Capítulo 1

Un nuevo amigo

Kaoru (asombrada y asustada): ¿Co... cómo sabes todo eso?

 

Kairo: ¿Qué como lo sé? Muy sencillo. Después del ataque que sufrió Japón por culpa de Shishio, Hiko estaba preocupado por la solidez del gobierno actual. Hablamos en numerosas ocasiones de lo débil que parecía la estructura que regía la nueva era Meiji... Después de todo, el emperador Mutsu Hito no es más que un niño aún y no sabe muy bien como tiene que llevar la situación de este país... así que, una mañana, decidí que mi deber como samurai que lucha al estilo Hitten-Mitsorugi, era intentar ayudar a que este gobierno no se viniese abajo y me informé de todo lo que podría afectar de mala manera a este país. Y me encontré con un clan terrorista cuyo jefe se hace llamar "El Guerrero del Sol". Indagué en todos los antecedentes de este clan e investigué por mi cuenta... Sé que buscan unos planos que el señor Kamiya hizo durante el periodo de transición para intentar llevar a cabo un sabotaje a distintas organizaciones del gobierno y hacer que así la estructura de Japón se tambalee como si estuviese andando a la cuerda floja.

 

Todos se quedaron asombrados ante tal explicación. Kenshin, en actitud seria, dirigió una mirada fugaz a Kaoru quien parecía escuchar las palabras del recién llegado medio ausente. Pudo notar que la jovencita tenía una lágrima recorriéndole la mejilla, pero prefirió no decir nada. "Dios, deseo tanto ayudarla, pero no soy quién para hacerlo, pues yo le quité la felicidad cuando tan sólo era una niña..."

 

Aoshi (Entrando en la conversación): Bien, Kairo, por lo que nos estás contando deduzco que estás de nuestro lado, ¿no es así?.

 

Kairo (Asombrado de la reacción de Aoshi): Así es señor Shinomori.

 

Saito (Encendiendo un cigarro): Bien, entonces será mejor que te unas a nosotros... no nos vendrá mal otra persona más por eso de hacer bulto... Además, pareces inteligente.

 

Kairo (lanzando una mirada desafiante a Saito): Soy más inteligente de lo que se imagina, y más útil de lo que cree, señor Saito. Haga el favor de no perderme el respeto. Además, yo no he dicho nunca que pensara unirme al grupo.

 

Aoshi (intentando calmar las cosas): Yo creo que sería buena idea que trabajáramos juntos...

 

Kairo: Yo no lo veo así. Vosotros ni siquiera sabéis lo que buscáis... Yo sé lo que tengo que hacer y por qué lo hago. Vosotros sólo hacéis esto para proteger a la señorita Kaoru, ¿o me equivoco, Himura?. Yo voy más por  el gobierno.

 

Saito (con aires de superioridad): Para el carro. Si yo estoy aquí es por el gobierno, no te creas que los asuntos personales de Himura me importan algo. Es más, no me importan en absoluto. Estoy trabajando con ellos porque creo que así es más fácil que llegue al fondo del asunto.

 

Kairo: Eso ya lo sabía, señor Saito. Sé qué usted nunca ha sido muy afín a las compañías... y menos si se trata de hacer compañía a un viejo enemigo al que no pudo vencer nunca en el pasado por la inferioridad de su técnica...

 

Esas palabras iban justo al cuello de Saito. Kenshin no evitó dar un respingo desde donde se encontraba al oír eso... Sabía que a Saito eso era como clavarle un puñal en el corazón y dejarlo dentro...

 

Saito (Visiblemente afectado y malhumorado): Mira, haz lo que quieras, pero no te consiento que me hables de ese modo.

 

Kairo: Yo no soy el que empieza a desprestigiar a la gente sin conocerla...

 

Aoshi (el pacificador XDD): Como puedo ver, eres todo un rey utilizando las palabras... espero que con la katana seas igual de hábil.

 

Kairo: Así es. Aunque no soy tan bueno como el señor Himura.

 

Kenshin: Por favor, llámame Kenshin.

 

Kairo: Está bien,... Kenshin..... (Volvió la cabeza hacia Kaoru quién estaba mirando al suelo, ausente). Señorita Kaoru, ¿se encuentra bien?.

 

Kaoru (fingiendo): ¿Eh?... ¡¡Ah!!, ¡¡SÍ!!, no te preocupes... Por favor, únete a nosotros... Aunque no vayamos por los mismos motivos en esta lucha, sí estamos del mismo lado, y ambos tenemos información que nos puede ser útil a todos. ¿No crees que sería mejor así?.

 

Kairo: Eso me ha convencido... (En voz baja) lo que no me ha convencido ha sido su respuesta sobre su estado anímico, señorita Kaoru.

 

Kaoru lanzó una mirada confusa a Kairo... "¿Cómo puedes saber sin conocerme cómo me siento?". Kenshin por su parte, tampoco se creía la contestación que su jovencita preferida había dado al joven, y le molestaba un poco la actitud que tenía éste hacia ella... "¿Será que me estoy poniendo celoso? ¿Battousai, ¡¡Celoso!!?" dijo para sí mismo mostrando una sonrisa que sólo él sabía ver.

