Vuelve a Charg

    L a región quedo aislada por la Prohibición Syndica en 1499 T.S. tras el asesinato del Dios de los Pies de Plata. En esa época era un país bárbaro compuesto por multitud de tribus orlanthis y yelmitas. En ese año se levanto una barrera de niebla gris que impedía que nadie entrara o saliera de la región, ya fuera por medios físicos o mágicos. Mas de un siglo después, nadie recordaba los peligros que podían caer de un lugar en el que los hambres han quedado separados de toda civilización y avance. 

    Solo Kaufan Destrino "Construye-Castillos, Conde de Bindle vio en Charg una amenaza potencial. Al no tener constancia de lo que había ocurrido en la zona prohibida durante ciento veinte años, no tenia ni idea de que se le podía venir encima a su región si, de improviso, la Prohibición se reblandecía como había hecho en otros lugares. Existía la posibilidad de que hubieran medrado las tribus yelmitas y que aceptaran al Emperador como legitimo descendiente de Yelm. O que la multitud de tribus orlanthis que antes dominaban la zona Este del río del Dragón siguiesen en su lugar y llevasen un siglo esperando para atacar el Imperio. Incluso peor, podría ser que los innumerables monstruos caóticos se hubieran organizado y sometido a los desorganizados humanos, cayendo, ahora, como una plaga sobre su Carmania.

   Entonces,¿Que es lo que pasó, realmente en Charg hasta el reblandecimiento de la Prohibición?

   La Prohibición Syndica fue un duro golpe para los habitantes de Charg. Gentes acostumbradas a campar a sus anchas por cualquier lugar por el que pudiera caminar su caballo. Lo que para muchos fue un duro castigo de los dioses por asesinarse entre si en lugar de exterminar al tres veces maldito, Broo Negro, para otros fue un regalo de los dioses. Una inmensa barrera de niebla grisácea impedía la huida de los enemigos dándoles la oportunidad de exterminarlos. 

    Durante 32 años (hasta el 1531) la norma fue el exterminio masivo de clanes entre si. Los clanes solares atacaban a los de las tormentas y viceversa. La guerra duraba desde la mitad de la Estación del Fuego hasta la mitad de la Estación Oscura. Momento en el que paraban para lamerse las heridas y afrontar los crudos inviernos de la zona. Pero lo peor llegaba cada Estación del Mar. Decenas de broos, comandados por el infame Broo Negro, asaltaban los debilitados asentamientos de invierno asesinando a cientos de personas y llevándose ganado y esclavos jóvenes para sus depravados divertimentos. Al acabar la Estación del Mar, los broos se retiraban con su botín a disfrutar de sus racias que apenas habían tenido oposición.

    Sin embargo, en 1532, algo iba a cambiar. Un hombre, con una extraña armadura dorada formada por placas rígidas, llego montando un impresionante caballo a una de las tribus solares. Dijo haber sido enviado por Yelm para atravesar la terrible y, a estas alturas, ya odiada barrera y salvar a su pueblo de la destrucción y a sus hombres de la esclavitud bajo el pie del Broo Negro.

    La, extremadamente pesimista y resignada, población del clan hizo oídos sordos al extranjero e, incluso, intentaron echarlo del asentamiento de malos modos. Pero el extranjero hizo tal alarde de poderes del fuego venciendo a múltiples guerreros que tuvieron que rendirse a la evidencia de que Rhadler Swethenson era alguien especial.

    Durante lo que quedaba de año se dedico a viajar con la tribu por todo el Oeste de Charg reuniendo a todas las tribus salares bajo su mando. Pacto una tregua con los clanes orlathis y organizo a sus propios clanes para lograr el primer vestigio de una nación. 

    Ese año, el Broo Negro fue brutalmente rechazado por la población  solar de Charg. Su ejercito exterminado, en su mayoría, y los supervivientes perseguidos hasta el poblado que les servia de base en las montañas de la Cordillera de Nidan y este arrasado. Tras este gran éxito, Reunió a los lideres de los clanes orlanthis y asumió el liderazgo de estos bajo la condición de iniciarse en el culto de Humakt, defensor del Honor y la Verdad. Se acordó que la parte Este pertenecería como terrenos de pasto para los jinetes orlanthis y la parte Oeste a los jinetes solares. Ambos bandos estarían bajo el mando del Rey Rhadler I, pero conservando su independencia en, prácticamente, la totalidad de sus actuaciones. Cada año se reunirían para hacer frente al Broo Negro y mientras tanto, se prepararían para el momento en que la barrera desapareciera y un monstruoso Imperio poblado por monstruos caóticos de la calaña del Broo Negro y por humanos que conviven con ellos y son sus siervos, apareciera tras esta e intentara acabar con toda la vida sobre Charg. 

