: Si no sabes saltar a una buena altura, no te servirá de gran cosa lo que te enseñe. Aunque no soy un verdadero maestro, y no puedo enseñarte todo como debiera... ojalá estuviera mi maestro aquí...

                YAHIKO: .......

                KENSHIN: Practica, tengo que hablar con Kaoru, ¿de acuerdo?

 

                Mientras Kenshin se dirigía a la puerta, Yahiko intentaba algunos saltos, pero eran muy bajos. Al llegar a la cocina donde estaba Kaoru, vio que la joven la no se encontraba allí. Mirando por una ventana, la vio en el patio con su espada mirando hacia un montón de árboles. Kenshin se extrañó mucho y salió deprisa a comprobar qué sucedía. Una vez fuera se acercó a Kaoru.

 

                KENSHIN: ¿Qué haces aquí fuera? ¿Pasa algo?

 

                La chica siguió en silencio... el único sonido que pudo escucharse durante los siguientes 10 segundos fue el del incesante viento y la hierba tumbándose a merced del mismo. De pronto algo pasó por el rabillo del ojo de Kenshin. Fue a coger su espada, pero no la tenía en el cinto.

 

                KENSHIN: Kaoru, está a la izquierda.

 

                Yahiko apareció por la puerta con la espada de Kenshin en una mano y la suya de madera en la otra.

               

                YAHIKO: Kenshin, te has dejado tu...

 

                En ese momento, un hombre delgado con parte del rostro cubierto por un pañuelo negro, a juego con el resto de su traje, se lanzó desde la izquierda, como había previsto Kenshin. Kaoru permaneció quieta esperando el ataque, pero el hombre se paró en seco y apoyando su larga katana en el suelo, raspó con fuerza la tierra, haciendo un camino de energía que impactó contra Kaoru, derribándola.

 

                KENSHIN: ¡¡Yahiko!! ¡¡Dámela!!

 

                Yahiko lanzó la espada a Kenshin, mientras el hombre se lanzó hacia el pelirrojo viendo el peligro que podía tener. Nada más coger la espada, Kenshin la desenfundó y se tiró de un salto hacia adelante. Un estruendoso relámpago se fusionó con el aire, y todo quedó en un silencio donde todos deseaban gritar. Kenshin cayó al suelo finalmente y no se quedó inmóvil. El otro guerrero se consiguió levantar, y miró a Yahiko, como el siguiente objetivo. Yahiko retrocedió un par de pasos tembloroso. Instintivamente, se puso en una posición de defensa de la escuela Kamiya Kashin. Cuando el hombre fue hacia Yahiko para matarlo, dos shurikens ninja aparecieron de entre los árboles. El hombre los escuchó cortar el aire y se dio la vuelta, reflectándolos con su espada. En ese momento Yahiko aprovechó y sin pensar saltó e intentó realizar la única técnica que le había enseñado Kenshin. Consiguió saltar algo más de lo que solía hacer, lo que le ayudó a situarse a buena altura para un ataque por la espalda. Cuando el hombre quiso reaccionar, la espada de madera de Yahiko ya había impactado a con gran potencia en la cabeza del hombre, quien se dolió... pero no cayó. Cogió a Yahiko por la pechera y le tiró varios metros lejos de él.

 

                KAORU: No... Yahiko...

               

                El hombre saltó muy alto e intentó una técnica parecida, con un estilo distinto, dirigida a decapitar al joven guerrero. Misao finalmente salió de entre los árboles y antes de que el guerrero cayera le desequilibró con una patada en el aire. Una vez en el suelo Misao le dio un potente golpe con la palma de la mano en la frente y le hizo desmayarse. Quitándose el cinturón de tela de su traje, le ató las manos a las espalda. Descubrió un buen número de armas que fue quitando y tirando una a una.

 

                MISAO: Este cerdo estaba cargado...

 

                Luego fue a por Yahiko, que estaba más cerca, y le ayudó a incorporarse. Así lo hizo también con Kaoru, y finalmente se acercó a Kenshin, quien aun permanecía inmóvil. Kaoru caminó dando traspiés hasta donde estaba el pelirrojo, y se agachó para observarle. Al girarle descubrió una profunda herida que cruzaba desde el hombro izquierdo del samurai hasta el pecho.

 

                KAORU: No... Kenshin... ¡¡¡¡hay que llevarle con Megumi!!!!! ¡¡¡¡Vamos!!!!!

                MISAO: No le muevas. Es mejor así. Iré yo misma a buscar a Megumi...

 

                Misao salió corriendo a gran velocidad.

