|
Su plumaje era amarillento y algo
verdoso, de cola roja, el pico largo y unos graciosos ojos redondos y
negros como la noche, Yukito sonrió y bajó la vista hasta el aparador que
mostraba bisutería y complementos para las chicas.
- Touya ¿crees que este anillo le gustaaría a Sakura? – le preguntó Yukito
a Touya, que a su lado, algo ausente de la realidad, esperaba a que Yukito
terminara de mirar la tienda.
- A Sakura le gustan todas las tonteríaas estas – murmuró sin mirarlo,
Yukito sonrió y cogió un gracioso anillo en forma de flor de loto de color
rosa.
Se encontraban en el famoso mercado de los pájaros de Hong Kong pues
Sakura había insistido en mostrárselo a su padre.
- ¿Se lo has comprado? – exclamó Touya al ver que Yukito recibía un
paquete del vendedor de la tienda.
- Sí, espero que le guste – Yukito ampllió su sonrisa.
- No lo entiendo, siempre la llenas de regalos – Touya hizo una mueca con
su boca – es absurdo.
- Quiero darle las gracias por traerme con vosotros… - Yukito alargó la
vista hasta la siguiente tienda y vio algo que le llamó la atención - ¡Oh
Touya! ¡mira! – lo cogió de la mano y lo arrastró para pararse frente a un
reloj de mano. - ¡Que bonito! – tenía forma de flor de cerezo y la cadena
era de color verde, los números estaban en chino y las agujas tenían forma
de hojas - ¡Se lo podría regalar a Tomoyo!
Touya no dijo nada, miraba el suelo y cada vez estaba más sonrojado, desde
que Yukito le había cogido la mano, que no se la había soltado para nada
¿Cómo podía ser que cada vez que estaba cerca de él todo su cuerpo
temblaba y Yukito parecía estar tan normal? Eso lo enrabió y le soltó la
mano con brusquedad.
- Touya – Yukito lo miró extrañado – loo siento, no me había dado cuenta –
Touya no dijo nada y empezó a andar, Yukito miró otra vez el reloj y salió
tras de Touya.
- ¡Shaoran! – Meiling se acercó a él - ¿Por qué no has ido con Sakura?
- Es Navidad… que pasen algunas horas ssolos. – susurró éste.
- Hablando de Navidad ¿Qué vamos hacer nosotros?
- Nada, que Wei prepare una cena y puntto. – Shaoran se levantó de la mesa
y salió de la sala, Meiling lo siguió.
- He pensado que podríamos volvernos a reunir con la familia…
- ¿Y los Kinomoto?
- Sakura se lo pasará muy bien con los nuestros – Meiling se puso frente a
él – ¡Ya verás que divertido! Y volveremos a estar todos juntos.
- ¿Para que? – aulló con brusquedad Shaaoran, Meiling se sorprendió – yo
no los necesito para nada.
- Pero Shaoran, es nuestra familia.
> - ¡No! Tú y Wei sois mi familia, y nadiie más – la pasó dispuesto a no
escuchar nada más.
Meiling lo siguió con la mirada algo triste y desanimada, cada vez veía
más difícil ayudar a su querido primo a que superase su desgracia.
- ¿Otra vez? – dijo una voz detrás de eella, se giró bruscamente para
saber quien era.
- ¡Moose! – se sorprendió Meiling.
- ¿Por qué no lo dejas en paz?
- Shaoran necesita ayuda, que estén porr él, que…
- Desde que Shaoran regresó a Hong Kong que le vas detrás como un perrito
faldero. – la interrumpió acercándose lentamente a ella.
- ¿Cómo? – se indignó Meiling.
- ¿Por qué no lo dejas en paz? ¡Que hagga lo que le de la gana! ¡Que se
hunda en su propio dolor! Pero no sigas perdiendo el tiempo.
- Estás celoso – afirmó muy segura Meilling.
- Pues claro que estoy celoso ¿Te creess que no sé que te gusta? ¡Hasta un
ciego se daría cuenta que estás loca por él! – la miró desafiante – dime
Meiling ¿Qué soy yo para ti? ¿Un mero instrumento de diversión?