    Durante 19 años, Rhadler I gobernó Charg minimizando cada vez mas las antiguas rencillas entre las dos facciones de nómadas. Sin embargo, las rencillas y los enfrentamientos fue imposible erradicarlos. Por eso en la Estación de la Tierra de 1552, Rhadler reunió a los jefes de los clanes y les dijo que iba a hacer un viaje, que volvería pronto y que debían mantener sus mandatos hasta su vuelta o si no deseaban que el Broo Negro les hubiera destruido antes de su retorno. Todos los años debían reunirse los jefes en la Meseta del Estomago del Dragón y renovar el juramento de fidelidad que le hicieran al elegirlo su rey.

    Otros 12 años estuvo desaparecido Rhadler realizando quien sabe que búsquedas. Pero en la Estación del Fuego de 1564, durante una reunión de jefes especialmente tensa, apareció Rhadler entre su gente. Portaba una lanza de la que salían llamaradas de fuego y un anillo hecho de piedra que irradiaba poder a simple vista. Les dijo que había vuelto con la misión de crear un Imperio, que ya jamás debían volver a pelearse entre si, que había tenido visiones sobre sus enemigos y que en unos 50 años caerían sobre ellos como buitres sobre un animal herido. Este sería el centro de su poder, Aquí crearía la ciudad desde la que gobernaría Charg. Dicho esto, levanto las manos y señalando con la lanza y el anillo la Meseta del Estomago del Dragón, esta se abrió soltando una inmensa cantidad de magma que comenzó a moldearse hasta, una semana después, enfriarse y dar lugar a la primera ciudad de Charg, Ciudad Imperial. Ordeno que una parte de cada clan se quedara en la ciudad para ser sus habitantes, para que convivieran miembros de distintos clanes y aprendieran a respetarse, y que el resto siguiesen con sus vidas normalmente pero entregando una parte de sus animales cada año para alimentar a los ciudadanos de Ciudad Imperial. Tras esto se auto proclamo Emperador y se fijo la meta de hacer de Charg un gran imperio capaz de acabar con el Imperio Lunar y reducirlo a cenizas humeantes.

    Los siguientes fueron años duros para Charg, ya que, aunque Rhadler conocía métodos de cultivo, de regadío y los entresijos de la vida en una ciudad, enseñárselo todo a un puñado de bárbaros nómadas era cosa mas que complicada. Treinta y cinco años le costo a Rhadler crear un intento de civilización. Durante este tiempo, se crearon nuevas ciudades, la principal Raria, al Norte, donde empezaron a construirse barcos para crear una potencial flota con la que defenderse o, incluso, atacar al odiado Imperio Monstruoso. Nadie que hubiera conocido el Imperio Lunar quedaba vivo, sin embargo, este era odiado con mas fuerza que con la que odiarías al asesino de tus padres. Rhadler había impuesto, casi, una ley por la que era preceptivo este odio. Las madres asustaban a sus hijos con la llegada del Imperio y sus voraces monstruos, los jóvenes porfiaban sobre quien acabaría con mas Imperiales cuando intentaran entrar en Charg y los mayores mantenían sus armas afiladas esperando ese día. Durante todo este tiempo, Rhadler potenciaba las artes marciales con brutales torneos y competiciones en el circo en las que los vencedores eran tratados como dioses y ascendidos a altos cargos del ejercito.

    En 1599 Rhadler volvió a dejar Charg, durante 4 años esta vez. Cuando regresó, en 1603, traía consigo un minotauro grandísimo y a un muchacho joven al que adopto como su hijo. No comento con nadie que le ocurrió durante ese viaje, pero su carácter siempre violento, vivaz y activo estaba apagado y retraído. Y si alguna vez se encendía era para hacerlo con un ira y furia explosiva que arrastraba a todo el que estuviera cerca, tuviera o no la culpa. Parecía que lo único que calmaba su mal humor era ver la sangre derramada en la arena.

    Dos años después, en medio de la celebración de la creación del Imperio de Rhadler I, apareció una figura negra encapuchada en medio de la abarrotada plaza, abriéndose paso entre la ingente multitud que aclamaba al monarca. El siniestro hombre subió las escaleras cansinamente hasta el pulpito desde donde hablaba el Emperador y le susurro algo. El gentío estaba asombrado, si a cualquier otro se le hubiera ocurrido interrumpir a Rhadler, este lo hubiera matado con sus propias manos, y sin embargo, no solo atendió al extraño sino que, además, hubo gente que atisbo cierta gesto de temor en el rostro de, hasta ahora, inquebrantable Rhadler. El Emperador, simplemente, asintió y el encapuchado se marcho de la misma forma que había llegado, plagando, la plaza del templo de murmullos incrédulos. Tras esto la ceremonia acabo rápidamente y continuaron los festejos.

    Un par de días después en uno de los parques mas bonitos de la ciudad se erigió una gran torre negra y una muralla de espinos creció alrededor del parque dejando un solo acceso hasta la puerta de entrada, un estrecho pasillo entre los árboles pavimentado en losas negras grandes y pesadas.

