Capítulo 1

De Camino a Kisarazu

El bosque estaba en calma y únicamente se oían los pasos apresurados del joven Yahiko que corría de vuelta a la casa del Doctor Takeshi. Todo era dolor para él puesto que había sido herido su orgullo personal gracias a Kenshin. No entendía cómo, pero el gesto con el que el samurai legendario le había mirado, había hecho que todas las ideas locas, tales como escapar o seguirles, se fueran de su imaginación y sólo podía obedecer las órdenes de su ídolo.

 

Unos pasos se oyeron al fondo. Yahiko paró en seco y con todos los sentidos alerta trataba de averiguar qué era lo que había oído. Esto le hacía pensar en que parecía increíble que Kenshin le hubiese dejado que volviese sólo cuando se preocupa tanto por todo el mundo.

 

¿?¿? (pensando): Je, je, je. Te vas a llevar un buen susto, pequeñajo... vamos a ver qué eres capaz de hacer ante esta situación...

 

Yahiko (imperativo y asustado): ¿Quién anda ahí?.

 

No obtuvo respuesta.

 

Yahiko (nervioso): Identifícate seas quién seas....

 

De repente alguien se bajó de un salto de un árbol que estaba detrás de Yahiko. El jovencito, que estaba completamente asustado, se dio la vuelta y con seguridad propició con su Shinai un golpe al aire. Desconcertado, miró hacia todos los lados y sin darse cuenta, sintió como alguien le cogía por la espalda y no le dejaba escapar...

 

¿?¿?: ¡Te pillé!, enano

 

Yahiko: ¿Pero quién diablos eres tú? ¡¡SUÉLTAME!!

 

¿?¿?: Ja, ja, ja, ja, ja, ¿qué modales son esos?... Anda qué... encima que me he quedado para cuidarte...

 

Yahiko (pensando): Esa voz.... (en voz alta) ¡Sanosuke!

 

Sanosuke: El mismo, Sanosuke Sagara ^^. (Con cuidado soltó al chico).

 

((Ahora es cuando el lector se da cuenta de que Sanosuke no había vuelto hablar desde hace algunos capítulos)).

 

Yahiko: ¿Se puede saber dónde has estado?. Hace unos cuantos días que no sabíamos de ti.

 

Sanosuke: El día antes de que apareciese Kairo, Kenshin me dijo que estaba preocupado por ti, puesto que el enemigo al que nos enfrentamos es muy fuerte y está muy bien organizado. Estuve hablando con él sobre todo lo que está ocurriendo y llegamos a la conclusión de que sería bueno que yo me quedase siempre como rezagado del resto para vigilar por si pasaba algo. Cuando te dijo que volvieses a casa del doctor Takeshi, me hizo un gesto con la mano indicándome que no te dejase sólo y que te llevase de nuevo a Tokio con Megumi. Allí estarás a salvo y podrás cuidar de Megumi y del dojo por nosotros.

 

Yahiko: Y cuándo me lleves allí, ¿qué harás tú?. Oye, y ¿por qué no vamos a casa del doctor Takeshi?

 

Sanosuke: En cuanto lleguemos a Tokio y me cerciore de que estás bien con Megumi, me reuniré con el resto en Yokohama y me explicarán los últimos acontecimientos. No vamos a ir a casa del Doctor porque por algo nos fuimos de allí. Kenshin te dijo eso para que volvieses sin saber nada ni hablar de mi. Así es como si yo no estuviese. Algo así como un espía secreto, je, je.

 

Yahiko: ¿Espía secreto? ¡Ja!, pero si no sirves ni para pelar rábanos.

 

Sanosuke (picó ^^): ¡¡Pero qué dices!! ¡Especie de renacuajo que no sabe cuidar ni de sí mismo!.

 

Yahiko (mosqueado): ¡¡ESO LO DICES TÚ!!.

