![]()
|
El Reencuentro de 4 Amigos |
|
Kenshin miraba con asombro a Aoshi y a Misao que estaban frente a él, con una mirada que se podía calificar de alegría inmensa por volver a ver a su viejo amigo. Kenshin: ¿Qué hacéis aquí chicos?. - Dijo casi emocionado -. Aoshi, que había entrado primero al lugar, miraba atentamente al samurai, tratando de encontrar algún indicio de que le hubiese pasado algo, porque estaba seguro de que tenía que haber ocurrido alguna cosa que explicase sus repentinas sensaciones. Aoshi (aparentemente serio): Como te decía, no hemos venido de visita, aunque me alegro de volver a verte, viejo amigo, pero esto es un asunto de... Misao, por su parte, parecía muy contenta de ver al pelirrojo que le había salvado la vida en alguna que otra ocasión. Pero ahora lo que iba a hacer no era saludarlo, sino que primero iba a reprocharle a Aoshi lo que estaba tratando de hacer... Misao (con cara de pocos amigos): ¡¡Aoshi!!, te he dicho más de una vez que la líder del Oniwabanshu soy yo y nadie más que yo, así que déjame que por una vez hable yo de nuestros problemas ¿¡entendido!?. Aoshi (con una gran gota de sudor sobre su cabeza): Está bien Misao, esta vez te dejo que tú seas la persona que le va a dar a Kenshin el disgusto... - ¡¡¡sonrió!!! -. Misao (satisfecha y alegre de ver la sonrisa de Aoshi): Muy bien... - volviendo la mirada a Kenshin y con aspecto sonriente - Hola Himura. ¿cómo estás?, y por cierto ¿dónde está Kaoru?... Tengo muchísimas ganas de verla, hace muchísimo que no hablamos y quiero contarle muchas cosas y también a ti... Ja, ja, ja, ja... ¿Kenshin...?... Kenshin estaba mirando al suelo recordando lo sucedido hacía unas horas... y Megumi al ver el estado del samurai comenzó a contarles a los recién llegados lo que sabía... que no era mucho, pero que era lo suficiente como para salvar al pelirrojo de tener que explicarles toda la verdad ahora... algo que en este momento no se sentía con fuerzas de hacer... Aún así, Aoshi se había dado cuenta de que al samurai le ocurría algo... pero prefirió seguir callado y esperar a que él mismo se lo contara por propio pie. Cosa que Himura agradeció profundamente con una sonrisa apenas visible por los demás... Saito por su parte miraba a Battousai tratando de encontrar la respuesta a su pregunta más importante "¿Mató al Quinto Guerrero?, ¿lo hizo?, ¿Battousai?" ... Pero al igual que Aoshi sabía que en estos momentos no parecía encontrarse del todo bien... así que dejó sus preguntas para más tarde y de nuevo se unió a la conversación que Misao estaba a punto de comenzar... Misao: Bueno, luego iré a ver a Kaoru si la señorita Megumi me lo permite... mientras tanto quiero que sepas una cosa Kenshin. Resulta que en Kioto ha habido revueltas. Al parecer un grupo de ninjas asesinos intentaron dominar la situación en todo Kioto, y derrocarnos a nosotros... pero al no encontrar nuestra base secreta tuvieron que salir de la ciudad. La cosa no hubiese sido importante si no fuera porque estos ninjas volvieron después de un tiempo a Kioto y uno de nuestros espías los descubrió y... Aoshi (con su típica expresión estoica): Misao, deja de narrarlo todo como si fuese un libro de historia y ve al grano, el Kenshin está deseando saber CUÁL es el problema. Misao (ligeramente enfadada): AOSHI ¿QUIERES CALLARTE DE UNA VEZ?... Recuerdo que es por TÚ culpa por lo que no hemos podido llegar antes... TÚ Y TUS ARDILLAS... GRRRRRR - Aoshi parecía haber captado la indirecta y Misao prefirió continuar tranquilamente con su conversación - ... Bueno, Kenshin... como te decía, resulta que nuestro espía nos informó de que ese grupo lo que trata es de ¡conquistar Kioto para luego poder conquistar Japón desde allí!... y