    Pese a todo, la organización de Rhadler, continuo preparando el ataque del Imperio Lunar. En el norte nombro su ministro a Sir William, un fuerte caballero que el propio Rhadler había instruido en el arte de la guerra y el la cultura mas civilizada de occidente. Le otorgo el Ducado de Raria y lo puso al mando de sus ejércitos en el Norte del país y al cargo de los astilleros que empezaban a crear la flota de Charg. Al minotauro, que había traído consigo lo nombro sus guardaespaldas y jamás se separaba de el para nada. 

    En 1609 ya tenia Charg siete ciudades a lo largo del río del Dragón Durmiente. El Broo Negro apenas hacia incursiones en la región y cuando las hacia, solo se atrevía a asaltar los poblados sureños mas cercanos a las montañas a las que podía huir en caso de ser atacado. Las tribus estaban en paz desde hace años y la cultura había evolucionado desde el nomadismo hasta lograr aldeas bárbaras por todo el país. Había potenciado la agricultura y la cría de ganado que no fueran las inmensas manadas de caballos de antaño. Pese a todo la gente empezaba a temer mas a Rhadler que a respetarle, sus continuos accesos de furia le hacían golpear sin piedad al que tuviera delante fuera quien fuera. Sus leyes eran cada vez mas despóticas y salvajes, imponiendo penas de muerte hasta para los mas pequeños delitos. La fiesta de tres días institucionalizada cuando Rhadler creo Ciudad Imperial había degenerado en una orgía de vino y sexo durante los cuales no había ley. Cualquiera podía poseer a quien quisiera, dándole una moneda de oro como compensación. El vino se escanciaba gratuitamente en las calles y las peleas y agresiones eran jaleadas como muestra de fuerza y habilidad.

    En 1620 el asunto había degenerado ya hasta extremos imposibles de aguantar, cuando ocurrió algo que marcaría el comienzo de la tan ansiada guerra. Un grupo de jinetes orlanthis dedicados a patrullar las montañas del Este trajeron restos de los cadáveres de cuatro personas, y una a mujer viva. Todos llevaban ropas y útiles extraños, la lengua que utilizaban era desconocida y entre sus cosas encontraron las, tan odiadas, runas de la Luna. Sin duda eran una avanzadilla de la invasión. Cuando la mujer fue llevada ante Rhadler, este sí fue capaz de conversar con ella. La cara de demoníaca satisfacción que puso cuando la vio aterrorizo a muchos de los que se la vieron. Tras interrogarla, confirmo las sospechas de todos sus hombres: La barrera se estaba debilitando y caería en cualquier momento. ¡¡Era el tiempo de la guerra!! Cuando termino su conversación, se llevo a la mujer a rastras y jamás se volvió a saber de ella.

    Cuando a finales del año siguiente se reblandeció totalmente la Prohibición Syndica. Los guerreros de Rhadler estaban ansiosos por entrar en combate. Rhadler dio la orden de atacar antes de que el enemigo lo hiciera, de forma que en la Estación de las Tormentas de 1621 dos inmensas oleadas de jinetes bárbaros vociferantes cayeron sobre Carmania, comandados por el Duque de Raria en el Norte y por el propio Rhadler en el Sur. Las victorias fueron rápidas y brutales, quemaron y asesinaron todo cuanto hallaron a su paso. Saqueando, incluso, la importante ciudad de Storal. Los anquilosados caballeros carmanianos se veían superados por las hordas de bárbaros que caían sobre ellos sin hacer gala de su antigua agilidad y valentía a la hora de maniobrar en el campo de batalla.

    Pero, si bien, la hábil dirección de Rhadler y Sir William era contestada por la incompetencia de los degenerados nobles de Carmania, los invasores se vieron frenados por las solidas murallas de las ciudades fronterizas y por los numerosos castillos plantados por el Conde de Bindle, Kaufan Destrino. Debido a la falta de ingenios de asedio y de tácticas de asalto, estos fueron los principales rivales de Rhadler y sus hombres, que llegaron a asediar Harandash y Ajaak aunque sin llegar a asaltarlas.

    En 1622 llego el inevitatable contraataque del Imperio Lunar, en la Estación del Fuego, varias legiones comandadas por Fazzur "El Ilustrado", recientemente trasladado desde Sartar por sus enemigos políticos, atacaron los enclaves que habían caído en manos de los chargianos logrando varias victorias rápidas debidas a la buena planificación de Fazzur y a la superior disciplina y entrenamiento del Ejercito Rojo.

    Los chargianos tuvieron que replegarse a sus montañas al verse superados por los lunares. Desde allí mantuvieron una guerra de guerrillas que asolaba regularmente los pueblos cercanos. El resto, no es historia, sino el presente de ¡Las Guerras de los Héroes!.

Final de la historia antigua

Hosted by www.Geocities.ws

1