- ¡Eso no es cierto! – aulló Meiling – Shaoran es mi primo y como tal le
quiero mucho y me siento en la obligación moral de ayudarlo.
- ¡Oh, que hermoso! Muy sentimental, laa prima modelo.
- Antes no eras así – Moose se sorprenddió – me enamoré de ti porque me
hacías reír, gracias a tu cariño y dulzura, olvidé a Shaoran… - lágrimas
de indignación cayeron por las mejillas de la muchacha – ahora, no te
reconozco y lo que veo, no me gusta en absoluto. – y se marchó corriendo
para evitar oír nada más.
- Meiling… - Moose se había quedado muyy sorprendido.
- Muchas gracias por todo, han sido muyy amables – las pequeñas vacaciones
en Hong Kong había llegado a su fin para la familia Kinomoto.
- Ha sido un placer – sonrió Wei a Fujiitaka – vuelvan cuando lo deseen,
las puertas de esta casan estarán siempre abiertas para ustedes.
- Gracias – sonrió Fujitaka.
- Tal vez llegué una semana después – lle comentó Shaoran a Sakura – pero
ya volveré, tengo algunas cosas que resolver aún, tened cuidado.
- Sí – le sonrió Sakura. – adiós Meilinng, muchas gracias por todo.
- Que tengan un buen viaje – se despidiió Meiling.
- ¿Pero donde está Moose? – preguntó dee golpe Sakura.
- Ha tenido que hacer un par de cosas uurgentemente, me ha dicho que me
despida por él. – se apresuró a contestar Meiling, Sakura pareció conforme
con esa respuesta.
- ¡Hasta pronto! – se despidió Sakura aantes de entrar en el coche que les
llevaría al aeropuerto de regreso a Japón.
Shaoran, Wei y Meiling se quedaron en silencio viendo como el coche se
alejaba de la residencia Li, Wei los dejó solos con la excusa que aún
tenía que hacer la comida.
- ¿Qué ha pasado con Moose? – le pregunntó Shaoran a Meiling.
- Nada – respondió seca.
- ¿Nada? Pues no lo parece.
- Shaoran ¿Desde cuando te importa lo qque me pueda pasar? – le reprochó
Meiling.
- Desde siempre, eres mi prima.
- Tu prima… por supuesto – Meiling le ddio la espalda mirando por donde se
había ido el coche.
- ¿Meiling? – Shaoran se extrañó mucho por esa contestación - ¿Qué está
pasando?
- ¡No! ¿Qué te está pasando a ti? – aullló Meiling – Moose tiene toda la
razón, estoy cansada de ir detrás de ti intentando descubrir que te pasa
¡nos llevas a todos por el camino de la amargura! Si tú quieres seguir
haciéndote daño, adelante, pero deja tranquilos a los demás. – y lo dejó
sólo.
Esas palabras le afectaron más de lo que se podía imaginar, Meiling tenía
toda la razón, se había dejado llevar por el dolor y el resentimiento, y
con él, todos aquellos que intentaban ayudarlo, había llegado el momento
de cambiar, de volver a ser el que fue una vez, pero, se sentía tan
culpable.
En Tomoeda todo había transcurrido con tranquilidad, sin ningún tipo de
problema ni alboroto. Las tres amigas de Sakura había decidido salir
juntas para pasar un buen rato, solían hacerlo muy frecuentemente desde
que Tomoyo y Sakura salían con sus novios, ellos cuatro solos.
- ¿Recibisteis la postal de felicitacióón de Sakura desde Hong Kong? –
preguntó Rika mientras se sentaban en una cafetería.
- Claro, me hizo mucha ilusión que el hhecho de estar en Hong Kong no
fuera ningún impedimento para felicitarnos el año nuevo – sonrió Chiharu.
- Me pregunto porqué Sakura se habrá maarchado a China – dijo de pronto
Naoko.
- De vacaciones – contestó Rika tranquiilamente.
- No sé, me da que pensar…
- Naoko, tú siempre tan mal pensada – ssonrió Rika.