claro... tratamos de evitar a toda costa que esa base se estableciera en el lugar, pero nos ha sido imposible localizarles... Están muy bien preparados... Y hemos venido aquí porque hemos descubierto que una de las bases de este grupo está aquí bajo el mando de "El Quinto Guerrero"... que por lo visto es uno de los jefazos de este clan... Kenshin, que hasta ahora había permanecido con la cabeza agachada, levantó la vista sobresaltado... El hombre al que había matado era uno de los principales problemas... y... y... Misao (con cara de preocupación): ¿Kenshin? ¿Kenshin, me oyes? Kenshin (sobresaltado): ¡Oh sí Misao! Perdona, sólo estaba pensando... Saito reconoció esa expresión como una respuesta a su pregunta y no pudo evitar esbozar una sonrisa... Kenshin por fin había vuelto a matar...lo que no entendía era por qué y cómo había sido... Observando al samurai se podía decir que no estaba del todo dolido por lo que había hecho... es más, parecía que había tenido un gran motivo para hacerlo, y esa causa podía haber sido la chica... Saito lo que había esperado, si el pelirrojo realmente había quitado la vida a esa persona, es que seguramente estaría hecho polvo y probablemente volvería a su vida de Battousai, pero el legendario Battousai no parecía tener intención de hacer nada de eso. Misao: Bueno, el caso es que hemos venido a avisaros y a deciros que por favor nos ayudéis en esta lucha porque parece que si no hacemos algo Japón puede desaparecer como nación... Kenshin: Muchas gracias Misao. El caso es que nosotros también estamos luchando contra ellos, así que no tenéis por qué pedirnos ayuda. Es más, yo pensé pediros ayuda a vosotros... pero... lo que yo sigo sin entender es por qué quieren matar a Kaoru... Aoshi (sorprendido): ¿Qué quieren qué...?. Saito (por fin decide seguir la conversación): Por lo que sé, resulta que Kaoru tiene en el dojo un plano con sus principales operaciones... Kenshin (asombrado): ¿¡QUÉ!?, ¿cómo dices?. Pero si Kaoru es la primera que no entiende todo esto... Por favor, explícate, Saito. Saito: Kenshin ¿recuerdas que te dije que había obtenido cierta información acerca del enemigo?... Pues esto es una de las cosas más importantes que he conseguido averiguar... al parecer el padre de Kaoru era un gran estratega, y uno de sus mayores hobbies era el construir planos y buscar estrategias para cualquier fin: o bien para echar el gobierno de Tokugawa abajo, o para conseguir que una infraestructura fuera lo más segura posible - El samurai miraba a Saito con asombro -... Pues bien, en uno de esos planos, que de seguro se conserva en el dojo, estaba la mejor estrategia para mandar al gobierno Meiji al garete... Claro, ellos quieren acabar con Kaoru y contigo para poder entrar en el dojo sin problemas y conseguir ese plano... Kenshin (pensando): Osea que ese mezquino al que he matado me mintió cuando me dijo que no sabía nada... (ya en voz alta). Pero, Saito, ¿cómo saben todo eso del padre de Kaoru? ¡No tiene sentido! Es más estoy totalmente seguro de que Kaoru no tiene ni idea de nada. De ser así, me lo hubiese dicho. Estoy seguro. - Dijo tratando de excusar a la joven de algo que no había sido acusada -. Saito: Pues eso no lo sé... Lo que sé es que seguro que la chica puede encontrar esos planos... claro... cuando se despierte... Misao (sin entender nada): ¿¡Qué!?... ¿Kaoru está involucrada en todo este asunto?... ¿Me he perdido algo? Aoshi (con su habitual serenidad): Está muy claro, Misao... Kaoru ahora mismo sólo es un estorbo para el clan al que nos enfrentamos... Misao (con cara de estar intentando organizar el caos de su cabeza): Vaya... En ese momento, se oyó un ruido que provenía de fuera... Alguien estaba llamando a la puerta y gritando insistentemente: ¿?