 

Sanosuke: Grrrrrrrrrrrrrrrrrrrrr

 

Yahiko: Grrrrrrrrrrrrrrrrrrrrrrrrrrrrrrr

 

 

<><><><><><><><><><><><><><><><><><><><><><><><><><><><><><><><>

 

 

El mar estaba en calma y una brisa marina soplaba ligeramente y revolvía el pelo de Kaoru que estaba sentada en uno de los bancos que había a ambos lados de la proa del barco. Kenshin la observaba pensando en lo bonita que estaba con el cabello revuelto y pasándole por la cara.

 

Nuestros dos amigos estaban solos y sin decir una sola palabra, ninguno de los dos quería molestar al otro. Así permanecieron un largo rato hasta que Kaoru se incorporó y se dirigió a la barandilla para observar el mar. Parecía que iban a gran velocidad. Las olas del mar chocaban con el casco del barco y se dividían en dos soltando una blanca espuma. A pesar de que el barco no era pequeño, a Kaoru le llegaban pequeñas gotas de agua salada a la cara. Kenshin se acercó a ella.

 

Kenshin: Es muy relajante ver el mar, ¿no crees, Kaoru?.

 

Kaoru: Así es, Kenshin. Es muy agradable. Además, hoy está espléndido. Fíjate, parece que el cielo se confunde con el mar.

 

Kenshin (mirándola con cariño y volviendo su vista al mar): Tienes razón.

 

Así era, al estar el mar en calma y el cielo despejado, era como si el cielo y el mar se fundiesen en el horizonte.

 

Kaoru: Kenshin, ¿qué crees que ocurrirá ahora?. Estoy muy preocupada. Todo esto me tiene desconcertada.

 

Kenshin (con gesto de impotencia): No lo sé, Kaoru, no lo sé. Todo esto es demasiado grande para mi. Me asusta pensar que tal vez no podamos arreglar nada y que por ello alguien salga herido. El grupo al que nos enfrentamos parece estar muy bien organizado. Quién esté a la cabeza de ese grupo debe de ser un auténtico genio y además un gran guerrero. Tenemos que mantener la cabeza fría e idear un plan que nos ayude a solucionar todo esto.

 

Kaoru (asustada): ¿Piensas que pueden ser peores que el clan de Shishio?

 

Kenshin (bajando la cabeza): Sí... Y lo que me asusta es que, de ser así, yo no tengo ninguna posibilidad de ganar...

 

Kaoru (tratando de mantener la calma para no asustar más a Kenshin): Bueno, todo irá bien, ya lo verás. Podremos con ellos, no te preocupes.

 

Kenshin (agradeciendo el gesto de Kaoru): Sí, supongo que todo irá bien...

 

<><><><><><><><><><><><><><><><><><><><><><><><><><><><><><><><>

 

En algún lugar de Kyoto...

 

¿?¿?: Hinu, dime qué sabes.

 

Hinu: Señor mío, lo último que sé es que el grupo de Battousai ha embarcado en Kawasaki en dirección al Este junto con esos dos rebeldes, Kairo y Kira.

 

¿?¿?: Imagino que irán a Kisarazu, a su cuartel secreto. Intentarán idear un plan contra nosotros... Ilusos... no tienen nada que hacer... que el Cuarto Guerrero vaya hacia Kisarazu inmediatamente. Quiero saber qué son capaces de hacer...

 

Hinu: Como usted desee, mi señor...

 

<><><><><><><><><><><><><><><><><><><><><><><><><><><><><><><><>

 

Kairo y Kira se encontraban descansando en la popa del barco cómodamente sentados observando como rápidamente se alejaban de las costas de Kawasaki en dirección a su casa de Kisarazu. Ambos estaban deseosos de llegar cuanto antes aunque se alegraban de que por una vez pudiesen viajar juntos a algún sitio, pues siempre iban por separado a todas partes.

 

Kira se levantó y dio unos pasos hacia delante para ver mejor el mar. Se acercó a la barandilla y se agachó un poco para ver si podía observar el timón del barco mientras Kairo la observaba con gesto serio pero tranquilo.

