Autor: Pablo Ruiz
Buenas noches, sí amigos, mi novia es una zorra.
Sí (señalando a uno de la primera fila), ya veo que te sientes identificado con mi problema.
Vosotras decís que nosotros somos complicados. Pero si somos lo más simple del universo, eh tú no te rías (señalando a una chica). Bueno, ahora que lo pienso las complicadas sois vosotras, nosotros solo somos unos cerdos sin sentimientos. ¿Eso te ha gustado más, eh? (mirando a la misma chica)
A mí lo que me pasó con mi chica es que esperé demasiado, lo justo para que se liara con otro. Claro, yo quería ir suave, pero ella... como es una zorra... iba a toda hostia. Primer chico que veía, primero con el que se iba. Lo curioso es que nunca me viera a mí primero. ¡¡Si íbamos a la misma clase por las mañanas y yo era el único tío!! ¿Sería que no le gustaba? (se mira a sí mismo)¿No era lo suficientemente gracioso? ¿O era demasiado gracioso? Bueno, el caso es que yo no atacaba y claro, ahí fuera hay un montón de buitres intentando cazar a la pobre e indefensa zorra. Claro, ella ya se había liado con tres tíos distintos y yo escuchando el último disco de Manolo García... Nunca el tiempo es perdidoooo (canturrea). ¿Qué sabrá él? Si en sus canciones sólo hay Aviones Plateados y Pájaros de Barro.
El caso es que cuando la zorra se cansó de tanto buitre se hizo vegetariana. Se lió con un capullo... yo. Yo estaba tan entusiasmado, era muy romántico con ella, le daba besitos en el cuello... sin dejar marca ¿eh? Le hacía regalitos, no muy caros que uno no anda muy sobrado, le abría la puerta del coche... del coche de choque del parque de atracciones porque yo no tengo carnet. Le invitaba al cine... ¿Y qué hacia ella? Tocarme los cojones, eso hacía. Siempre que íbamos a una discoteca ella se ponía a bailar en la pista ¡y se dejaba manosear por todos los tíos! Y claro ¿Qué iba a hacer yo? ¿Pegarme con ellos por defenderla?... Pues sí, ya sé que debería haber hecho eso... pero es que... ¡es una zorra! ¡Les provocaba! Y claro, como está buena ¿Qué iban a hacer los pobres chicos? ¡Pues tocarla, coño, tocarla! Si al final les doy la razón a los pobres. Luego nos poníamos a ver una película y claro, aparece Brad Pitt, con sus abdominales de acero... y yo aquí, con mis almohadas de plumas. Y lo que más me jodía es que no me podía meter con ella, porque es perfecta la muy... zorra, sí, zorra. ¿Qué le iba a decir? Anda, cállate que tu tienes los ojos... como los de Nicole Kidman, y las piernas como la Eskleranikova esa... y... y no voy a hacer ningún comentario de las tetas porque entonces si que la jodemos.
Luego era simpática, con los demás. Porque no sé por qué las tías tenéis ese espíritu de madre. Cuando hay gente delante, en lugar de realzar nuestras virtudes ¡¡¡nos ponéis a parir!!! (imitando a una chica) Ay, pues mi chico no sabe armar muebles ni colocar lámparas ni arreglar enchufes... ay, pues el mío no deja de hablar de fútbol... ay, pues el mío es un guarro que solo se ducha una vez a la semana... (deja ya de imitar) bueno, estamos de acuerdo en una cosa, ese tío es un guarro.
En fin, que yo no lo soporto más... ahora voy a ir a ver a mi novia y... y... y la voy a regalar algo, no muy caro, y la voy a invitar a los coches de choque y la voy a dar besitos en el cuello... ¡pero sin dejar marca!
Buenas noches.
Pablo Ruiz