Capítulo 1

No te rindas

Dedico este capítulo a KamE por muchíiiiiiiiiiiisimas razones. Espero que te guste corazón ^^. Un besuki ^^.

----------------------------------------------------------------------------------------------------------------

Kairo (al borde de la desesperación): ¡¡NO!!, ¡¡NO PUEDE SER!!... ¡¡KIRA!!, ¡¡¡DIME ALGO!!!.

Kaoru (desconcertada): ¿Qué ha pasado?

Saito: Estábamos caminando cuando de repente vimos a esta mujer en este estado. Supongo que tiene algo que ver con Kairo... ¿Quién es? No lo sé. Me imagino que será su novia o algo por el estilo.... (con aires de intentar desprestigiar a Kairo) ¡qué triste!...

Aoshi (cansado ya de la disputa que se traían entre ellos): Saito, ya basta, te comportas como un niño. ¡Trata de controlarte!

Misao: ¡Eso digo yo! No ves que está sufriendo.

Kenshin (acercándose a Kairo mientras hacía un gesto a Yahiko con la mano para indicarle que debía retroceder): Kairo, cálmate y escucha, creo que esta mujer te tiene que decir algo. No podrá hacerlo si sigues llorando de esta manera...

Kairo (secándose las lágrimas con las manos): Tienes razón... Kira....

La mujer estaba en un estado realmente lamentable. Tenía numerosos cortes profundos en el costado lo que hacía completamente imposible el pensar que podría curarse. Aún así, no había perdido el brillo en los ojos, unos ojos que miraban a Kairo con una expresión alegre y despreocupada como ignorando su estado. Su labios comenzaron a moverse e hizo amago de tragar para intentar hablar con claridad.

Kira (con voz cansada): Kairo..., lo siento, no he podido hacer nada...

Kairo (muy asustado): ¿¡Cómo puedes decir eso!?.

Kira (con dificultades para hablar): Siempre tan..... amable, gracias...Kairo. Ellos saben que les sigues de cerca... ten cuidado con.............. Yo...

Kairo (desesperado): ¡¡Kira!!.

Kira (desmayándose): .... te..... amo.... Kairo..............

Kairo (llorando): ¡¡KIRA!!

Kenshin no podía más... Sin decir palabra, se acercó a la mujer, la cogió en brazos con cuidado y comenzó a correr ante la mirada del resto que comenzaron a correr tras él tratando de seguir su paso. Kairo gritaba desconsolado que a dónde se la llevaba, Kaoru y Misao trataban de intentar no perder la calma, Yahiko corría como el que más, siguiendo de cerca de Kenshin, y Aoshi y Saito corrían intentando averiguar qué era lo que le había pasado a Battousai.

Kenshin (pensando): Por lo que he visto, esta mujer significa para ese joven lo mismo que significaba para mi Tomoe. No pienso consentir que él tenga que sufrir lo mismo que sufrí yo, y menos de ese modo. Tengo que llevarla al doctor Takeshi como sea... Creo que el pueblo del doctor no está muy lejos de aquí.... Aguanta, por Kairo, Kira.... Aguanta.

El legendario Battousai corrió sin variar el ritmo durante un largo rato hasta que aliviado se dio cuenta de que había llegado a su destino, al pueblo de Doctor Takeshi. No dudó en dirigirse a su casa y llamar a la puerta ante la mirada de todos los lugareños que asustados comenzaron a apartarse de Kenshin como si tuviese algún tipo de peste. Kenshin los ignoraba pero le entristecía mucho que la gente, después de tantos años, siguiera acordándose de él. El doctor abrió la puerta y rápidamente reconoció al legendario Battousai. Sin preguntar nada con una señal le mandó pasar dentro y cerró la puerta a cal y canto.

Kenshin: Doctor Takeshi, yo....

Takeshi: Señor Himura, no hace falta que me de explicaciones de nada. Traiga a la chica a este cuarto, veré lo que puedo hacer.... Mientras tanto usted siéntese... Ya tendremos tiempo para hablar....

Sin decir nada más, el hombre con un gesto pidió a Battousai que dejara el cuerpo de la joven en una camilla de la habitación contigua y que volviese a la entrada y esperase.

------------------------------------------------------------------------------------------------------------------------------------------------------------------

Kaoru (preocupada): Lo hemos perdido....

Misao (tratando de calmarla): Tranquila, Kaoru, seguro que no está muy lejos. De todos modos, ¡cómo corre el jodío!