 

Kira: Vaya, tenía la ligera esperanza de poder ver el timón del barco -_-' ...

 

Kairo: ¿Y eso?.

 

Kira (aún mirando al mar): Siempre me ha resultado curioso como un trozo de madera puede dirigir la dirección de un barco como éste y si encima pienso que ese trozo de madera es movido por otro que está al otro lado del barco, pues... @_@

 

Kairo (observándola desde donde se encontraba): Je, je... Menudo entretenimiento te has encontrado tú ^^... Ja, ja, ja.

 

Kira: Jooooooo ^^, prefiero pensar en estas cosas absurdas antes de ponerme a pensar en todo lo que viene ocurriendo... Kairo, estoy preocupada.

 

Kairo: Lo sé, yo también. Y por desgracia, por mucho que nos preocupemos ahora mismo no vamos a poder hacer nada. Además, es mejor que nos relajemos un poco. En el barco no nos van a atacar... el problema va a ser la llegada. Estoy seguro de que nos tienen preparado algo... Ya sabes como es nuestro antiguo jefe...

 

Kira: Tienes razón, seguro que manda al Cuarto Guerrero para que nos ataque cuando lleguemos...

 

Kairo: Eso mismo pensé yo.

 

Kira se dio la vuelta y se sentó de nuevo al lado de Kairo. Un instante después lo abrazó.

 

Kairo (correspondiendo al abrazo): Tranquila, Kira, todo irá bien.

 

Kira: Eso espero... porque todo este asunto me da miedo, Kairo.

 

Kairo: A mi también...

 

<><><><><><><><><><><><><><><><><><><><><><><><><><><><><><><><>

 

En la cabina del capitán del barco se encontraban éste junto con Saito, Aoshi y Misao que habían preferido quedarse ahí dentro antes que estar de más al lado de dos parejitas... Aunque a Misao le hubiese gustado muchísimo más que Aoshi se hubiese quedado con ella a solas...

 

Misao: ¿Cuánto tardaremos en llegar a Kisarazu, señor?.

 

Capitán: Con este mar y este viento, llegaremos esta misma noche.

 

Saito: ¿Por la noche?. Umm, buen momento para prepararnos una emboscada...

 

Aoshi: Eso mismo estaba pensando yo... Quizá deberíamos hacer algo.

 

Misao: No sé cómo lo veréis, pero hagamos lo que hagamos van a tendernos una emboscada, eso es lo más seguro. Lo único que podemos hacer es enfrentarnos a ellos e ir con cuidado.

 

Saito: La pequeña tiene razón.

 

Capitán: De todos modos no os preocupéis. Por la noche en Kisarazu hay mucha niebla y es difícil que os vean bajar de mi barco. De todos modos, siempre puedo dejaros un bote para que toméis tierra sin problemas.

 

Aoshi: Se lo agradeceríamos mucho.

 

Capitán: Entonces que no se hable más. No os preocupéis.

 

<><><><><><><><><><><><><><><><><><><><><><><><><><><><><><><><>

 

La noche fue cayendo poco a poco, y todos nuestros amigos se reunieron en la popa del barco y comenzaron a preparar el bote en el que iban a tomar tierra. Una vez cerca de la costa, lanzaron el bote al mar y se subieron a él dejando que el buque se fuese primero para evitar sospechas. Pasado un rato, comenzaron a remar hasta la playa. Una vez allí, dejaron el bote a un lado y se dieron cuenta de la espesa niebla que los rodeaba. A una cierta distancia era casi imposible distinguir nada a pesar de la hermosa Luna que estaba iluminándolo todo. Decidieron entonces que lo mejor sería no alejarse demasiado los unos de los otros.