¿?: Señor Saito, ¡¡Señor Saito!!, le necesitan en comisaria... Saito (sin decir nada al que aún seguía gritando): Bueno, señores, creo que deberíamos hablar más tranquilamente del asunto mañana por la mañana, para intentar aclarar que tenemos que hacer ahora, porque según tengo entendido el clan del Quinto Guerrero ha sido desarmado por la acción heroica de algún samurai manchado de sangre (Kenshin trató de mantener la calma, pero Aoshi notó algo raro en él)... Ahora me tengo que ir a Comisaria... si me disculpan.... Nos veremos mañana en el dojo Kamiya a las 11 en punto... hasta mañana... Aoshi y Misao miraron a Kenshin intentando encontrar una respuesta a lo que Saito dijo con respecto a1 desarme del Clan del Quinto Guerrero. El samurai por su parte no tenía muchas ganas de hablar del tema, así que prefirió continuar en silencio y trató de cambiar el rumbo de la conversación.... Kenshin: Está bien... hasta mañana Saito. Aoshi, Misao, os quedaréis con nosotros en el dojo Kamiya, ¿de acuerdo? Misao: De acuerdo Kenshin. (Dijo bastante confusa). Misao no entendía nada. Kenshin estaba más apagado de lo normal, pero no alcanzaba a entender por qué. Saito había dicho que el clan del Quinto Guerrero había sido desarmado... Pero... ¿Habría sido Kenshin?... Si Kaoru estaba malherida debía de ser por eso...Pero, ¿por qué demonios Kenshin no decía nada?. También es verdad, que él acostumbraba siempre a guardar silencio, y a no mostrar nunca sus sentimientos... Alguna vez se los había demostrado a Kaoru o a Sanosuke... Pero cuando algo le preocupada de verdad nunca se lo contaba a nadie. "Esa postura es absurda" pensó Misao para sí misma. Sus pensamientos se esfumaron cuando vio entrar a Megumi. Aoshi observaba a Kenshin y trataba de encontrar indicios de algo... Pero su viejo amigo, el amigo con el que había luchado en dos ocasiones para obtener el título de "El más poderoso" y contra el que había perdido esas dos veces, no estaba dispuesto a soltar prenda... ¿Por qué?. Megumi apareció cortando sus pensamientos. Megumi (con una sonrisa): Kenshin... Kaoru se ha despertado, quiere verte. Kenshin sintió que el corazón le daba un vuelco de alegría... Kaoru por fin había salido de entre la muerte... ¡¡Y quería verle!!... Sin decir nada se levantó y se encaminó hacia la habitación en la que se encontraba Kaoru... ante los preocupados ojos de los recién llegados que pensaron que seguramente tendrían que esperar allí hasta que Kenshin saliese de hablar con Kaoru si querían encontrar alguna respuesta a todas sus preguntas. Kenshin caminó lentamente por los pasillos que conducían a la habitación de Kaoru. Pensando en cómo se iba a disculpar por su torpeza... y sobre todo pensando en qué debía hacer con respecto a sus sentimientos. No quería hacer daño a Kaoru... Por eso había mantenido las distancias con ella durante tanto tiempo, pero parecía como si ahora le fuese imposible... No sabía por qué, pero algo le estaba empujando a abrazarla, besarla... acariciarla... "¡No!", dijo mentalmente "No puedo amar a Kaoru, no la merezco, no merezco estar con ella... No quiero que sufra por mi culpa... Esta vez no repetiré el pasado. No dejaré que nada la aparte de mi lado". No del todo convencido abrió la puerta de la habitación de Kaoru. Ella estaba tumbada, con una cara muy pálida y son un aspecto de cansancio elevado... Aún así... no pudo evitar sonreír abiertamente cuando su pelirrojo favorito apareció por la puerta. Kaoru había estado pensando mientras Megumi avisaba a Kenshin... Ella sabía algo que era importante para él... Algo que había sucedido durante la batalla, y no sabía cómo contárselo... No quería perderle... No ahora que las cosas iban tan... ¿bien?. Por otro