Aoshi: Ha debido de dirigirse al pueblo del Doctor Takeshi, estoy segura.

Yahiko: ¿Un doctor?

Saito: Sí, un antiguo doctor que ayudaba a los patriotas durante la restauración Meiji... El Shinsegumi siempre quiso acabar con él, pero nunca logró encontrar al Doctor solo sin la escolta de Battousai...

Kaoru: Entiendo... Seguramente Kenshin haya ido a pedirle que cure a la muchacha.

Misao: Es lo más probable....

Aoshi: Bueno, Misao, ¿qué crees que deberíamos hacer?

Misao (pensando): ¿Desde cuándo Aoshi me pregunta sobre lo que tenemos que hacer....? (En voz alta con gesto sorprendido): supongo que deberíamos ir al pueblo de ese doctor e intentar encontrar a Kenshin.

Aoshi: De acuerdo... y Misao... No te sorprendas por mi pregunta. Al fin y al cabo tú eres la líder de los Oni.

Misao (sintiendo que Aoshi la trataba diferente): Gracias Aoshi.

Saito (encendiendo un cigarro): Creo que sé llegar a ese pueblo... seguidme... (dirigiéndose a Kairo) Tú también, hombre que ha sido comido por las sombras y se ha vuelto mudo.

Kairo no pudo evitar lanzarle una mirada fría como el hielo que, sin duda, retaba a Saito a un duelo.

Kairo (desenvainando su katana): Si lo que quieres es buscarme las cosquillas, me las vas a encontrar....

Kaoru (poniéndose en medio): ¡¡Ya basta!! ¡Dejarlo los dos!, no tiene ningún sentido que os comportéis de este modo y menos ahora. Kairo.

Saito se dio la vuelta y comenzó a caminar. Kairo iba a haberle atacado, pero Kaoru se lo impidió con una mirada de súplica. Obedeció a la joven y siguieron adelante.

--------------------------------------------------------------------------------------------------------------------------------

Kenshin comenzaba a ponerse nervioso. Hacía más de dos horas que el doctor había entrado en aquella habitación que olía a suero y a agua destilada, y aún no había salido ni un momento. No le gustaban nada estas esperas... Además le comía por dentro la duda de si sus amigos le habían podido seguir. Bajó la cabeza y comenzó a mirar al suelo. Un suelo de madera adornado únicamente por una alfombra azul oscuro que le recordaba esos viejos tiempos... Cerró los puños con fuerza y se apoyó en la pared con gesto cansado. Cerró los ojos y comenzó a pedir al cielo por la chica que ahora estaba en manos del doctor.

Pasaron unos minutos más y se oyó un ruido. Kenshin se sobresaltó y dirigió una mirada fugaz a la puerta por la que había entrado el doctor. Después se oyeron unos pasos que se dirigían lentos hacia la puerta. Ésta se abrió. La expresión del doctor era la de un jugador de póquer, ninguna expresión que pudiese dar a Battousai ninguna clase de esperanza o desesperación.

Kenshin observó ahora al doctor con más detenimiento. Era más bajo que él y estaba casi calvo. Los años no habían pasado en balde para él y lucía una tez llena de arrugas. Pero seguía conservando su rigidez en su trabajo y esa cara de bonachón que siempre había tenido.

Kenshin: Señor Takeshi.

Takeshi: Sólo podemos esperar… Kenshin… No puedo hacer nada más por ella de momento.

Kenshin (con un brillo de esperanza en los ojos): Hay alguna posibilidad de que se recupere.

Takeshi: Todo depende de ella... De sus ganas de vivir... Las heridas no son muy complicadas, pero ha perdido mucha sangre... no sé hasta que punto pueden las mujeres aguantar este tipo de situaciones...

Kenshin: Si son mujeres como las que yo he conocido, créame que pueden aguantar esto y mucho más...

Takeshi: Ahora cuéntame, Himura, ¿qué te trae de nuevo por aquí?

El samurai pelirrojo le hizo un resumen a su viejo doctor y le explicó todo lo que había ocurrido desde que dejó la vida de asesino. El doctor escuchó con atención y no pudo evitar alabar a Kenshin por su comportamiento ante todas las situaciones que había vivido.

Llamaron a la puerta y Kenshin se alegró muchísimo de que sus amigos fuesen los que estaban detrás de esa vieja puerta de madera. Los invitó a pasar dentro y enseguida Kairo tomó parte en la conversación con el doctor.

Kairo: ¿Dónde está Kira? ¿Está viva? Dígame que no ha muerto, por favor...

