Capítulo 1

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La primera batalla

            EXT. PLAZA DEL PUEBLO. ÉPOCA DEL SOL (último día de luz)

 

            La alineación de “Los Veinte”, grupo que consta de 10 arqueros, 5 guerreros espadachines, y 5 magos (entre los cuales están Kame y Cristal, evidentemente) es en forma de triángulo. Delante del todo va el capitán Jin, hermano de Heko.

 

            JIN: Vamos!!! En marcha!! Vamos hacia Legah!!! Atravesaremos el río Dwain y llegaremos al amanecer de la época de la luz que comenzará mañana. Corramos ahora hacia nuestros destinos, guerreros de Shin. Por el Rey!!! Por la Reina!!!

 

            Un fuego invisible envolvía las almas de “Los Veinte”, que avanzaban sin miedo (incluso Cristal parecía una alta dama) hacia sus objetivos. Si había ángeles o no, nadie sabría decirlo excepto los propios moradores de Airi. Entrada la tarde apareció en el horizonte la llama apagada que iluminaba con ceguedad los montes verdes del reino de Kayi. Una sombra que duraría cinco días tardaría aun unas horas en llegar a la región de los reyes.

 

            JIN: A este paso, entraremos en la oscuridad antes de que ésta llegue a los bosques de piedra. No cesemos en nuestro acercamiento durante la noche y mañana podremos cumplir nuestra misión sin los riesgos que trae la noche. La oscuridad no es un enemigo. La noche si lo es. Sigamos!

            KAME (a Cristal): En esta misión no debería haber combates, pero procura estar alerta. Ya conoces las órdenes que puede dar Jin. Espero que las tengas bien aprendidas.

            CRISTAL: Tranquilo. Se lo que hacer en caso de que haya un enfrentamiento...

            KAME: También quiero pedirte que por un rato olvides a Neko. Se que suena mal, pero un recuerdo de otro mundo no traerá nada bueno a éste, a pesar de que sea agradable.

            CRISTAL: No lo creo así. Pienso que Neko me ayudará aunque sea solo desde mis pensamientos.

            KAME: Haz lo que creas conveniente... solo quiero aconsejarte desde mi experiencia.

            CRISTAL: Lo se, Kame. ^^ y gracias de corazón.

            KAME: ^^

 

            Así “Los Veinte” fueron entrando poco a poco en la sombra que indicaba el comienzo de la Época de la Oscuridad. Las horas las contarían con el corazón los guerreros, cuyas mentes estaban acostumbradas a descifrar el tiempo sin la ayuda de la luz. El río, la única dificultad que imponía el terreno, fue superado con bastante mas facilidad de la prevista. El agua había disminuido en caudal y los cerca de 30 metros de ancho de la corriente, fueron salvados sin problemas. Cristal se ayudó eso sí, de la mano de su hermano y amigo, para poder pasar. El agua siseante mojó las ropas de guerra de la compañía, pero esto les refrescó, pues aunque la sombra auguraba frío y tinieblas, no era más que un pensamiento falso. El calor reinaba entre los pasos de los batalladores, y momentos de agobio por la temperatura hacía discernir pensamientos de la realidad. En un par de ocasiones Jin tuvo que reagrupar correctamente a los Veinte, pues se iban descolocando gradualmente según avanzaba la tarde.

 

            Llegado el momento de máxima oscuridad, y entrante la noche, Los Veinte comenzaron a ser más precavidos, pues en la parte sur de Legah los puestos de guardia eran muy comunes allá por la era del Ni-Ken, donde se sucedió la segunda gran batalla de Kayi. Pero en esta época parecían haber desaparecido todas las torres de piedra gobernadas por las manos de los ángeles. Solo encontraron las ruinas de uno de estos puestos en lo alto de una colina, a la entrada de Legah. Cristal advirtió un símbolo en una piedra tallada de la pequeña torre.

 

            CRISTAL: Kame... ese símbolo lo he visto antes en los libros. No es un símbolo de marca humana?

            KAME: Sí. Lo es. Durante la primera guerra de Kayi los ángeles y los humanos estaban aliados contra las fuerzas de Airi. Tras la batalla los ángeles y los humanos quedamos enfrentados, pero los símbolos humanos les daban cierta protección a larga distancia. La gente no muy avispada veía el símbolo desde lejos y creían estar en tierra amiga... entonces los ángeles atacaban por la espalda... era un acto de cobardía. Antaño los ángeles eran guerreros bondadosos y respetuosos con todo. Señores de las montañas y colinas. Ahora solo son siervos de la noche y la oscuridad. Acostumbrados a devorar sus propias mentes con el ansia del poder, heredado y crecido desde los corazones humanos hasta sus antes puras almas. Es una verdadera lástima que tal prodigio de los dioses ahora solo sea una abominación antinatural.