lado estaba cansada. Un dolor agudo de cabeza la atormentaba y hacía que su visión resultara un poco borrosa... Su estado no era el mejor... tenía mucho sueño, y quería dormir... Pero antes deseaba ver a su samurai, ver, que aún estaba con ella.... Megumi apareció tras Kenshin y éste le dirigió algunas palabras: Kenshin: Megumi, por favor, que no entre nadie. Me gustaría hablar con Kaoru a solas... Megumi: Entendido - susurrando y acercándose al oído de Kenshin - por favor, no le des disgustos ahora, o se pondrá peor... Kenshin: Lo sé, tranquila. En estos momentos no haría nada que la pusiese en peligro... y tú lo sabes. Megumi cerró la puerta tras Kenshin... y él comenzó a andar hacia donde se encontraba su amada, su vida, su amor... La persona a la que quería. La persona a la que su mente no le dejaba amar... Su felicidad estaba ante sus ojos, pero no quería llegar hasta ella; no podía... Ella estaba sobre un camastro arropada por varias mantas y con vendajes que parecían ir desde el cuello hasta la cintura. Tenía algunas magulladuras sin importancia en la cara, pero estas no conseguían esconder la belleza del rostro de Kaoru, ni tan siquiera quitaban importancia a sus profundos ojos azules... Kenshin (con rostro de preocupación): ¿Cómo te encuentras Kaoru?. Kaoru (con una sonrisa abierta intentando calmar a Kenshin): He estado mejor... pero creo que me recuperaré - dijo con voz ronca, después continuó -... ¿Tú cómo estás? Kenshin (cogiendo una mano de Kaoru y agachando la cabeza): Pues... verás... Kaoru... yo... yo... Gracias... - fue lo único que alcanzó a decir -. Kaoru sabía a lo que el samurai se estaba refiriendo. Estaba dándole las gracias por haberle salvado la vida. Pero ella pensaba que no se merecía que nadie le diese las gracias, pues lo que hizo lo hizo por amor. La mano blanca de Kenshin estaba tan fría... estaba nervioso, y ella tenía que encontrar l forma de calmarlo. Kaoru: ¿Por qué? No tienes que darme las gracias, yo simplemente hice lo que tú llevas haciendo mucho tiempo, "Te Protegí" - Kenshin la miró con una expresión que mostraba cómo se sentía, es decir, inútil... Kaoru lo notó y se explicó tratando de hacerle ver que todo estaba bien - ...La verdad es que fue un acto reflejo - Dijo cerrando los ojos y recordando lo ocurrido con dolor -... Cuando vi que aquel hombre iba a matarte por la espalda no pude evitar ponerme delante sin pensar en las consecuencias que eso podía tener. No fue culpa tuya Kenshin. Kenshin: Kaoru... yo... lo siento. No te protegí como debía haberlo hecho... Tenía que haberme asegurado de que ese hombre seguía en condiciones de manejar una espada... No sólo no te protegí... Si no que encima rompí mi promesa de no matar... El samurai se sentó al lado de la mujer con actitud cansada. Kaoru le miraba atónita "Por qué demonios te estancas en el pasado, Kenshin". No pudo evitar enfadarse. Estaba harta de que el samurai se pasase la vida atormentándose a si mismo por su pasado, y ya era hora de que alguien le abriese los ojos a ese testarudo al que amaba... Además, sabía algo que, al parecer, Kenshin ignoraba... Kaoru (mosqueada por la actitud de Kenshin): Kenshin, ¿y si yo me hubiese tirado por un puente?, ¿y si las estrellas fueran azules y la noche blanca?... ¿¡¡Vas a estar toda la vida lamentándote por el pasado!!?. Kenshin (ORO): ¿Oro? Kaoru (seria): En realidad, ese hombre no murió porque tú quisieses de verdad matarle... Murió a causa del agotamiento... él se suicidó al levantarse después de recibir tu tremendo ataque... ¡¡estaba exhausto y lo que hizo fue escribir su propia lápida!!. Mira, aunque tú reaccionaste asestándoles varios golpes, no lo hiciste con el lado cortante de la katana, sino con el filo invertido... él