Takeshi: Tranquilo jovencito, la joven no ha muerto, pero aún no está fuera de peligro....

Kairo (aliviado por una parte): ¿Puedo verla?

Takeshi: ¿Qué relación tiene usted con la joven?.

Kairo: Es mi novia, señor.

Kenshin dio un respingo y no pudo evitar esbozar una sonrisa. Ya no tendría que ponerse celoso...

Takeshi: En ese caso, no dudes, entra por esa puerta... Pero he de avisarte que no es que esté muy bien...

Kairo: Sólo quiero verla, me conformo con eso, verla viva... me siento tan impotente...

Kaoru (con un gesto cálido): No lo dudes más, y entra a verla.

Kairo: Gracias, señorita Kaoru.

El joven desapareció detrás de la puerta mientras el resto se acomodaban en una especie de Sala de Espera. Takeshi no pudo evitar mostrar una mirada de reparo al ver a Saito....

Takeshi: Por lo que veo, usted es un antiguo líder de los Shinsengumi reformado en policía, ¿me equivoco?.

Saito: Así es... pero no se preocupe, ya no quiero matarle... (dijo con un aire sarcástico)

Aoshi: Hay que ver lo que cambian las cosas....

Takeshi: Así es....

-----------------------------------------------------------------------------------------------------------------------------------

Una habitación oscura, iluminada por únicamente una ventana que daba justo en frente de una camilla que en estos momentos soportaba el peso de la joven Kira. Kairo sintió que un escalofrío le recorría todo el cuerpo cuando vio en ese estado a la joven que amaba. Tantas cosas habían pasado entre ellos que le parecía injusto que aún tuviesen que seguir sufriendo y más de este modo. El muchacho cerró la puerta tras él y se acercó hacia la joven que yacía arropada por unas mantas que dejaban sólo una mano fuera de ellas. Una mano que Kairo no dudó en coger, pero no obtuvo respuesta alguna de la joven.

Kairo (pensando en voz alta): No te rindas.... Kira...

Pasaba el tiempo y ninguno de los dos muchachos se movió. Parecían estar los dos en el mismo estado a pesar de que sólo era Kira la que se debatía por su vida. El joven comenzaba a sentirse impotente ante la situación y eso era algo que no soportaba. Sentía la necesidad de ayudarla pero no sabía cómo hacerlo. Una lágrima solitaria resbaló por su mejilla y calló en la mano de la joven que seguía sin responder.

Siguió pasando el tiempo y el muchacho comenzó a ponerse nervioso. Creyendo que no podría seguir aguantando por más tiempo ese silencio y la visión que tenía delante, soltó la mano de la joven y comenzó a dirigirse a la puerta.

------------------------------

- Me duelen todo... me siento rara... ¿dónde estoy?. ¿Una habitación?. ¿Qué hago yo aquí?... Oigo unos pasos... ¿Quién es?

-----------------------------

Kairo iba a poner la mano en el pomo de la puerta hasta que...

Kira (sin apenas voz): Kairo....

Kairo se dio la vuelta sobresaltado y lo que vio fue el motivo de que corriese de nuevo a la camilla. Kira estaba despierta tratando de girar el cuello para mirar hacia la puerta. El muchacho se acercó con rapidez a la joven y agachándose un poco la besó en los labios a modo de saludo.

Kairo (con una alegría desmedida): Bienvenida al mundo de nuevo....

Kira: Mi vida... ¿dónde estoy?.

Kairo: En una clínica.

Kira: ¿En una clínica? ¿por qué.....? (tratando de ordenar las cosas) Ah, ya recuerdo.... .... Un momento.... (Su expresión cambio radicalmente hacia una que expresaba terror).

Kairo: ¿Qué ocurre?

Kira: Kairo, os persiguen.

Kairo: ¿Qué?

 

CONTINUARÁ.


Notas de la Autora.

Otro capítulo, jijijijiji, esta semana me ha dado la vena escritora ^^. En estos capítulos he apartado un poco la tensión que había entre Kenshin y Kaoru para no agobiaros demasiado... Espero que los nuevos personajes os gusten ^^.

Advierto que no he revisado para nada este capítulo por miedo a poder cambiar algo y hacerme más lío a la hora de presentar a los nuevos personajes. Así que si veis algún error es normal.... no obstante no dudéis en decirme algo si veis un error demasiado gordo en alguna parte.

Hasta el próximo capítulo ^^

  

1
Hosted by www.Geocities.ws

1