Capítulo 1

UNA CHARLA DE SENTIMIENTOS

        

Este capítulo está dedicado a todos los que leéis este Fanfiction, mil gracias por vuestro apoyo ^^.

 La tarde era muy calurosa, el viento seguía soplando enérgicamente cargado de calor un calor insoportable y bochornoso... sobre todo para nuestra joven y querida amiga Misao.

Ella corría, corría y corría, tratando de olvidar las crueles palabras que le había dicho su joven amado Aoshi. Cuando ya no podía más, se paró en seco en medio del bosque y comenzó a llorar desconsolada. No sabía que hacer, ni que sentir, ni que pensar... estaba completamente perdida en un mundo nuevo para ella. Se sentía avergonzada, pues jamás le había hablado de ese modo, pero a la vez su orgullo le recordaba por qué lo había hecho... "Si al menos Aoshi no me hubiera hablado en ese tono" pensó entre sollozos.

Kaoru la había seguido muy a pesar del mareo que la atormentaba todavía, y estaba esperando el momento para hablar con ella. La joven Kamiya, que lo había presenciado todo, quería ayudar a la chica porque estaba segura de que sabía lo que sentía, lo único que no comprendía muy bien era el por qué de la reacción de Aoshi con respecto a Misao... Cuando creyó que era el momento, se acercó despacio a la joven ninja.

Kenshin las observaba. Había seguido a Kaoru porque estaba preocupadísimo por ella. Sabía de sobras que la muchacha necesitaba descansar pero no se atrevía a prohibirle hablar con su joven amiga ahora que la necesitaba. Así que permaneció sentado en una rama de un árbol cercano escuchando la conversación y vigilando.

Kaoru (con voz suave): Misao...

Misao (sobresaltada): ¡Kaoru!... e... Este... ¿qué haces aquí?.

Kaoru: Estaba preocupada por ti y decidí seguirte, espero que no te haya molestado.

Misao: Para nada, te lo agradezco, ya que necesito hablar con alguien para desahogarme...

Kaoru: Sabes que puedes contar conmigo, ¿verdad?.

Misao: Por supuesto que lo sé Kaoru... lo que pasa es que no sé por dónde he de empezar.

Kaoru: ¿Por qué no me cuentas primero cómo te sientes?.

Misao (mirándole a los ojos): Pues verás... No lo sé. No sé lo que me pasa... (agachó la cabeza).

Kaoru (con aspecto de hermana mayor): Tranquilízate y cuéntame. Y si necesitas llorar, llora.

"Llorar", esa palabra estaba en su mente... aunque trataba de hacerse la fuerte, sabía que de un momento a otro rompería a llorar... pero había tratado de esconderlo para intentar no mostrar el daño tan grande que le había hecho Aoshi. Al escuchar esas palabras de Kaoru, la joven líder de los Oniwabanshu comenzó a llorar desconsolada. La maestra de kendo se acercó a ella y la abrazó. Y así estuvieron un buen rato, hasta que Misao por fin se tranquilizó. Una vez serena, comenzó a hablar...

Misao: Cuando Aoshi vino conmigo aquí, me sentí muy feliz de que me acompañara, feliz de que estuviese a mi lado, de que me protegiese, de que me hablase... No sé... Empecé a sentir cierta esperanza acerca de los sentimientos que tiene hacia mi. Pero esta vez me ha hablado con crueldad, como si estorbara. Me ha hablado como si fuera una cría, y no se da cuenta de que he crecido, de que no soy la niña que conoció y a la que crió. He madurado bastante en este tiempo que he estado en Kioto. Me he dado cuenta de muchas cosas... y... me duele que cuando más me preocupo por él y más trato de acercarme a él, más se aparta de mi, como si me tuviese miedo.

Kaoru (tratando de ponerse en su lugar para poder ayudar mejor a Misao): Te comprendo Misao... pero no creo que estés tan triste sólo por el hecho de que Aoshi no se de cuenta de que estás cambiando... No... tus pesares vienen de otra causa y esa es la causa que quiero que me cuentes.

Misao (sorprendida): Pero... ¿cómo estás tan segura de lo que siento?.

Kaoru (sin apartar la mirada de su amiga): Porque yo he vivido cosas parecidas Misao, y sé lo mal que se pasa.

Misao: Es que... Kaoru, no sé que es esto que siento. Antes creía estar enamorada del Señor Aoshi, y creía que lo quería en el sentido más amplio de la palabra... pero últimamente me estoy dando cuenta de una cosa... O he estado equivocada y sólo he sentido admiración por Aoshi, o es que no sabía lo que es amor.

Kaoru la miró satisfecha, ahora estaba segura de que Misao comenzaría a hablarle claramente y eso era lo que ella había buscado desde un principio. Iba a hacerle razonar muchas cosas...

Misao: Últimamente no paro ni un instante de pensar en el señor Aoshi... antes también lo hacía... pero ahora es más extraño... siento su ausencia y su cercanía... Sus bromas ya no me hacen tanta gracia... Me preocupo más por él... No sé... Estoy sufriendo constantemente por él... ¿Qué me pasa Kaoru?