no murió de esos golpes... murió presa del agotamiento y de haber perdido tanta sangre... Kenshin... ¡¡Tú no le mataste!!. Él mismo se suicidó al querer continuar con la lucha. Kenshin parecía no haber terminado de escuchar bien todo... No quería decir nada hasta estar seguro de que la mujer le había dicho lo que creía haber oído... Si eso era cierto.... ¡¡No tenía de qué preocuparse por haber o no haber roto su promesa!!. A pesar de creer haber escuchado bien, el samurai prefirió preguntar... Kenshin (con los ojos muy abiertos mirando a Kaoru): Kaoru... ¿es cierto eso?, ¿o acaso tratas de ocultarme la realidad? Kaoru: Por supuesto que es verdad... ¿Acaso no me crees?. Y sobre lo que hice para salvarte... me alegro de haberlo hecho. Eso demuestra que sirvo para algo más que para dar clases a un niño insoportable y para formar parte en peleas callejeras...- dijo con una sonrisa -. Kenshin (confuso): Es decir... ¡No le maté!. Dios mío... aún así, Kaoru, aunque no le haya matado, ¡has arriesgado tu vida para salvarme!, ¡para salvar a Battousai!, ¿te das cuenta?. Kaoru (con dureza y mostrando aspecto de estar cada vez más cerca del sueño): No... Yo no he salvado a Battousai. Yo he salvado a Kenshin. Que Kenshin haya sido Battousai no quita que siga siendo Kenshin. ¡Eres tú!... Quieras o no Battousai eres tú, es parte de ti, ¡de tu historia!, pero nada más. Seas lo que seas sigues siendo Kenshin y a ese es a quién yo he salvado. Kenshin no podía más... se había pasado desde que llegaron con la pesadez en su alma por lo ocurrido y nuevamente Kaoru había vuelto a recatarle... En su primera reacción no pudo evitar coger a su amada suavemente por la cintura, incorporándola y abrazándola entre sollozos... ¡¡era feliz!! Kaoru le había devuelto la felicidad de nuevo... Pensó, que nunca nadie había hecho algo así por él... le había salvado dos veces, una de la muerte y otra del vacío y del arrepentimiento... ¡cuánto la amaba!... La linda muchacha no podía creer lo que estaba sucediendo... Estaba muy cansada y eso le hizo pensar que estaba soñando... pero aunque fuera un sueño, se sentía muy feliz entre los brazos de Kenshin y decidió no moverse y esperar a que el samurai diese alguna señal de querer comenzar a hablar... El Samurai ahora se debatía entre decirle a su amada lo que sentía o guardárselo... no quería hacerla sufrir... no quería perderla como había perdido a Tomoe... Prefería seguir conservándola como hasta ahora... como amigos... pero, aunque su mente le decía eso, su corazón le dictaba otro camino... la otra parte de él le decía que más le valía decirle lo que sentía y ser feliz con ella para el resto de sus días... pero, su mente pudo más que su corazón y se apartó de la chiquilla con cara extrañada ante lo que estaba haciendo... No quería separarse de Kaoru... pero lo había hecho... y quería volver a abrazarla... pero algo se lo impidió... Kenshin: Kaoru, lo siento... Kaoru: No pasa nada Kenshin. Kenshin: Quiero que sepas que eres la primera persona que consigue que empiece a dejar de un lado lo que fui. Tú consigues que la frontera entre Kenshin y Battousai desaparezca. No sé que hubiera hecho si no me llegas a decir lo que pasó realmente. Kaoru: Bueno, ahora está todo aclarado. Me alegro de haberte ayudado, Kenshin. Kenshin: Por cierto, Kaoru, debes descansar. Cuando estés mejor te contaremos lo que sabemos. - Se dio la vuelta dirigiéndose a la puerta -. Ah, Aoshi y Misao están aquí. Se quedarán en el dojo con nosotros. Kaoru (ya medio dormida): ¿¡De verdad!? ¡qué alegría!. Diles que después les veré... Después de decir esto, se durmió. No le dio mucha importancia a la presencia de Misao y Aoshi a causa del cansancio, y se durmió