COMPRATELO, COMPRASELO (MANEL FUENTES)

 

¿Se han dado cuenta? Aun quedan 4 meses para la Navidad y ya nos están bombardeando con anuncios...Si ya lo dice la Biblia: “El ángel del Señor anunció a María”. Así empezó la Navidad, con un anuncio. Para mí, el milagro no es que apareciera un ángel. El milagro es que no anunciase un perfume o un turrón. Porque en Navidad no se anuncia otra cosa.

 

¿Se han fijado en que desaparecen los anuncios normales? ¿Qué pasa con el Schotch Brite? ¿Qué en Navidad “si se puede estar sin él”? Y las hemorroides, ¿qué? ¿hay que volver a sufrirlas en silencio? Sin embargo, en Navidad aparecen toros anuncios, que yo no sé si será por el alcohol que bebemos en estas fiestas, pero no hay por donde cogerlos: sale un tía en una motor, se baja la cremallera y enseñando las tetas dice:

-Busco a Jacq´s.

Pero ¿qué forma es esa de vender colonia? Es como si vas al kiosco, te bajas la bragueta y dices:

- Deme el periódico.

No me quiero imaginar lo que habría que hacer para que te dieran el suplemento...

 

Aunque por mí, que esta chica siga buscando a Jacq´s muchos años, ¿eh? Por lo menos se ve bien alimentada, no como las otras que anuncian perfumes, todas lánguidas y paliduchas, que no tienen ni fuerza para decir la marca:

- “Tresor, Pagui”, “Poeme, Pagui”, “Anais, Anais, Pagui”.

 

Pero bueno ¿desde cuando son así los franceses? ¿Se imaginan a una de estas tías intentando volcarnos la fruta?

- “Metegos lags naganjas pogel culo, Pagui”.

Y el como es que ahora hasta los perfumes de nombre castellano los anuncian en francés:

- “Cagolina Heguega”.

 

Pero ¿qué pasa aquí? Hay que tener cuidado porque como siga esta moda acabaremos oyendo:

- “Cuate, aquí hay tomate...Pagui”. “Un poco de pasta basta...Pagui”.

Desde luego, tan refinados que nos hemos vuelto para unas cosas y lo bastos que seguimos siendo para otras:

- ¡Catacrás, Picó! ¡Catacrás, Picó!

¿No va siendo hora de que a este hombre le compren de una vez un pelador de almendras automático? ¡Ya está bien, que está a punto de llegar el euro!

 

¿Y el anuncio de El Almendro? “Vuelve, a casa vuelva, por Navidad...” Y aparece un tío en una moto, de incógnito, se baja de la moto y se mete corriendo en casa. ¿No les parece raro que este tío vaya siempre con el cuello subido, escondiéndose? ¡Coño, este tío es Jacq´s! ¿Cómo lo va a encontrar la otra si todas las Navidades se esconde en el pueblo? Y allí se tira el tío todas las fiestas, comiendo turrón.

 

Porque el turrón está muy bueno. Sin embargo, parece que algunos fabricantes no lo quieren vender: “1880, el turrón más caro del mundo” ¡Pues vale! Y no se acaba ahí la cosa. Ahí está el turrón Delaviuda. Yo no quiero levantar ampollas, pero que le pregunten al marido de la viuda que tal le sentó el turrón...

 

Por si fuera poco, hay otros anuncios en los que parece que el turrón crea adicción. ¿Han visto a los pobres niños de Antiu Xixona? Con los ojos desencajados, descalzos por la nieve: “Queremos turrón, turrón, turrón”. Pero aunque les des el turrón, no paran: “Seguimos queriendo turrón, turrón, turrón”. Estos niños están enganchados.

 

Repito, que a mí me encanta el turrón, pero según la publicidad: es caro, destruye y crea adicción... Joer, pues ya puestos, que el anuncio sea: “A tope sin turrones”. Eso sí que sería publicidad y no lo de poner en la cajita: “Calidad suprema”. Aunque lo hayas comprado en un semáforo, pondrá: “Calidad suprema”.

 

Para exagerados los de la sidra el Gaitero: “Sidra el Gaitero, famosa en el mundo entero”. Pues no es verdad. Porque un día estaba yo en la Gran Muralla China y les pregunté a unos chinos y no conocían la sidra, ni mucho menos al gaitero. Vamos, no conocían ni a Hevia.

 

Los que si son famosos son los del anuncio de Freixenet. Todos los famosos pueden ser burbujas: Miss España, Antonio Bandera, Ketama... hasta Montserrat Caballé puede ser burbuja Freixenet... ¿Se imaginan que compran un botella de cava y dentro hay una burbuja del tamaño de Montserrat Caballé? Saldría el tapón a tomar por culo...

 

¿Y lo largo que es el anuncio de Freixenet? Es tan largo que mientras lo ponen te da tiempo de ir a buscar a la de Jacq´s y chivarte de que el otro está en el pueblo. Los del Freixenet tendrían que aprender de los Micromachine, que con diez segundos se arreglan, eso sí, hablan tan deprisa que el niño se queda flipao: “Sube por la rampa, por la rampa baja. Coches diminutos dentro de una caja. Tienen accesorios, cambio de color, pídetelos todos, hazme ese favor... Es Micromachine, Micromachine, Micromachine, hijo de un microondas y de Antonio Machín, y si no son Micromachine, no son los auténticos. En estos anuncios el padre sólo pilla una cosa: “Más de cinco mil”.

 

Ahora, que para anuncio raro, el de las muñecas de Famosa. Estas muñecas “se dirigen al portal para hacer llegar al niño su cariño y su amistad”. Pero ¿qué cariño y qué amistad van a dar unas muñecas? ¿Qué pasa? ¿Qué son hinchables? Ahora entiendo porque Jesús en el pesebre se ríe porque está alegre.

 

En fin, analizando la publicidad navideña me puedo imaginar como fue el anuncio que le hizo el ángel a María. El ángel llegaría en moto y diría:

- Busco a María.

- ¿Maguía? Oui,c´est moi.

- Vas a tener un hijo como la sidra el Gaitero, famoso en el mundo entero.

- ¿Y será buen hijo?

- Calidad suprema.

- ¿Y de donde vendrá si no conozco varón?

- Pues de donde vienen todos, de... Pagui.

1