            CRISTAL: Pero, por qué los ángeles y los humanos son enemigos ahora? Qué pasó?

            KAME: Por el ansia de conseguir el cristal Yi principal. Lo llaman el “Energizante Cristal Yi”. Daba poder a cualquier cosa bendecida con su energía. Ni siquiera era necesario extraer trozos del cristal. Bastaba con bañar en su energía un cristal puro para convertirlo en un pequeño semejante. Es con lo que hacen actualmente los bastones Yi. El monte Rego-Kai, cuna del poderoso cristal principal, se encontraba custodiado por los humanos. Intentamos obtener su poder pero los ángeles también querían su dominio. Antes de que pudiéramos discutir la posesión estalló una pequeña batalla... y por esa pequeñez llegó la guerra. Fue algo absurdo, pero se convirtió en una gran parte de los libros. Se perdieron vidas por el poder. Eso no debería ser así.

            CRISTAL: Sabes? En la Tierra, el poco tiempo que he estado, he aprendido que también hubieron grandes guerras desencadenadas por conflictos  políticos. Pero no aprendí gran cosa. El sistema de la Tierra es muy complicado. Es mejor limitarse a vivir...

            KAME: Nunca hay que limitarse solo a vivir, Cristal. Nunca...

 

            Tras un breve silencio, Cristal prosiguió...

 

            CRISTAL: Antes habéis mencionado el manto Rikaku. Qué es?

            KAME: El manto Rikaku... es el manto negro otorgado por la propia maldad. Si una alta fortaleza es maldecida por ese manto, los seguidores de esa casa serán siervos eternos del mal... prisioneros de la noche, atados por las sogas de la muerte. Inclinados ante el mal por la fuerza de su odio. Todos los afectados llevarán un manto negro, que les otorgará poder a cambio de sus vidas. Me he sorprendido mucho porque eso quiere decir que los ángeles no tienen ya interés por nada excepto el poder...

            CRISTAL: Siguen queriendo el cristal Yi?

            KAME: Eso es lo que creemos. Pero ahora no se conforman con eso. Quieren ser la única raza del planeta, y extenderse a otros sistemas. Es una idea descabellada, pero los ángeles aliados con el mal puro pueden ser capaces de eso y de mucho más. Se consumirán en su propia angustia por conseguir más poder y solo habrán conseguido acabar con todo sin ningún motivo salvo librarse de sus pensamientos, todos oscuros. Ahora debemos combatirlos y eliminarlos antes de que crezcan en número y fuerza.

 

            El capitán Jin se da cuenta de la conversación.

 

            JIN: Cristal, hija mía... no podemos hacer que entiendas esta guerra de forma lógica porque ni siquiera ellos saben por qué ocurre esto. Ellos luchan únicamente porque sus mentes corruptas se lo ordenan. La guerra será salvaje y absurda. No se como los dioses han dejado que ocurra esto. Mi fe no puede permanecer despierta si la oscuridad de la realidad me ciega los pensamientos.

            KAME: Nunca dudes de la fe. Esto no es una religión vulgar. Sabemos que existen nuestros dioses.

            JIN: Puede... pero si un dios no puede darme salvo mi vida, por mí puede llevársela consigo de nuevo.

            CRISTAL: Deberías pensar más en vivir. Hay cosas en la vida por las que merece la pena luchar.

            JIN: Eres una jovencita muy agradable, pero estoy hablando de cosas más serias que esas tonterías del amor a las que seguro te refieres.

            CRISTAL: Me refiero al amor y a la amistad. A la familia y a la vida de todos aquellos a los que queremos. Si no quieres vivir, por mí puedes lanzarte desesperadamente a la muerte. No se por qué estás llevándonos entonces hacia un lugar al que no deseas ir.

            KAME: Cristal! No digas tonterías. Él está defendiendo tu vida por encima de la suya. Piensa un poco sus palabras antes de asumir que son en tu contra. Que él no tenga respeto por su vida no indica que no quiera que los demás vivan. Seguirá viviendo por nosotros, y eso le hace un gran hombre. Respeta sus dudas de fe y limítate a comprenderlo o ignorarlo. Nunca pongas en duda la bondad de alguien que lucha contra la sombra, por muchos que fueran sus errores del pasado o incluso del presente.

