Capítulo 1

Rumbo a Kisarazu

------------------------------------

 

De nuevo dedico este capítulo a KamE porque sencillamente gracias a él me he puesto a escribir hoy. Y también por ser como es. Te quiero, cielo. That's for you ^^.

 

-----------------------------------

 

 

Un silencio sepulcral era el dueño de la sala  desde hacía ya mucho tiempo. Los guerreros que ocupaban dicho lugar, estaban nerviosos y en cierto modo no podían evitar sentir una incertidumbre grande sobre todos los acontecimientos que venían ocurriendo desde hacía ya unos días. Un golpe seco rompió el silencio. El golpe que Saito le había propiciado al suelo con la parte final de la funda de su katana, para levantarse. Anduvo unos pasos y se detuvo al lado de un ventanuco que había en la estancia. Aoshi le siguió con la mirada alzando un poco la cabeza pero inmediatamente volvió a su postura inicial con una actitud seria.

 

El doctor Takeshi, el hombre cuyas manos y conocimientos habían salvado a Kira, rompió el silencio para intentar iniciar una conversación con Saito.

 

Takeshi: Señor Saito... Dígame... El señor Himura me ha contado lo sucedido, pero me pregunto cómo es posible que usted esté metiendo las manos en los asuntos ajenos...

 

Saito: Je... No crea que estoy aquí para ayudar a Himura... Es tan sólo cuestión de mi trabajo y de mi propia ley natural. Sólo lucho por lo que me parece justo.

 

Takeshi: Ya me parecía a mi... Un Shinsengumi es siempre un Shinsengumi...

 

Aoshi (levantando la cabeza): No es por nada, pero creo que estamos perdiendo el tiempo aquí... Deberíamos intentar hacer algo...

 

Saito: ¿Qué quieres que hagamos?. De momento, hasta que la "amiguita" de Kairo no nos explique que es lo que sabe, no debemos hacer nada..

 

Aoshi: Ya lo sé, pero aún así tengo un mal presentimiento... además, he notado que nos seguían hasta aquí, estoy seguro.

 

Saito: Sí, yo también.

 

Misao (en un golpe de soberbia): ¿Qué decís?. Si nos persiguiese alguien me habría dado cuenta, soy la líder de los Oni por si no lo recordáis.

 

Aoshi (cortante): Misao... seas la líder de los Oni o no, tienes menos experiencia y eso no se gana con un simple rango.

 

Misao: Tienes razón, lo siento.

 

Saito (con su humor estoico): Umm... la comadreja reconoce sus errores sin dar gritos ni patalear, vaya novedad...

 

Misao (intentando no mosquearse): Di lo que quieras Saito...

 

Kaoru (uniéndose a la tertulia): Por lo que veo no soy la única que se dio cuenta de que nos seguían...

 

Saito y Aoshi la miraron incrédulos.

 

Saito: Vaya... Tú también lo sabías... Entonces no hay duda.

 

Misao: ¿¡¡Qué!!? ¿Tú también Kaoru?.

 

Kaoru: Por supuesto, Misao.

 

Misao: ¿Y por qué no me dijiste nada? ;_;

 

Kaoru: Porque no quería llamar la atención. Probablemente si alguno de nosotros hubiésemos abierto el pico, nos hubiesen atacado, y no estábamos en condiciones de empezar a luchar...

 

Yahiko (intentando entrar en la conversación): Kaoru tiene razón. Y creo que Aoshi también... deberíamos tratar de hacer algo. Si queréis puedo vigilar fuera.

 

Kaoru: No, eso sería peligroso... No podemos dejar que salgas ahí, sólo... podrían atacarte o secuestrarte... Aunque seas un buen alumno del estilo Kamiya Kashin, aún no estás preparado...

 

Yahiko (tratando de encontrar apoyo en alguien): Pero todos sabéis que soy capaz de hacer muchas cosas.... incluso de escaparme en el caso de que me secuestraran... Y además... si veo algo extraño os avisaré...

 

Kaoru: He dicho que no... No quiero que te pase nada....

 

Misao: Yahiko, Kaoru tiene razón... no podemos arriesgarnos a perderte...