               

                KAORU: Que suerte que la invitara a comer en casa... Dios mío...

               

                Kaoru miró al guerrero quien temblaba un poco. Le abrazó para darle calor, o quizá cariño. Yahiko se acercó al maniatado y delgado enemigo, y se quedó mirándole un poco. El hombre le miró con un ojo entreabierto. Yahiko le quitó el pañuelo y le vio la cara completa. Una cara afilada y con unos ojos grandes y grises se clavó en Yahiko, quien no reaccionó de ninguna manera visible.

 

                YAHIKO: Te juro que si Kenshin muere te mataré.

                HOMBRE: No tienes agallas, criajo.

               

                Yahiko le miró con una sonrisa de superioridad y se alejó hacia Kenshin. Cuando llegó a su lado Kenshin abrió un poco el ojo derecho y miró a Yahiko. Un pequeño hilo de sangre corría por los labios de Kenshin. Kaoru se lo limpió con un pañuelo, y el guerrero se lo agradeció intentando abrazarla más fuerte con la mano que tenía mas cerca de ella.

 

                KENSHIN: Yahiko... (la debilidad de la voz le asustó también a él mismo) lo has hecho muy bien...

                YAHIKO: (enfadado pero con lágrimas en los ojos) ¿Pero qué dices? No he sabido hacer nada!!! No soy capaz de aprender a hacer algo tan sencillo y tú quieres enseñarme el Hitten Mitsurugi.

                KENSHIN: Has sabido aprovechar el momento...

                YAHIKO: Lo hice mal...

                KENSHIN: Eres un gran chico...

 

                Casi a la hora de comer, Misao apareció finalmente con Megumi, quien llevaba una bolsa de cuerdas pardas entrelazadas. Se sentó al lado de Kenshin y rasgó la ropa con un pequeño bisturí. La herida era profunda.

 

                MEGUMI: (asustada) Vale... necesitaré tiempo para esto... y agua, que alguien vaya a por agua...

                KAORU: Yo iré...

                YAHIKO: Tienes que curarte... te vas a curar, ¿vale?

                KENSHIN: Lo haré... te lo prometo...

                HOMBRE: (desde lejos) Estúpido... Battosai... él ya viene hacia aquí, y te matará... porque eres un miserable asesino...

                KENSHIN: ¿Qué?

                HOMBRE: (sin poder incorporarse y mirando al suelo) Cuando “Sombra” venga... te destrozará, por fin pagarás por lo que hiciste, maldito asesino. Tú le hiciste enloquecer, y ahora pagarás las consecuencias...

                KENSHIN: Ese hombre...

                HOMBRE: Sí... te destruirá, ¿me oyes? Acabará contigo y con todos los demás. Has condenado al país a la perdición, todo por ser un asesino asqueroso...

                KENSHIN: Yo ya no soy un asesino...

                HOMBRE: ¿Eso qué importa? Pagarás por lo que hiciste en el pasado. Lo pagarás muy caro...

 

                Una sombra le tapó el rostro, e hizo que el hombre delgado mirara hacia arriba con dificultad. Yahiko estaba de pie junto a él, mirándole con sumo desprecio. Le amordazó para que no hablara y volvió a su sitio.

               

                KENSHIN: Yahiko...

                YAHIKO: Ya habrá tiempo para ese estúpido. No pienso dejar que oigas sus idioteces...

                KENSHIN: ... gracias.....

                YAHIKO: De nada... sensei....

 

                El sonido de la voz de Yahiko hizo que el alma de Kenshin, desgastada por la lucha, resurgiera de la nada y se apoyara en el respeto del joven, quien por fin había comprendido la necesidad de un nuevo guerrero... y asumió que sería él. Kenshin sonrió al chico.

 

                FIN DEL CAPÍTULO 2

 

                Estoy orgulloso del capítulo!!! ^^ q xq? Pues xq si alguien dudaba del carácter maduro de Yahiko, ha quedado demostrado que puede ser más adulto de lo que demuestra con sus bromas. Yahiko puede convertirse en un gran guerrero, pero ahora lo que le preocupa es la salud de Kenshin... un solo hombre le pudo hacer eso... ¿qué haría “Sombra”, el asesino de Kioto? El número de guerreros baja, con Saito y Kenshin heridos... bueno, bueno... ya veré que hago ^^ Y para los que digáis: Kenshin no enseñaría su técnica... bueno, pues si no he dejado claro xq lo hace, entonces sencillamente os diré: xq soy el escritor y lo digo yo. XDDDD ^^ Chao!!!

                Shinji KamE 2002

  

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