tranquila. <><><><><><><><><><><><><><><><><><><><><><><><><><><><><><><><><> Mientras Kenshin y Kaoru hablaban, Misao y Aoshi discutían sobre lo que estaba pasando. Misao: Aoshi, hay algo que no entiendo... ¿Qué tiene que ver Kaoru en todo esto?... ¡¡No lo comprendo!!... Y Kenshin está muy raro... Además, después de lo que ha dicho Saito... y la reacción de Himura... ¿Qué estará ocurriendo?. Aoshi: Misao... tranquila, todo se aclarará, pero primero deja que el tiempo transcurra... En cuanto nuestro amigo Kenshin deje de hablar con Kaoru seguro que nos lo explicará todo... No te preocupes... Misao: ¡¡Está bien!! Gracias, Aoshi... Aoshi (asombrado): ¿Por qué me das las gracias? Misao (agachando la cabeza): Siempre, desde que era niña, tú me has protegido... Me has ayudado en todo y junto con los demás me habéis enseñado todo lo que sé... y ahora, después de todo, después de haber perdido tu cargo en el Oniwabanshu aún sigues apoyándome... Aoshi: Eso lo hago porque te tengo mucho cariño, Misao.... Misao (pensando): Ojalá fuera algo más que cariño... (en voz alta): Gracias, yo también te aprecio mucho. Megumi apareció. Megumi: Bueno, ya he dejado a los dos tortolitos en la habitación. Este tema no me gusta ni un pelo. Sobre todo después de haber visto las heridas de Kaoru. Creedme, esto es más serio de lo que nosotros nos podemos imaginar. Nunca había visto a Kaoru en ese estado, y Kenshin estaba muy raro... Aoshi: ¿Quién era el padre de Kaoru?. Megumi: Por lo que yo sé, se llamaba Yotsimitsu Kamiya. Era un experto con la espada como podéis imaginar, y en algunas ocasiones se le vio con miembros del cuartel general de los Tokugawa. Misao: Eso es ridículo. Kaoru siempre ha estado de acuerdo con el gobierno Meiji (o casi). No es posible que su padre formara parte de los Tokugawa. Megumi: Yo no he dicho que su padre formara parte de los Tokugawa. Probablemente los Tokugawa andarían detrás de él por los mismos motivos que los que ahora están tras Kaoru. Misao: Eso tendría sentido. Sé que suena un poco escabroso, pero ¿cómo murió el señor Kamiya?. Megumi: Pues la verdad es que no lo sé. Kaoru nunca habla de su padre. Me imagino que el dolor de haber perdido a su familia le impedirá hablar de ello. Sólo sé que su madre murió por la misma época. Aoshi: ¿Quién podría saberlo? Megumi: El doctor Gensai. Pero ahora está de viaje. Misao: ¿Por qué lo preguntas Aoshi?. Aoshi: Es muy sencillo, no quería hacer que Kaoru nos contase todo porque eso podría afectarla... Pero creo que no va a ver más alternativa... Los pasos de Kenshin hicieron que inmediatamente dejaran de hablar del tema. El samurai entró en la sala con una sonrisa, lo cual extrañó del todo a los presentes. Misao: ¿Cómo se encuentra Kaoru?. Kenshin: Está bien. Megumi, ¿la puedo llevar esta noche al Dojo? Megumi: Por supuesto. No quiero que se quede aquí. Podría ser peligroso. Además, está fuera de peligro. Voy a preparar una lista de las medicinas que debe tomar. En cuanto lo haga podrás llevártela. Kenshin: Muchas gracias por todo. Megumi: No hay de qué. Ahora vuelvo. Megumi desapareció por el pasillo. Aoshi: Kenshin, podrías empezar a explicarnos qué es lo que a pasado. Kenshin: Cuando estemos todos, Aoshi. No quiero contar las cosas por tandas - Dijo con una sonrisa -. Aoshi (pensando): Menos mal. Kenshin ha vuelto a la normalidad. Me pregunto si el cambio de humor se deberá sólo a la visita que acaba de hacer a la joven Kamiya... Mejor no pregunto nada... Megumi (apareciendo de nuevo por el pasillo): Aquí está, Kenshin, trata de que no mueva el brazo y que esté tranquila. Kenshin: De acuerdo, voy a por Kaoru. Chicos - dijo refiriéndose a los Oni - nos vamos al dojo.
¿Y ahora qué?. Lo sabrás en el próximo capítulo.
* Kaoru Hino * |