 

Yahiko: Kenshin....

 

El samurai pelirrojo alzó la mirada mostrando una expresión de cansancio...

 

Kaoru (dándose cuenta del estado del samurai): Kenshin... ¿te encuentras bien?.

 

Kenshin: Sí, no te preocupes... Yahiko... haz caso a Kaoru...

 

Yahiko: ¡¡Pero por qué!!.

 

Kenshin: Lo siento, pero esta vez no podemos arriesgarnos a nada... Además, si es cierto que os han seguido, salir fuera a vigilar sería un auténtico suicidio para cualquiera de nosotros puesto que no sabemos ni quiénes son, ni qué quieren... Así que haz el favor de tranquilizarte y ten paciencia...

 

Yahiko (con gesto de enfado): De acuerdo.

 

Takeshi: Jovencito, ellos tienen razón...

 

Yahiko: ¿Usted también?... ¿Cómo puede decirme eso sin saber cómo lucho?.

 

Takeshi: Ja, ja, ja... verás... llevo muchos años ya trabajando con asesinos y con todo tipo de gente. Se ver muy bien las cualidades de todas las personas que han pasado por mi consulta... y sin ánimo de ofender... no creo que estés bien capacitado para enfrentarte a guerreros que casi le quitan la vida a tu maestra.

 

Yahiko (entrando en razón): Hombre... visto de ese modo......

 

Evadiéndose de la conversación, Kaoru miró con gesto preocupado a Kenshin y recordó lo sucedido antes de encontrarse con Kira... Sabía que toda esta situación estaba resultándole muy difícil de superar y estaba deseosa de ayudarle, pero no sabía cómo. Battousai, que se encontraba a su lado, notó la mirada de la chica, y seguro colocó la mano izquierda encima de la mano derecha de Kaoru, gesto que la joven Kamiya entendió a la perfección sin necesidad de palabras.

 

De pronto, la puerta que llevaba a la habitación donde se encontraba Kira, se abrió por completo y detrás de ella apareció un Kairo con aspecto muy serio.

 

Kairo: Por la seguridad del doctor Takeshi, debemos salir TODOS de aquí.

 

Aoshi (desconcertado): ¿¡Qué estás diciendo!?.

 

Kairo: Lo que oís. Kira se ha despertado y me lo ha contado todo.... No tenemos tiempo que perder... tenemos que salir de aquí como sea. Os lo explicaré por el camino... Doctor... ¿Kira podría venir con nosotros?.

 

Takeshi: ¿La jovencita ha despertado ya?.... eso es buena señal, pero no estoy seguro de que sea bueno para ella... Ahora mismo lo que necesita es descansar y comer todo cuanto pueda... De todas maneras, si me promete que la cuidará, la dejaré ir...

 

Kairo: Prometo protegerla con mi vida.

 

Takeshi: Entonces no me digas más

 

Kenshin: Un momento ¿qué está pasando?... ¿Kairo?...

 

Kairo: Os lo contaré todo por el camino... Seguidme, debemos partir hacia el Este.

 

Aoshi (incrédulo): ¿Qué estás diciendo?. Estamos en Kawasaki... Justo al Este está el mar... además, tenemos que ir a Yokohama que por si lo has olvidado, está al Sur.

 

Kira (acercándose con dificultad y con pasos inseguros a la puerta): En el puerto... en el puerto que está cerca de aquí, nos espera un pequeño barco que nos conducirá a Kisarazu, a mi casa... Allí estaremos seguros y podremos planear nuestros próximos objetivos.

 

Saito: ¿A Kisarazu?... Sí... no sería mala idea... sé que desde el puerto de esa ciudad parten barcos a diario a Yokohama...

 

Kaoru: ¿A qué estamos esperando?

 

Misao: Es verdad... ¡¡En marcha!!

 

Kenshin: Señor Takeshi, muchísimas gracias por todo lo que ha hecho. Me he alegrado mucho de volver a verle.

 

Takeshi: Lo mismo digo yo, Kenshin... Tened cuidado... y no dudéis en venir a visitarme cuando todo esto haya pasado.

 

Kaoru: Descuide que lo haremos, muchísimas gracias.