Kaoru: Misao, te has enamorado de Aoshi, y esta vez lo has hecho de verdad... no es como antes... Antes siempre decías que estabas enamorada del Señor Aoshi... pero en realidad no sabías que era el amor, que era estar realmente enamorada de él.

Misao: Es increíble... ¿es esto amor?... Osea que he estado equivocada mucho tiempo atrás creyendo que lo amaba...

Kenshin desde lo alto del árbol se sonrió, desde luego Kaoru había dado en el clavo con la respuesta...

Kaoru (sonrió): En verdad, yo creo que no estabas equivocada... Tú sentías algo por el señor Aoshi... pero necesitabas madurarlo. ¿Te asusta la idea de lo que significa estar enamorada ahora que conoces el sentimiento, Misao?

Misao (tratando de organizarse): Sí, un poco... La verdad es que ya creía yo que me pasaba algo así... ¿pero por qué demonios me doy cuenta de las cosas cuando lo paso mal, eh?

Kaoru (pensativa): Lo mismo me pasó a mi...

Misao (mirándola con admiración): ¿Con Kenshin?.

El samurai pelirrojo levantó una ceja aludido... No quería tener que escuchar esa conversación... no le parecía justo enterarse de esa manera de los sentimientos de Kaoru. Pero también necesitaba saber qué era lo que la joven Kamiya sentía por él... Así que no se iba a tapar los oídos...

Kaoru (recordando sonriente): Cuando conocí a Kenshin me sentí muy atraída hacia él, pero no puedo decir que lo amara. Aún así, desde el primer día supe que había algo en él que me seducía pero... (su expresión y su voz cambiaron a un modo triste) fue cuando se marchó a Kioto para luchar contra Shishio cuando me di cuenta de mis verdaderos sentimientos... Cuanto más se aleja más siento que es querido para mi.

El legendario Battousai, el samurai que había sido un asesino despiadado en la era Tokugawa, se sorprendió. Claro que tenía la sensación de que Kaoru lo amaba... pero nunca creyó que fuera un sentimiento tan verdadero, y mucho menos que ella lo tuviese tan claro... Ahora sí que estaba hecho un lío... un verdadero lío... @_@

Misao: ¿En serio? ¿Cuándo se fue y se despidió de ti sentiste que lo querías de verdad?.

Kaoru: Sí, entonces fue cuando más seguro lo tuve... Y así hasta ahora. Antes de que ocurriera eso sabía que me gustaba... pero no estaba enamorada de él. Megumi se metía mucho conmigo para hacerme ver cuáles eran mis sentimientos... sentimientos que yo quería esconder por miedo a que me hiciera daño... Cuando se fue, todo se tornó diferente...

Misao: Y ¿qué crees que siente Himura hacia ti?

Kaoru: Pues la verdad es que prefiero no pensar en eso... (Kenshin volvió la cabeza para mirar a Kaoru mejor, con un aspecto de total asombro) A veces pienso que para él soy como una hermana y eso me hace sentir muy mal porque eso significaría que no me ve como nada más. Otras en cambio tengo la sensación de que me trata de manera especial más cordial, sobre todo últimamente... y finalmente hay ocasiones en las que una chispa de esperanza me dice que siente algo por mi...

Misao: ¿Se muestra Himura más cordial contigo?.

Kaoru: No más cordial... No sabría decirlo... Antes de que llegarais... no sé... ¡Bueno! ¡He venido para hablar de ti no para que hablemos de mis problemas con Kenshin! ^_^.

Misao (con cara de chiste ^^): ¡Aoshi, Aoshi, Aoshi... tú eres mi problema!...

Las chicas rieron con ganas ante tal frase de Misao... En verdad les estaba viniendo muy bien esta conversación. Les hacía sentirse muy unidas. En cambio Kenshin no estaba para muchas flores... Estaba absorto y las risas de las muchachas no le sacaban de sus pensamientos. "Kaoru" dijo en voz alta...

Un ruido se oyó cerca del lugar... un ruido que no era normal. Kenshin despertó de sus pensamientos e inmediatamente se puso en guardia. Miró a las chicas y se sintió aliviado... "Buff, están bien, seguro que ha sido mi imaginación....".

Kaoru (volviendo al tema después de las carcajadas): ¿Por qué crees que Aoshi se comportó así? No sé, lo noté extraño. Él no es de los que muestran todos sus sentimientos...

Misao: No lo sé... pero me preocupa... ¡y estoy muy enfadada con él!...

Kaoru: Desde luego te mereces una disculpa...

Misao: ¡Ya lo creo que me la merezco!... ¡¡Hasta que no se disculpe no le pienso hablar!!... Verá lo que es sufrir cuando s..........

Kaoru: ¡¡No hagas eso!!.

Misao (sorprendida de que Kaoru no le hubiese dejado terminar la frase): ¿Cómo dices?.