            CRISTAL: ... lo siento....

            JIN: No importa, pero si tu imprudencia con las armas es tal como la de tu lengua, mejor que te retires del campo de batalla. No deseo movimientos estúpidos por parte de nadie. (subiendo la voz) Me habéis oído todos?

            TODOS (gritando): Si, señor!

 

            En ese momento los gritos resuenan por las ramas de la colina decimoctava que atravesaban sus escudos. El despertar de una sombra dentro de la oscuridad hizo que el calor agobiante que ni la noche podía impedir, se convirtiera en un escalofrío que turbó los semblantes de los caballeros provenientes de Kayi. Cristal no podía contener el nerviosismo, y agarraba la vara Yi con todas sus fuerzas, esperando para activar mentalmente el cristal para que su energía se desplegara por toda la zona.

           

            JIN: Cristal... ven aquí... (a la vez hace una señal para que todos se agachen)

 

            Cristal viene agachada y deprisa hacia Jin. Se para junto a él.

 

            JIN: Necesito una protección Lo-boruji para todos. Puedes hacerlo?

            CRISTAL: Eso es fácil...

            JIN: A mi orden...

 

             Los árboles crujían ante la edad y la oscuridad siempre creciente. La iluminación no provenía sino del canto de una aun baja luna. El movimiento incesante de las ropas aliadas ante el frío viento, hacía que el silencio no fuera tal... pero aun así alcanzaron a oír el estremecedor sonido de unas alas batiéndose a lo lejos. El sonido se acercaba más y más...

 

            JIN: Ahora, Cristal!!!

            CRISTAL: (nerviosa pero segura) Si!!!!

 

            Levantando la vara al cielo, cerró los ojos y un brillo de una belleza que los libros no podrán reflejar en sus palabras, apareció cegador ante la mirada estupefacta de cuantos había allí. Kame y los otros magos no podían sino asombrarse del poder de la chica, mucho mayor del que todos conocían. Parecía una diosa blandiendo su luz contra el resto de la existencia. Un ángel apareció en el fondo pero del bastón Yi de Cristal brotó una llamarada uniforme y blanca que envolvió en una semi-luna radiante al grupo. En ese momento el aire se volvió seco y una sensación muy agradable recorrió los cuerpos de los Veinte. El ángel miró la luz sin parpadear y se tiró en picado hacia ellos. El bello rostro del ángel se convirtió en el peor de los deseos del mal. Sus ojos alcanzaron en su totalidad un tono grisáceo, reflejo de la luz y la oscuridad imperante en la colina. El campo energético de Cristal hizo que el ángel no pudiera acercarse ni a 10 metros de ellos, oponiendo una fuerza tremenda contra el cuerpo del alado enemigo. Tras otro par de intentos el ángel sacó una espada de grandes dimensiones, oscura y brillante a la vez. Su filo imploraba las vidas de los guerreros.

 

            JIN: Detente, Cristal... no podrás hacer nada contra esa espada de este modo. Si la lanza podrá atravesar el escudo...

 

            Cristal baja el bastón y el resplandor desaparece creando un silencio que solo conseguía atravesar el latido del corazón de Cristal, temblorosa de la cabeza a los pies. Kame se puso en pose de guerra y su capa parecía mecerse por voluntad propia contra el viento proveniente del norte, donde la sombra soplaba levemente quizá para sosegar la furia de los guerreros.

 

            JIN: Identifícate, demonio!!!

            YUTARO: Mi nombre es Yutazo, guardián de la entrada norte de Legah. Vengo para impedir el paso del enemigo... que sois vosotros...

            JIN: Demonio, si no te apartas de nuestro camino te destruiremos. Apártate y deja que atravesemos la región. La guerra aun está por llegar. No adelantes batallas.

            YUTARO: Debes estar bromeando. No hay nada ni nadie que señale el comienzo o el fin de la guerra. Cada batalla es una guerra cuyo final solo depende del momento. Ahora veréis quien gana esta guerra.