- Yo sé porqué – dijo Chiharu algo más seria de lo normal – me lo contó
Yamazaki, pero me pidió que no dijera nada.
- ¿Qué ha pasado? – preguntó Naoko.
- Si Yamazaki te ha dicho que es un seccreto, mejor que no digas nada – la
advirtió Rika.
- No, no pasa nada, ha vosotras es disttinto – Chiharu bajó la voz –
resulta que Shaoran se ha quedado medio huérfano.
- ¿Cómo? – preguntó Naoko.
- Su familia murió en un accidente de aavión, menos su madre, pero se ve
que está muy mal.
- ¡Pero eso es terrible! – aulló Rika.<
- Ahora entiendo el cambio de actitud dde Shaoran y ese aislamiento –
observó Naoko.
- Y Sakura siempre tan bueno, habrá idoo a HongKong hacer compañía a
Shaoran, como lo quiere – sonrió Rika.
- Sí, eso si que es amor verdadero – suusurró Chiharu – no lo que yo tengo
– gruñó.
Y con ese comentario las tres amigas se relajaron un poco después de la
mala noticia y decidieron cambiar de tema para poder pasar una agradable
tarde.
- ¿Sabías que han salido unos nuevos ammuletos? – comentó de pronto Naoko.
- ¿Amuletos? – preguntó Chiharu.
- Sí – afirmó con la cabeza Naoko – cadda uno es una flor distinta de
cristal y tiene un poder determinado, todas las chicas lo llevan.
- ¡Vaya! – exclamó Chiharu.
- Hay uno que si se lo regalas a un chiico, se enamorará de ti – sonrió
Naoko – es el que más se vende.
- ¿Te has comprado alguno? – le pregunttó Chiharu.
- No – Naoko negó con la cabeza – aún nno, quería ir con vosotras para
informarnos de los distintos poderes que hace cada flor.
- ¿Pues a que estamos esperando? – sonrrió Chiharu encantada con la idea -
¿Vamos Rika?
- Lo siento chicas – dijo Rika algo nerrviosa sin motivo – tengo que irme.
– se levantó y se puso el abrigo sin dejar de mirar fuera de la terraza.
- ¿Ocurre algo Rika? – le preguntó Naokko.
- No ¡ya os llamaré! – les dijo salienddo a toda prisa.
- ¿Qué le pasa? – le preguntó Chiharu.<
- No lo sé, nunca la había visto así. ¿Qué le estaría pasando a Rika? Las
dos amigas decidieron dejar lo de los amuletos por otro día, se había
quedado bastante preocupadas por la repentina pisa de Rika.
- ¡Eriol! – éste se giró despacio sin bborrar la pequeña sonrisa que tanto
le caracterizaba - ¿Sabes algo de Shaoran? ¿Te ha llamado? ¡¿Qué?!
- Buenos días Sakura – sonrió divertidoo.
- Buenos días Eriol – sonrió algo averggonzada – perdona…
- No importa – suspiró – se tanto como tú.
- Entonces… ¿No te ha llamado? – Eriol negó con la cabeza – ya hace más de
una semana que tendría que haber vuelto.
- Bueno – iniciaron su marcha asta las clases – ya te dijo que tenía algo
que resolver, volverá cuando esté listo.
- Sí… pero si al menos llamara… - se laamentó Sakura siguiendo a Eriol de
cerca y entrando por fin al recinto del instituto.
Cogió más velocidad al revisar de nuevo la hora que era, ya llegaba
treinta minutos tarde, al final el avión se había retrasado y eso le hacía
llegar tarde al instituto, cogió con más fuerza la cartera y sin mirar
giró por la siguiente esquina que divisó, la que daba a la entrada del
edificio, con la mala suerte de toparse con alguien que lo hizo caer al
suelo. Éste se frotó la parte lastimada por el impacto y miró la persona
que le había hecho caer.
- ¿Sasaki?
- ¡Shaoran! – se sorprendió Rika tambiéén en el suelo.
- ¿Qué te pasa? Tú nunca llegas tarde.<
- Bueno, tú tampoco… - y no pudo evitarrlo y se puso a llorar.