 

Kairo y Kira iban en cabeza, dirigiendo a los demás por la zona y tratando de encontrar siempre el camino más seguro. La niebla se iba haciendo cada vez menos densa y era más fácil que de ese modo fueran vistos y así fue. A pesar de todo, un grupo de ninjas formó un círculo alrededor de todos nuestros amigos obligando a estos a parar.

 

Kenshin: ¿Quiénes sois y qué queréis?

 

¿?¿? 1: Somos los 15 mejores ninjas del Cuarto Guerrero. Y venimos a mataros... En guardia Battousai, sus amigos y los traidores.

 

Kaoru: ¿Los... traidores?.

 

Todos se pusieron en guardia. Incluso Kira quién fue detenida por Kairo.

 

Kairo: Hasta que no tengas más remedio, trata de mantenerte quieta, puedes resentirte de tu herida, Kira. No te preocupes, yo te protegeré.

 

Kira: Pero, Kairo...

 

Kairo: Hazme caso...

 

Comenzó la lucha. Kenshin se enfrentaba a cuatro ninjas muy hábiles que no paraban de esquivar todos los golpes del samurai. Saito se enfrentaba a otros cuatro con una cierta facilidad. Aoshi se enfrentaba a dos más utilizando su mejor técnica. Misao y Kaoru se defendían a duras penas de dos y Kairo atacaba a los tres restantes tratando de evitar que Kira se metiese por medio.

 

Kenshin consiguió librarse de dos al saltar y hacer que entre ellos se matasen por el impulso que llevaban, cosa que no le gustó mucho, pero al menos no había sido él el causante. Los otros dos, asustados huyeron. Saito mató a los cuatro contra los que luchaba al igual que Aoshi acabó con sus oponentes. Gracias a la ayuda de Kenshin, Misao y Kaoru se salvaron de ser víctimas de los dos ninjas de los que trataban de defenderse y Kairo seguía su lucha contra los tres que quedaban ante la expectación del resto que quería observar la habilidad del muchacho.  Kairo sabía perfectamente que le estaban probando y eso hacía que creciese en su empeño de ganar.

 

El estilo de Kairo era un uso correctísimo del Hitten Mitsorugi así como él mismo había dicho dos días atrás. Usando la técnica Battou se libró de dos de los ninjas dejándolos inconscientes. El que quedaba aprovechó para atacar a una Kira que con todo su coraje y con una patada se libró de él dejándolo en el suelo y doliéndose del cuello y la mandíbula. Kairo la miró aliviado.

 

Kira (ante el asombro general): Vamos, rápido, por aquí. Antes de que vengan más.

 

Kenshin (contento de lo que había visto): Tienes razón. En marcha todo el mundo.

 

Corriendo, todos siguieron a los dos nuevos en dirección a una casucha vieja que sería objeto de sorpresa para todos...

 

 

 

CONTINUARÁ

 

 

Nuevamente dedico este fic a KamE por su ayuda constante. Espero que te guste el desarrollo de Kairo y de Kira ^^. Un besazo, cielo ^^.

 

 

Notas de la Autora:

 

Bien, esto va tomando por fin forma. Disculparme por los capítulos de transición, pero por fin llega la acción de nuevo a este fic. Espero que a todos os guste, pues estoy muy contenta de este capítulo que he hecho.

 

A l@s fans de Sanosuke, perdonadme por hacerle quedar de niñera, pero no os preocupéis que a Sanosuke que le espera una misión muy importante que cumplir en este fic, una misión que, por su carisma, él es el único que puede llevarla a cabo con éxito.

 

Os aviso que por fin tengo claro el desarrollo total de esta historia. Incluso ya tengo el final en la cabeza ^^. Claro que no os lo voy a decir jijijijiji, espero que os guste como también deseo no decepcionaros en ningún momento.

 

A partir de ahora voy a tener menos tiempo para escribir puesto que comienza la época de exámenes, de todos modos, trataré de hacer algo de vez en cuando para que no perdáis el hilo.

 

Hasta entonces.

 

Kaoru Hino

Hosted by www.Geocities.ws

1