Kaoru: Si te comportas así le darás a entender que sigues siendo una niña. Misao ese es un comportamiento infantil... igual que el que tú tuviste cuando te fuiste corriendo después de decirle lo que le dijiste a Aoshi. Los dos tenéis que disculparos...

Misao (tratando de excusarse): Pero Kaoru....

Kaoru: No hay peros que valgan... Misao, si quieres demostrarnos a todos que has madurado debes empezar por aprender a controlar tus cambios de humor... Y siento si te suena mal pero es así. Debes aprender a llorar cuando puedes y tienes que hacerlo, a reír cuando debes y a actuar bien en todas las situaciones... Tal vez no lo entiendas ahora, pero con el tiempo lo harás...

Misao (agobiada): Kaoru...

Kaoru (comprendiendo a Misao): Sé lo que sientes... Crecer es muy duro... pero tienes que empezar a hacerlo...

Misao (asombrada): Kaoru

El silencio las envolvió. Misao estaba confusa y estaba tratando de asimilar todo lo que la joven Kamiya le había dicho. “Tiene razón... tiene toda la razón, estoy comportándome como una niña” se dijo a sí misma...

Misao: Querida amiga, gracias. Tienes razón, me estoy comportando como una niña mimada...

Kaoru: No tienes por qué dármelas... En verdad estoy segura de que yo no soy una mujer aún... Me falta mucho por aprender... estoy segura.

Misao: No Kaoru... has empezado a serlo... el año pasado no me hubieras hablado así.

Kaoru (sorprendida ahora): ¿Cómo dices?.

Misao: El año pasado cuando hablábamos, sentía que estaba ante una chica como yo, con sus problemas amorosos, igual que yo... Pero ahora me estoy encontrando a una Kaoru que me hace sentir como su hermana pequeña... Nunca he tenido ni una hermana ni una madre... Kaoru... no sabes cuanto te agradezco todo lo que estás haciendo por mi.

Kaoru (sonrojada): ¿De verdad?... De nada Misao... (miró hacia arriba para ver el Sol) Uf, es muy tarde, anda... volvamos a casa.

Misao: ¡Sí!.

"¿A casa?... ¡Oh no! Me descubrirán si llego a la vez que ellas, pero si no voy tras ellas no me quedaré tranquilo... ¿qué hago?" pensó Kenshin agobiado.... pero no se daba cuenta de lo que sucedía mientras tanto...

Misao: ¡¡Kaoru!!, ¡¡¡Kaoru reacciona!!!.

La maestra de kendo había caído al suelo presa de un dolor insoportable que la hizo desmayar...

Kenshin puso su cerebro en marcha e inmediatamente saltó unas cuantas ramas atrás, alejándose de las chiquillas. Una vez estaba lo suficientemente lejos comenzó a correr de nuevo hacia el lugar donde estaban las dos amigas. Cuando estaba llegando empezó a simular que llevaba mucho tiempo corriendo para que Misao no se mosqueara... pero aún así la joven notó algo extraño en el samurai.

Kenshin (dijo mirando a Misao tratando de distraerla): Uf.. uf... Menos mal que os encuentro... ¡¡¡Kaoru!!! Dios mío dime algo (se agachó a examinarla con cara preocupada. Una vez seguro de que era un desmayo la cogió el brazos muy suavemente).

Misao ("con la mosca detrás de la oreja"): ¿Qué haces aquí Kenshin? Has llegado en un momento muy... ejem... oportuno.

Kenshin (con calma para que no pudiese averiguar nada): Estaba muy preocupado por Kaoru. Tardaba mucho en volver al dojo y fui en su busca... Acabo de encontraros... pero ¡¡eso que importa!! Llevémosla a casa rápido... no tiene buen aspecto.

Misao se tragó la historia (aunque muy mosqueada) y comenzaron a correr desesperadamente hacia el dojo, muy preocupados por Kaoru que ahora parecía haber pasado del desmayo al sueño profundo debido a la tranquilidad que le producían los brazos de Kenshin.

Cuando llegaron al dojo, rápidamente metieron a Kaoru en la cama. Todos esperaban con ansia el despertar de la joven... Tenían mucho de que hablar y poco tiempo. Necesitaban saber a dónde debían dirigir sus operaciones ahora... y esa información la tenía Kaoru...

 

Notas de la Autora:

Bueno, espero que ahora os haya quedado más claro lo que pasa con Misao... Sé que en el otro capítulo me había portado fatal con ella pero en éste todo es diferente. En este muestro a una Misao diferente y espero que os haya gustado. Sé que parece más un Shojo manga que otra cosa... pero los amantes de la acción no desesperéis que pronto volverá, mezclando así los estilos.

En el capítulo que viene introduciré el pasado de Kaoru un pasado que os va a sorprender a todos, estoy segura, y también os mostraré la consecuencia de ese pasado que será el principio del Nudo de la historia. Espero que os guste.

Ate

*Kaoru Hino*

  

1
Hosted by www.Geocities.ws

1