 

Como llevado por sus impulsos, el samurai del cabello rojo puso una de sus manos encima de las de Kaoru que juntas se apoyaban sobre el suelo. Ésta al sentir el tacto del samurai no pudo evitar ruborizarse, cosa que hizo que todos empezaran a sentirse incómodos.

 

Aoshi: Bueno... creo que es hora de que me vaya a ver si duermo algo más... sino mañana va a ser un día horrible.

 

Saito: Creo que tienes razón, Shinomori, yo haré lo mismo.

 

Kairo: Yo también... (lanzó una mirada de confianza a Kenshin que contrariado le contestó con una sonrisa) Buenas noches.

 

Todos se levantaron y se fueron dejando a Kaoru y a Kenshin solos y con una gota sobre sus cabezas... ^^UU. Realmente su comportamiento estaba resultando patético ^^.

 

Kaoru estaba nerviosa, tan nerviosa como puede estar una joven al estar tan cerca del hombre que ama y en su situación. Su estómago le daba mil vueltas y una sonrisa nerviosa no se borraba de sus labios...

 

Kenshin (pensando): Me gusta verte sonreír... lo que no me gusta es que estés tan nerviosa a mi lado y que no seas sincera a la hora de expresar tus sentimientos, Kaoru...

 

Kaoru: Dime Kenshin...

 

Kenshin: ¿Si?.

 

Kaoru: … …. ………………….. 

 

Kenshin (preocupado): ¿Te ocurre algo Kaoru?

 

Kaoru (tratando de evitar que le temblase la voz por los nervios): ¡No nada!, que tengo sueño... este... ¿puedo dormir a tu lado? ¿Me dejas? Me sentiré más segura de ese modo.

 

El color de la cara de Kenshin cambió radicalmente. Éste bajó la cabeza y con una mano apartó la katana de su hombro y asintió a Kaoru. Ésta a su vez se preguntaba a sí misma cómo había sido capaz de atreverse a decirle eso a Kenshin... estaba incluso orgullosa de que la cosa le hubiese salido tan sumamente bien... ^^

 

Los dos jóvenes se colocaron para estar cómodos. Kenshin se retiró hacia un lado dejando que Kaoru apoyase su cabeza en el pecho semi-descubierto del samurai. Ambos no podían evitar esbozar una sonrisa pues en el fondo de sus corazones eso era lo que habían deseado hacer desde hacía muchísimo tiempo.... Pasado un tiempo, la jovencita se durmió mientras el samurai le acariciaba suavemente el rostro.

 

------------------------------------------------------------------------------------------------------------------------

 

A la mañana siguiente, Yahiko y Misao se despertaron antes que nadie y se dieron cuenta de que había un extraño entre ellos... Así que Misao no tardó en despertar a este con un potente grito....

 

Misao: ¿QUIÉN ERES TÚ Y QUÉ HACES AQUÍ?

 

Kairo asustado se incorporó de repente mientras que todo el resto del mundo se despertaba asustado preguntándose qué estaría ocurriendo.

 

Kairo: Usted debe de ser la señorita Misao Makimachi ¿no es así?

 

Misao (Sorprendida): ¿Cómo sabes eso?.

 

Kairo: Digamos que anoche te perdiste toda la explicación ^^UU.

 

Aoshi (quien rápidamente fue al encuentro de Misao): Misao, luego te informaré como miembro de los Oni lo que ha pasado. Pero ahora deja de avasallar al pobre Kairo y deja que desayune en paz.

 

Misao: De acuerdo, Aoshi.

 

Yahiko (con cara de mosqueo): Vale, a Misao se lo explica alguien pero. ¿Qué pasa conmigo?

 

Aoshi: No te preocupes pequeño, tú también podrás formar parte de la reunión explicativa.

 

Yahiko (sintiéndose importante): Vaya, gracias...

 

Saito: No es por molestar, pero creo que deberíamos darnos prisa y ponernos en marcha. Debemos avanzar hoy por lo menos hasta la mitad del camino, no podemos perder tiempo.

 

Misao (sorprendida): ¡Tienes razón Saito!

 

Saito (interrogante): Vaya,  ¿a qué viene esa cara?

 

Misao: Sencillamente a que creo que es la primera vez que te doy la razón en todo lo que llevamos de viaje.

 

Kairo (amenazante): Por lo que veo no es que seas un relaciones públicas, Saito.

 

Saito (molesto con Kairo): Por lo que veo yo no creo que tú y yo podamos llevarnos bien, eres peor que los niños. (Dijo dándose la vuelta y recogiendo los restos de la hoguera).

 

Misao y Yahiko: ¿¡¡QUE NIÑOS!!?

 

Kairo: Puede ser.. Quizá esté buscando el que cuando termine esto, tengamos un duelo tú y yo para arreglar nuestras diferencias.