 

Takeshi: De nada, jovencita. Encantado de haberles conocido a todos.

 

Todos: Igualmente, ¡adiós!.

 

Todos salieron de la casa del doctor y anduvieron hasta llegar a un bosque que limitaba con un pequeño astillero. Aunque estaban lejos, podían distinguir un pequeño barco que aguardaba. Por el camino, Kairo y Kira intentaban explicar al resto todo lo que sabían.

 

Kaoru (asustada): ¿Quieres decir que saben todo acerca de nosotros y que nos llevan siguiendo desde que salimos de Tokio?...

 

Kenshin: Pero si eso no es posible. ¡Yo mismo acabé con el clan del Quinto Guerrero!.

 

Saito: Eso no es verdad... Tú acabaste con el Quinto Guerrero... pero no acabaste con sus súbditos.

 

Aoshi: Saito tiene razón.

 

Kaoru: Dios mío...

 

Misao: Kaoru, no te preocupes, podremos con todo... Somos fuertes y somos grandes guerreros... no te preocupes por nada.

 

Yahiko: Misao tiene razón, nosotros podremos con la situación, tú no te preocupes...

 

Kairo: Me da que la cosa no es tan sencilla...

 

Kenshin: Eso me parecía... Seguro que estás pensando lo mismo que yo... Aunque seamos fuertes y confiemos en nuestra técnica, ellos parecen estar muy organizados y si tienen gran información acerca de nosotros, pueden atacar a nuestros puntos débiles.

 

Kairo: Así es. Debemos estar alerta y crear un plan.

 

Kira: Por eso se me ocurrió la idea de buscar a Kairo y encontraros a vosotros para dirigirnos todos a Kisarazu. Allí estaremos seguros por la sencilla razón de que es imposible que nos encuentren... Pero por el camino fui sorprendida por miembros del clan del Guerrero Oscuro, otro jefazo que obedece las órdenes del que se hace llamar El Guerrero del Sol, y me derrotaron a pesar de mis conocimientos de Karate y Kendo.

 

Kenshin: ¿Cuántos te atacaron?.

 

Kira: Alrededor de 5. Yo soy capaz de defenderme de 4 personas a la vez... pero 5 ya es demasiado.

 

Kaoru: Si fueron 5 los que te atacaron y a nosotros nos seguían por lo menos otros 4, quiere decir que estamos hablando de un grupo muy bien organizado de muchas personas.

 

Saito: Así es jovencita.

 

Yahiko: Dios mío... esto se complica.

 

Kenshin: Yahiko, ocurra lo que ocurra quiero que regreses y te quedes en casa de el doctor Takeshi.

 

Yahiko: ¿QUÉ? NO

 

Kenshin: Hazme caso, Yahiko porque no pienso repetirlo otra vez... no estamos para juegos ni para bromas, puede parecerte injusto, pero si miras las cosas con un aspecto algo más maduro te darás cuenta de por qué hago esto.

 

Yahiko miró a Kenshin a los ojos y vio un gesto imperativo contra el que no podía gritar ni patalear... Así que se dio media vuelta y sin despedirse se marchó corriendo por dónde habían ido ellos.

 

Misao: Kenshin, ¿no crees que es peligroso que vaya sólo?

 

Kenshin: No... y no quiero hablar del tema.

 

Kaoru: Kenshin...........

 

Saito: Jamás pensé que fueras capaz de hacer eso... Me has sorprendido, y ya sabes que cuentas con mi aprobación y seguro que con la de Aoshi también.

 

Aoshi: Sí, aunque le duela es lo mejor para él...

 

Kairo: Así es... A dónde vamos no es que sea un sitio agradable, ya veréis por qué....

 

Y sin Yahiko todos llegaron al astillero, embarcaron y partieron rumbo a Kisarazu.

 

 

 

CONTINUARÁ.

 

 

Notas de la Autora:

 

Sólo decir esta vez que todos los lugares que menciono son reales y su ubicación también ^^. Así haré más real la historia.

 

Hasta el próximo capítulo

 

Kaoru Hino

  

1
Hosted by www.Geocities.ws

1