- ¡Sasaki! – se asustó Shaoran levantánndose del suelo - ¿Qué sucede?
- No es nada… - susurró Rika intensificcando sus llantos.
Shaoran sacó un pañuelo y se lo ofreció, ésta lo cogió, estaba
desconsolada y llegar tarde no parecía ser el causante ¿Le habría pasado
algo en su casa? Éste le recogió las cosas que se le había caído por el
suelo y esperó a que se calmara. Cuando lo hizo la ayudó a levantarse.
- Gracias… - susurró Rika con los ojos llorosos.
- No sé que te sucede Sasaki, pero comoo buena amiga de Sakura puedes
contar conmigo para lo que necesites.
- Muchas gracias… - y eso provocó que vvolviera a llorar.
- ¿Rika? – repitió Tomoyo sorprendida.
- Sí – afirmó Shaoran - ¿No la habéis nnotado un poco extraña últimamente?
- ¿Rika? ¡No! Está igual que siempre – sonrió Sakura – pero ¿Por qué lo
dices? Por cierto ¿Te parece bonito no haberme llamado? – agitó los brazos
– ¡Te podríamos haber ido a buscar al aeropuerto!
- No podía dejar que llegaras tarde… - sonrió levemente éste y eso fue
suficiente para que ha Sakura se le cayera la baba. – tengo que ir a la
biblioteca a devolver un par de libros.
- Bien – dijo Sakura mientras éste se llevantaba de la mesa y salía de la
cafetería.
- ¿Por qué nos habrá preguntado por Rikka? – pensó de pronto Tomoyo en voz
alta.
- Yo también lo encuentro un tanto extrraño – dijo Eriol.
- ¿Qué queréis decir con eso? – pregunttó Sakura que no lograba enterarse
de nada.
Shaoran decidió ir por el este para pasar por el pequeño jardín que tenía
la parte trasera de la biblioteca, aunque fuera invierno, adoraba pasar
entre los árboles y como su sombra le refrescaba las mejillas brevemente,
era en esos pequeños momentos cuando se sentía libre de toda culpa.
- ¡¿Por qué?! – chilló de pronto alguieen detrás de unos arbustos, era una
voz de chica algo desesperada y muy triste.
- ¿Es que no lo entiendes? Lo nuestro nno puede ser…
- ¡No! ¡Eres un cobarde! – esa voz le rresultaba familiar y sin darse
cuenta se vio avanzando hasta donde procedía la voz para descubrir quien
era - ¡Tienes miedo de enfrentarte al mundo! Pensé que me amabas…
- Rika… - ¿Rika y el señor Terada? Eso lo dejó de piedra, que poco se lo
había imaginado ¿esos dos eran amantes? – debes entender que lo nuestro no
tiene sentido…
- ¡¿Por qué?!
- ¡Por el amor de Dios! ¡Todavía vas all instituto! Eres una cría…
- ¿Qué soy que? – susurró Rika.
- Dejaremos pasar el tiempo – empezó ell señor Terada – al menos, hasta
que empieces la Universidad, luego, ya veremos lo que realmente sentimos
el uno por el otro, hasta entonces debemos dejar de vernos.
- Pero…
- Rika, compréndelo, fue muy hermosos ppero me acabo de dar cuenta que
realmente no sé si estoy enamorado de ti…
- Yoshiyuki… yo te quiero…
- No puedes saberlo, demos tiempo al tiiempo, luego ya veremos…
- ¡No sé si podré esperarte! – le reproochó.
- Pues eso sería lo mejor – y la dejó aallí sola, impotente ante todo lo
que se le venía encima.
Shaoran decidió salir de su escondite, era absurdo hacer ver que no sabía
nada, así que se acercó lentamente hasta Rika, ésta lo miró.
- ¿Lo has oído todo? – éste afirmó con la cabeza y le tendió otro pañuelo
pero ésta le mostró el que le había dado por la mañana y se limpió las
lágrimas. – yo lo amo ¡le quiero mucho! – y lloró con más intensidad.