 

Saito: No te recomiendo que busques eso, puesto que de luchar contra mi, seguro perderás.

 

-------------------------------------------------------------------------------------------------------------------------------------------------

 

Kenshin y Kaoru fueron los últimos en levantarse. No querían por nada del mundo despertar el uno al otro. Se sentían tan bien que les costó un triunfo poder ponerse en pie de nuevo y dieron gracias a que nadie preguntase el por qué de su tardanza, pues no querían dar explicaciones por miedo a equivocar las palabras...

 

Inmediatamente nuestros amigos y el recién llegado se pusieron en camino dirección a Yokohama. Tanto Misao como Yahiko fueron informados sobre "el nuevo" que mientras tanto trataba de intercambiar información con Kaoru ante la mirada de un muy celoso Kenshin que no soportaba que el chico se acercase tanto a SU Kaoru. Esos celos le estaban comiendo por dentro y empezó a pensar lo que es lógico en la mente de Kenshin, que tal vez Kaoru mereciese un chico como Kairo, pero aún no lo conocía lo suficiente como para afirmar eso, cosa que daba ventaja a la joven pues así podría mostrar mejor sus sentimientos hacia el pelirrojo.

 

Saito no dijo ni una sola palabra en toda la mañana a pesar de que Yahiko había estado intentando entablar conversación con él desde hacía mucho tiempo. No le caía bien Kairo. Era una de las pocas personas que le había faltado al respeto en toda su vida y encima con esos aires de superioridad... La mente del Shinsengumi no dejaba de pensar en qué clase de fuerza tendría ese samurai para ir con tanta seguridad a avasallarle.

 

Kairo: Muchas gracias por la información, señorita Kaoru. Por lo que me dice tenemos que ir a la casa donde murieron sus padres para ver si encontramos algo ¿no?

 

Kaoru: Así es... (bajó la cabeza presa de una tristeza repentina)

 

Kenshin (preocupado): Kaoru...

 

Kaoru (viendo la expresión de Kenshin): No te preocupes. ^^ Estoy bien (dijo con una sonrisa fingida).

 

A Kenshin le entristecía mucho el hecho de que Kaoru no le contase lo que le ocurría. No sabía si pensar que su comportamiento era porque Kairo también caminaba con ellos. De repente, el sueño que había tenido sobre la muerte de los padres de Kaoru, volvió a su mente y se paró en seco ante la mirada preocupada del resto de viajeros que se dieron cuenta de que Battousai estaba llorando.

 

Con un movimiento de la mano Aoshi ordenó a todos excepto a Kaoru el seguir a delante. Yahiko confuso de ver a su ídolo llorar, obedeció gracias a un capón que le propició Misao. Una vez todos estaban lo suficientemente lejos, la joven Kamiya se acercó a Kenshin y lo abrazó. El samurai correspondió al abrazo y una vez pasado un tiempo se separó.

 

Kaoru: Kenshin, se que todo esto te ha afectado tanto como a mi. Sólo quiero que sepas que no quiero que te mortifiques más por esta historia. Lo hecho, hecho está. No puedes hacer nada para volver atrás.

 

Kenshin: Gracias, Kaoru... pero no sé si voy a ser capaz de entrar en la casa de Yokohama.

 

Kaoru: Yo tampoco... pero ambos tendremos que hacerlo.

 

Kenshin: ¿Para vencer al pasado?.

 

Kaoru: Para eso y para enfrentarnos al presente. Y lo haremos juntos.

 

Kenshin (con una mirada de agradecimiento): A veces pienso que no me merezco la vida que tengo ahora.

 

Kaoru: Todos nos merecemos ser felices, y tú no eres una excepción.

 

Los dos jóvenes se miraron a los ojos, ambos con ganas de que ocurriese lo que tenía que ocurrir, pero a Kenshin le frenaba el hecho de ser el asesino de los padres de Kaoru, y a ésta le paraba el hecho de pensar que podría ser rechazada.

 

La situación era tan tensa que ninguno se atrevía a decir nada. Al final fue un grito de Kairo lo que les llevó de nuevo al mundo de la realidad. Los dos enamorados corrieron  hacia el lugar del que procedía el grito pensando en lo peor. Al llegar a una explanada vieron el motivo del grito de Kairo, un ser humano yacía en el suelo lleno de sangre y al borde de la muerte y al lado de este Kairo en el suelo llorando desconsolado.

 

 

CONTINUARÁ

 

 

Notas de la Autora.

 

Bueno, para que no os quejéis, dos capítulos casi seguidos de la historia. Espero que os haya gustado y espero que no me matéis por dejar siempre la historia en estos puntos tan malos... ^^ Me gusta tener a la gente en vilo. Mañana trataré de comenzar con el capítulo 11 para que no perdáis el hilo de la historia que seguro que ya os ha pasado por culpa de mi tardanza en anteriores ocasiones... SORRY ^^.

 

Me despido

 

Hasta la próxima.

  

1
Hosted by www.Geocities.ws

1