 

            Yutaro eleva el arma hasta ponerlo en posición vertical por encima de su cabeza. Sus alas que no dejan de batir el aire de la colina cesan en su movimiento y el ángel cae desde lo alto. Nada más tocar el suelo se echa hacia delante de un impulso alcanzando una velocidad impresionante. De una estocada que baja desde su cabello hasta el suelo consigue desarmar a Jin, cuya espada queda lejos de su alcance. Los diez arqueros disparan a la criatura sus flechas bendecidas por su propia fe en la victoria. Las flechas son rechazadas por la piel del ángel. Un arquero consigue acertarle en un costado, y la flecha se clava levemente, pero sin conseguir nada. El ángel se quita la flecha y la devuelve al arquero lanzándola con la propia mano. La flecha impacta en el hombro del guerrero y cae al suelo aullando de dolor, sumido en la lamentación de una batalla dada por perdida.

 

            Un hombre amigo del arquero se acerca a su compañero para retirarle la flecha. Mientras tanto, Yutaro mira a Kame fijamente mientras levanta la espada lentamente. La sitúa frente a su pecho, en posición oblicua. La luna lloraba sobre el filo con un haz de luz que acabaría siendo pasto de la muerte. Kame preparó su espada para un ataque. El cristal brillaba lentamente, haciendo que la espada adquiriera el poder de los dioses. Kame atacó antes de que el ángel se abalanzara sobre él. La espada coincidió con la de su enemigo. En el momento que parecía que el ángel iba a librarse, Kame baja la espada, la gira con lo que la espada del demonio queda deslizando sobre la del guerrero. Kame retira la espada cuando el ángel se queda sin fuerza para hacerla hundirse en el brazo del batallador.

 

            YUTARO: Que demonios haces?

            KAME: Estúpido... (la sonrisa sarcástica de Kame hacía que la esperanza volviera a ser una realidad)

 

            Kame saltó sobre la empuñadura de la espada del ángel, que estaba próxima al suelo. De un segundo salto se subió a la espalda del alto ángel y clavó su espada parejo a un resplandor casi divino en la espalda de la mortal criatura. Retorciéndose de dolor, soltó la enorme espada e intentó golpear a Kame, pero Cristal rápidamente lanzó un rayo luminoso hacia Kame, que quedó protegido por una capa de belleza inaudita. Los puños de la criatura combatieron contra una luz como hace la oscuridad frente al sol. Kame gritó dentro de su esfuerzo por derrotar a la criatura y consiguió hundir casi hasta la empuñadura en la criatura, quien abriendo sus ojos grises ahogó el último grito de su vida. Kame saltó hacia atrás dando una vuelta en el aire mientras Cristal eliminaba la capa de protección y los cristales de las armas de los hermanos volvían a apagarse, hasta la próxima vez que se les pidiera su mágica luz. La criatura tocó con la cabeza el suelo. La espada de la criatura se desquebrajó y rompió en mil pedazos.

 

            CRISTAL: Por qué la espada se ha roto?

            KAME: Una espada oscura no puede vivir sin un alma que gobernar...

            CRISTAL: Los seres oscuros entonces... no son más que siervos de cuantos quieren controlarlos. Incluso un arma...

            KAME: El rey de todos estos seres es el mal... es el único que gobierna a todos... ya sea por medio de armas maldecidas por él, o por simples hechizos desconocidos por todos que destruyan sus mentes.

 

            La criatura comenzó a volverse gris como la piedra, y su alma debió hundirse en el más bajo infierno, pues nunca más se supo de esta criatura. El hombre con la herida en el hombro fue llevado de vuelta por dos compañeros arqueros. La compañía quedó reducida a 17 miembros, menguando las posibilidades de victoria, pero nunca empañando la esperanza nunca dormida en sus corazones. Se reagruparon mientras vieron marchar a los tres arqueros, que caminaban despacio, pues el camino de vuelta era tranquilo y la herida no era mortal. Así los diecisiete guerreros partieron hacia el norte, dejando una sombra más, esta vez gris en el camino que llevaba a Legah, cuna aun activa de los ángeles, guerreros nocturnos y guardianes por siempre de las tierras del mal.

 

 

Fin de este capítulo (no podía dejar de escribir). Perdón por la oscuridad que recorre este episodio. Pero la guerra no puede ser tratada como broma al menos en esta obra, y en la realidad. En unos episodios más volveremos al aspecto “gracioso” de esta serie que en un principio iba a ser puro Shojo, y que ahora parece “El Señor de los Anillos” XDD ^^U pero trankilos, romanticones y romanticonas, que volveré con mis mejores deseos de que esto acabe bien... aunque no os fiéis mucho de mí, que tengo mu mala leche xDDDD

-Shinji KamE (Alejandro Hernández)-

Capítulo dedicado a mi novia Kaoru (Mary) ^^

  

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