- Estoy convencido que él también, peroo necesita tiempo… - Rika lo miró y
le sonrió, no entendía porque, pero estar cerca de él le daba fuerzas para
seguir adelante, se abrazó a Shaoran y éste le devolvió el abrazo con
cariño y comprensión, esperando de nuevo hasta que se calmara.
Se sentaron en el césped y mientras Rika se acababa de limpiar las últimas
lágrimas, Shaoran observaba las hojas de los árboles como se revolvían las
unas con las otras a causa de la fuerza de la brisa algo helada para su
gusto.
- Cuando terminé la primaria al fin reuuní todo el valor necesario para
declararme, al principio no se lo tomó muy bien, pero a base de paciencia
logré que saliéramos juntos – sonrió como recordando buenos momentos entre
los dos – vivimos un verano precioso y al empezar setiembre nos prometimos
seguir igual, hasta que una noche, en su piso… - se sonrojó – pasó lo
inevitable – Shaoran no dijo nada, se limitó a seguir observando las hojas
de los árboles – supongo que se asustó al ver lo que acaba de hacer y se
arrepintió…
- Entiendo – susurró Shaoran bajando laa cabeza.
- Yo sé que Yoshiyuki me quiere, sólo eestá asustado… - suspiró - ¿pero a
quien pretendo engañar? – no pudo evitar que algunas lágrimas se volvieran
a escapar de sus ojos - ¡si pudiera comprender cuanto lo necesito!
- Hasta que no lo pierdes no te das cueenta de lo mucho que puede
significar esa persona para ti – dijo de pronto Shaoran – Si él te ama de
verdad, no tardará mucho en irte a buscar.
- Tú no lo conoces, es muy cabezón y nuunca echará a torcer su brazo.
- Entonces ¿Por qué no tratas de olvidaarlo? – Rika lo miró sorprendida –
sé que yo sólo soy un chico que no entiende mucho de relaciones
sentimentales, pero si él no viene a buscarte, no pierdas el tiempo, hay
muchas cosas que puedes hacer…
- Shaoran…
- Te lo digo por experiencia – la miró al fin con una pequeña sonrisa – no
dejes escapar todo lo que te ha reservado la vida, luego no podrás volver
atrás y te arrepentirás.
- Pero… tú… no sabes lo que significa… Yoshi… yo… - el dolor y las
lágrimas le impedían hablar.
- ¡Está bien! – Shaoran se levantó del suelo – tal vez no te sirva para
mucho, pero ¡Te invito a un té bien caliente! – Rika lo miró y sonrió
levantándose también.
- Me parece muy bien, pero ¿Qué dirá Saakura, no se enfadará?
- No lo creo…
¿Y quien le iba a decir a Rika que esa pequeña conversación les haría muy
buenos amigos? Realmente había sido muy injusta al creer saber como era
Shaoran, un chico algo tozudo y estúpido, resultó ser cariñoso y
comprensivo, ahora entendía el porque Sakura lo amaba con todo su corazón;
aunque había algo que la asustaba ¿Qué era ese sentimiento que
experimentaba cada vez que estaba cerca de él?
Notas de la autora
¡Ay, ay, ay! Creo que esto se está complicando, haber, recapitulemos,
primero tenemos el mal entendido entre Touya y Yukito, luego, el enfado
entre Meiling y su misterioso novio, más tarde, ese asunto que Shaoran ha
tenido que resolver y ahora, por si fuera poco ¿Rika y Terada? O ¿Rika y
Shaoran? Vaya, Sakura necesitará más que la vara y sus cartas para
resolver todo esto.
¿Y sabéis que es lo mejor de todo? ¡Pues que yo sé que pasará y vosotros
no! ¡Ja, ja! ¿Eso chincha, verdad? Pero hay una solución, ship, os podéis
hacer del Club de fans de Mundo Mágico y hacer determinadas preguntas, que
yo, muy contenta responderé, eso sí, sólo a los miembro del Club de Fans
^_^ ¡Nos vemos en la próxima actualización!
¡Ah! ¿Que no conocéis mi page? Pos ningún problem, me encontraréis en las
afiliadas de Kame y si no: http://es.geocities.com/mundo_magico_forever
¡Ale, a cascarla! |