Cortesia del Diario Sport.
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La victoria del conjunto.
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El fútbol es un deporte de equipo. El trabajo de los hombres que
salen al césped es como un reloj al que le hacen falta todas las
piezas para funcionar. En esta final, una vez más, la maquinaria
se movió a la perfección.
Ronladinho crea, Eto'o marca, Puyol defiende, Iniesta construye,
Deco destruye. Éstas son algunas de las funciones que tienen
las estrellas de un Barça campeón. A Paris, los que estaban
sobre el césped hicieron su trabajo de una manera inmejorable.
Los que no han jugado y los técnicos han trabajado también
antes muy duro para llevar este equipo hasta la final. Han sido 13
partidos hasta poder levantar la copa y sin conocer la derrota. En
este último, el definitivo, el Barça volvió q demostrar que estaba
llamado a ser el campeón.
Como en Stamford Bridge
Uno de los muchos aspectos que hacen grande a este equipo es
la gran adaptación que tiene sobre la marcha a los cambios
tácticos. Eso se volvió en vivir en esta final. Como ya pasó en
Stamford Bridge, con el marcador en contra Rijkaard sacó a un
centrocampista e hizo salir a Larsson. El sueco pasaba en
formar la tripleta de ataque, con Giuly y Eto'o y Ronaldinho
retrasaba su posición. Como en aquel 22 de febrero ante el
Chelsea, eso hizo posible la remontada. Aquel día se ganó
medio título, este miércoles, la otra mitad.
Eto'o y los africanos
Samuel Eto'o se quería sacar una espina. En la Copa de África y
en la clasificación para el Mundial 2006 Costa de Marfil se cruzó
en su camino. En Paris, una de sus ciudades preferidas, el
camerunés se volvía en enfrontar con dos marfileños como
Eboué y Touré. Ni el uno ni el otro, que fueron sus marcadores
durante el partido, pudieron hacer nada para pararlo. 'El hombre
del partido' pudo sonreír el último.
Valdés, el otro héroe
Belletti, Larsson, Eto'o o Ronaldinho fueron algunos de los
héroes de esta final. Pero hubo otro, que con sus intervenciones
dejó a cero la cuenta goleadora de uno de los mejores
delanteros del mundo. Es Víctor Valdés, el hombre que por
méritos propios se ha convertido en el titular de la portería del
Barça y que ha acabado con la rotación constante de porteros
desde Andoni Zubizarreta.

